Diferencia entre revisiones de «Eligio Ayala»

390 bytes añadidos ,  hace 10 años
j) “Para que exista gobierno republicano, que es el objeto del sistema adoptado por nuestra Constitución, es preciso que haya opinión, vida pública, una conciencia ética colectiva”.
 
Durante su segundo gobierno, el país experimentó un incremento del trabajo, la producción, la exportación y una sustancial mejora de la situación económica y financiera del país. Se aprobó un convenio con los tenedores de bonos de los préstamos de 1871-72; se dio autonomía a la Universidad Nacional; se creó la Facultad de Ciencias Físicas y [[Matemáticas]]; se firmaron los tratados Díaz León-Gutiérrez, con [[Bolivia]], e Ibarra-Mangabeira, con el [[Brasil]], complementario del tratado de [[1872]]. Se creó el [[arzobispado]] de la Asunción. Se creó una Escuela de Agricultura. Asimismo se realizaron reformas a los planes de estudio de la enseñanza primaria y secundaria, propiciando a la vez la transformación de la Universidad Nacional a través de la autonomía.
 
Eligio Ayala creía que sólo mediante el ejercicio de una pedagogía ciudadana sería posible clarificar el porvenir político pues ''"Las democracias incultas -dijo- por lógica de la menor resistencia caen en los unicatos dictatoriales"''.
 
Ante el inminente conflicto con Bolivia la defensa del Chaco Paraguayo fue una de las cuestiones fundamentales que constituyeron su preocupación y fue probablemente el logro más ponderado de su actuación pública; los resultados de su dedicación por la preparación de la defensa fueron muy valiosos; el mejoramiento de las FF.AA., mediante el incremento de la dotación de la Escuela Militar, la creación en el puerto Sajonia de los Arsenales de Guerra y Marina, se creó la Escuela de Aspirantes a Oficiales de Reserva asi como el envío de oficiales a perfeccionar sus conocimientos en academias militares del exterior; los mayores José Félix Estigarribia y Juan B. Ayala a Francia; Camilo Recalde y Carlos J. Fernández a Italia; Luís Irrazábal a Bélgica; y varios oficiales a Argentina y Chile; la fundación de fortines: Nanawa denominado "Pte. Ayala", Gondra, Falcón, Boquerón, Toledo, Corrales, Pitiantuta o CA López, Galpón y otros; la incorporación de los cañoneros Paraguay y Humaitá, con los que se aseguraron el dominio del río y el apoyo logístico al Ejército combatiente. Su preocupación por la defensa del Chaco encontró en el general Manlio Schenoni un eficaz colaborador. Fue éste el responsable de importantísimas adquisiciones de armas y equipos.
75

ediciones