Abrir menú principal

Cambios

Al llegar la noche, los romanos se retiraron al campamento, donde no celebraron la victoria.<ref>Plutarco. Mario. 20.1</ref> Estaban en problemas, pues no habían construido ninguna empalizada alrededor y temían un ataque sorpresa.<ref>Plutarco. Mario. 20.2</ref> Pero no sucedió nada y al día siguiente, los invasores se dedicaron a congregar a sus guerreros.<ref name= Ha114 >Hall, 1898: 114</ref><ref>Plutarco. Mario.20.3</ref> Los romanos se movieron al este, más cerca de Pourrières, donde construyeron un nuevo campamento al que fortificaron adecuadamente.<ref name= Ha114 /> Mario aprovechó de enviar al pretor Marco Claudio Marcelo con 3.000 soldados a los bosques y barrancos que rodeaban el valle donde estaban los teutones, se movieron por una depresión del terreno para no ser vistos; cuando estos atacaran debían atacar su retaguardia.<ref>Hall, 1898: 115</ref><ref>Plutarco. Mario. 20.4</ref> El cónsul hizo que el resto del ejército comiera bien y después durmiera, para al amanecer formar frente al campamento y la caballería se desplegaba en la llanura.<ref>Plutarco. Mario. 20.4</ref> Probablemente fue en las laderas de la [[montaña Sainte-Victoire]], sus barrancos impedían ser envueltos por los teutones en la llanura.<ref>Hall, 1898: 115-116</ref> Esta montaña estaba al norte de la llanura, al sur había alturas boscosas y un terreno recoso que acababa en una montaña llamada Olimpo. La caballería romana cargo contra los germánicos, animándolos a atacar.<ref name= Ha116 >Hall, 1898: 116</ref>
 
Los teutones, en lugar de esperar a que los romanos bajaran a la llanura, cargaron cuesta arriba en la colina donde estos estaban acampados y formados. Los legionarios lanzaron sus jabalinas ([[pilum]]) y después mantuvieron su línea hasta empezar a hacer retroceder al enemigo de vuelta a la llanura.<ref name= Ha116 /><ref>Plutarco. Mario. 20.5; 21.1</ref> Los germánicos trataron de formar una nueva línea en la llanura abierta y resistieron mucho mejor, quedando los romanos en riesgo de ser vencidos, pero entonces Marcelo cayó sobre su retaguardia<ref>Plutarco. Mario. 21.1</ref> y les provocó pánico.<ref>Hall, 1898: 116-117</ref><ref>Plutarco. Mario. 21.2</ref> Clave en esta victoria fue el calor del [[Mediterráneo]], al que los germánicos no estaban acostumbrados y empezó a debilitar la sólida muralla de escudos que sus guerreros lograron formar.<ref>Mommsen, 1876: 275</ref>
 
== Consecuencias ==
Usuario anónimo