Diferencia entre revisiones de «José Antonio de Areche»

Ya en la Nueva España se había ocupado Areche de trabajar para la supresión de los [[gremios]], a los que había menoscabado el virrey [[Antonio María de Bucareli y Ursúa]]. Así, a instancias de Gálvez, en [[1776]], el rey [[Carlos III de España|Carlos III]] le designó intendente militar, miembro del [[Consejo de Indias]] y visitador general del [[virreinato del Perú]], [[Chile]] y provincias del [[Río de La Plata]], con la función principal de organizar la creación de las intendencias proyectadas en esos territorios y recudar tributos previa una organización eficaz para ello. Esto fue motivo de choque con varios gobernadores y altas autoridades, hasta chocar incluso con el virrey Guirior. También fue mal recibido por la burguesía criolla (funcionarios, mercaderes, plateros y hacendados). El [[21 de julio]] de [[1780]] provocó la destitución del virrey [[Manuel de Guirior]], con quien había disputado la autoridad peruana desde su llegada.
 
=== La rebelionrebelión autonomista de Túpac Amaru ===
{{AP|Rebelión de Túpac Amaru II}}
En este delicado contexto de reformas borbónicas estructurales surgen diversos motines. El más importante de ellos, en el mes de noviembre de ese mismo año de [[1780]], fue la rebelión indígena encabezada por el cacique de Tungasuca, [[José Gabriel Condorcanqui (Túpac Amaru)]]. Peligrosa por la fuerza que cobró y el momento de reformas, hubo de ser sofocada con duro rigor durante [[1781]]. Esto acabó por suponer el descrédito de Areche dada la gravedad de la misma y la mucha dureza necesaria para su extinción. Fue finalmente sustituido como visitador por [[Jorge Escobedo]] en [[1782]]. No obstante, lo que le hizo caer en desgracia definitivamente a Areche no fue su rigor ante la revuelta indígena sino su confrontación con Guirior y el ser encontrado culpable de denuncias falsas contra él, por lo que hubo de volver a España a rendir cuentas en [[1781]]. Pero el asunto de Guirior, siendo muy grave en su tiempo, ha quedado hoy en día en segundo lugar frente a su fama negra como represor del movimiento indígena. Éste, pese a su significación, ha sido magnificado y mitificado por cierta historiografía contemporánea, que lo ha sumado como un elemento más de la [[leyenda negra]] antiespañola de América. Así, Areche ejecutó sus labores de gobierno con el rigor y alto celo que en aquella época los funcionarios borbónicos tenían en el desempeño de sus obligaciones burocráticas, quedando marcado su nombre por ello. {{cita requerida}}
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