Ezéchiel du Mas

militar francés

Ezéchiel du Mas, Conde de Mélac (Sainte-Radegonda, Gironda, circa 1630[1]​ - París, Isla de Francia, 10 de mayo de 1704) fue un general del Ejército francés durante el reinado de Luis XIV y en tiempos de François de Luvois como ministro de guerra en el Reino de Francia.

Retrato contemporáneo de Melac en la que es descrito como un pirómano por los alemanes

Fue conocido por su inmisericordia y proceder violento a la hora de aplicar las políticas francesas de arrasar los territorios enemigos en vez de por sus propios méritos militares. Los territorios del suroeste de la actual Alemania: Palatinado, Ducado de Wurtemberg, el Margraviato de Baden se vieron afectados por las acciones de Mélac, el cual hizo valer las órdenes del ministro: "reducir el Palatinado a cenizas!".[2]​ Estos actos le valieron el calificativo de "asesino e incendiario" a la par de ser considerado como el "padrino" de la tensión diplomática entre Francia y Alemania que contribuyó a las dos consiguientes guerras mundiales.[3]​ Durante la guerra de los Nueve Años destruyó y quemó Mannheim, Heidelberg, Pforzheim, Espira, Baden-Baden, Worms, Oppenheim y Durlach. Algunas de ellas ya devastadas durante la campaña de Enrique de la Tour d'Auvergne-Bouillon en 1674 durante la guerra franco-neerlandesa.

Siendo gobernador militar la Landau in der Pfalz en 1702, tuvo que ceder la fortaleza a las tropas imperiales de Luis Guillermo de Baden-Baden.

En contraste con el punto de vista alemán, el Duque de Saint-Simon describió en sus memorias a Mélac como un "excelente soldado" y "persona amable con sus allegados y superiores", aunque admitió su "mal temperamento".[4]

ReferenciasEditar

  1. (en alemán) Denn entscheidende Quellen fehlen: Die Personalakte im nationalen Militärarchiv von Vincennes ging seltsamerweise verloren, ebenso Mélacs Familienarchiv. (Martin/Die Zeit)
  2. «Brulez le Palatinat», Google (search), DE ..
  3. "Melac!", 2005 article in Die Zeit (en alemán) por Michael Martin (que dirige los archivos de la ciudad de Landau).
  4. « La manie de se rendre terrible aux ennemis l'avait rendu singulier… » Mémoires, Vol. 4, Chapter 1.