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Retrato de Elisabetta Gonzaga (c. 1504), atribuido a Rafael.

Elisabetta Gonzaga (1471–1526) fue una noble del Renacimiento italiano, renombrada por su cultivada y virtuosa vida.[1]​ Miembro de la Casa Gonzaga, era hermana de Francisco II Gonzaga, marqués de Mantua y por matrimonio duquesa de Urbino. Debido a que su marido, el duque Guidobaldo de Montefeltro, era impotente, Elisabetta nunca tuvo hijos propios, pero adoptó al sobrino y heredero de su marido, Francesco Maria I della Rovere.

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VidaEditar

Elisabetta nació en Mantua, Italia, la segunda hija de Federico I Gonzaga, marqués de Mantua y Margarita de Wittelsbach. Su hermano era Francisco II Gonzaga.

Casó con Guidobaldo de Montefeltro, duque de Urbino, en 1489. Guidobaldo era enfermizo e impotente, y no tuvieron ningún hijo, pero Elisabetta se negó a pedir la nulidad y le cuidó en sus enfermedades. Después de su muerte, Elisabetta rechazó volver a casarse.

La educación de Elisabetta la llevó a una vida en compañía de algunas de las mentes más grandes de la Italia de finales del siglo XV. Su corte atrajo a escritores, artistas, y eruditos. Su nobleza le dio contacto e implicación en la política de poder de la Italia del siglo XVI. Era cuñada de Isabel de Este, una influyente mecenas renacentista y figura política. A pesar de tener mala salud, Elisabetta fue conocida por ser una gran amazona y asistía con frecuencia a cacerías en el campo alrededor de Urbino.

El 21 de junio de 1502 César Borgia ocupó Urbino, haciendo huir a Guidobaldo y obligando a Elisabetta a quedarse en Mantua, donde se encontraba como invitada. Permaneció allí hasta 1503 y entonces se unió a Guidobaldo en Venecia. Fueron restaurados en el poder en 1504. Al carecer de hijos adoptaron ese mismo año a Francesco Maria I della Rovere, el hijo de catorce años de la hermana de Guidobaldo, para asegurar la sucesión.[2]

En 1506 Elisabetta acompañó a regañadientes a Lucrecia Borgia en su viaje a Ferrara, donde Lucrecia se casó con Alfonso I de Este. Un testigo presencial la describió así en la boda:

"Al entrar en Ferrara, montó una mula negra con gualdrapa de terciopelo negro bordado con tejido dorado, y llevaba un manto de terciopelo marrón acuchillado y cerrado con cadenas de oro macizo; otro día un vestido de terciopelo negro rayado con oro, con un collar enjoyado y diadema. Y otro día más, una túnica de terciopelo negro bordada con cifras."

Tras la muerte de Guidobaldo en 1508 a la edad de 36 años, continuó viviendo en Urbino como regente del heredero.[3]

En 1509 Francisco Maria I se casó con Leonor Gonzaga, sobrina de Elisabetta, consolidando la dinastía.[2]

Aun así, en junio de 1516 fue expulsada de Urbino por el papa León X, que quiso dar el ducado a su sobrino Lorenzo de Medicis, duque de Urbino (Lorenzo II di Piero, llamado "Lorenzino"). Junto con su sobrina Leonor Gonzaga y sin un penique, encontraron refugio en Ferrara, donde Elisabetta murió en 1526.

Referencias culturalesEditar

Elisabetta Gonzaga fue inmortalizada por el escritor Baltasar Castiglione, cuyo trabajo de 1528, El cortesano, se basó en sus interacciones y conversaciones con ella.[4]

Se conserva un retrato de los años 1504 a 1506 atribuido al artista Rafael y que se encuentra en la Galería Uffizi en Florencia, Italia.

ReferenciasEditar

  1. David Englander, página 77 pie de página.
  2. a b The Cambridge Companion by Raphael página 29
  3. Opdyke traducción del libro El Cortesano, página 320 (nota 12 en la página 2)
  4. Findlen página 35

BibliografíaEditar

  • Sarah Bradford, Lucrezia Borgia, Milano, Mondadori, 2005. ISBN 88-04-55627-7 88-04-55627-7
  • Maria Bellonci, Lucrèce Borgia (1991),   
  • David Englander,Culture and Belief in Europe, 1450-1600: An Anthology of Sources, Published by Blackwell Publishing, 1990    página 77
  • Paula Findlen, The Italian Renaissance: The Essential Readings, published by Blackwell Publishing, 2002, página 35
  • Marcia B. Hall, The Cambridge Companion to Raphael, publicado por Cambridge University Press, 2005, página 29
  • Baldassare Castiglione, The Book of the Courtier, traducido por Leonard Eckstein Opdycke, publicado por Courier Dover Publications, 2003, página 320 (nota 12 en la página 2)