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Farsalia

libro de Marcus Annaeus Lucanus

De Bello Civili, más conocido como Farsalia, es una epopeya o poema narrativo inacabado en diez cantos de hexámetros latinos sobre la guerra civil entre Julio César y el ejército senatorial encabezado por Cneo Pompeyo Magno, escrito por Lucano. El Canto VI es conocido por ser el documento más completo que hay sobre necromancia en la Antigüedad y el séptimo describe la decisiva batalla de Farsalia, en el año 48 a. de C., en Tesalia, región al norte de Grecia, que dio su título más conocido a la obra y en la cual César derrotó definitivamente a su enemigo Pompeyo el Grande.

Farsalia
de Lucano Ver y modificar los datos en Wikidata
Pharsalia.tif
Género Epopeya Ver y modificar los datos en Wikidata
Idioma Latín Ver y modificar los datos en Wikidata
Título original De Bello Civili Ver y modificar los datos en Wikidata

ConcepciónEditar

 
Edición de la Farsalia de 1592.

Lucano se había propuesto regresar a la antigua tradición romana de la epopeya histórica, pero con la salvedad de no dejar intervenir a los dioses en la acción, lo que se oponía a las corrientes contemporáneas que seguían el modelo virgiliano de narración legendaria y mitológica, por lo cual recibió por esta causa una dura crítica por parte de Petronio Árbitro en su libro El Satiricon, donde, por boca de Eumolpo, se señala que no se pueden poetizar hechos como la guerra civil sin un serio bagaje de conocimientos. A continuación, Eumolpo improvisa un canto de cerca de 300 versos, de imitación virgiliana, como ejemplo de cómo debe ser este tipo de composición.

 
Susanna Braund arguye que, si la epopeya hubiese concluido, su fin habría sido el suicidio estoico de Catón de Utica, pintado aquí por el francés Charles Le Brun

En el proyecto inicial, Lucano pretendía llevar su relación histórica versificada hasta la muerte de Julio César o la batalla de Filipos (42 a. C.) o la Batalla de Actium (31 a. C.), y habría de contar con doce libros, como la Eneida de Virgilio, pero sus planes quedaron inconclusos por su suicidio. Susanna Braund argumenta que, si el poema se hubiese concluido, habría sido con la muerte de César y habría sido más extenso: dieciséis libros, pero habría que haber introducido más personajes y otro tipo de cuestiones, por lo cual, si hubiese contado con doce libros, muy probablemente habría concluido con el suicidio del estoico Catón de Utica, lo que haría la estructura de la obra más compacta y razonable.[1]​ Pero, tal y como ha llegado hasta nosotros, está compuesto por 8000 hexámetros en diez libros. El décimo se interrumpe en el verso 546. Los primeros tres libros, dedicados a Nerón, aparecieron en vida del autor y fueron compuestos desde aproximadamente el año 61 d. C. Los restantes se publicaron póstumamente debido al veto del emperador, que claramente distinguía en ellos los motivos antimonárquicos, cuando el autor ya se hallaba implicado en la conjura de Pisón contra el emperador junto a su tío Séneca el Joven, por la cual le fue ordenado suicidarse el año 65 d. C., dejando incompleta su obra.

Este cambio de tono en la composición es reflejo directo de las vicisitudes personales de su autor, desde el ampuloso (pero un poco forzado e irónico) elogio neroniano del primer libro hasta la exaltación de los pompeyanos y la añoranza de la libertad republicana en los últimos, donde se exalta la figura del estoico Catón de Utica: "Victrix causa diis placuit, sed victa Catonis / La causa de los dioses plugo a los dioses, pero la de los vencidos plugo a Catón". Por lo demás, a pesar de la rapidez con que fue compuesto el poema, este sigue un orden estrictamente cronológico, con un movimiento regular y sin notables diferencias de estilo, y una intensificación del tono retórico a partir del libro VI. Algunas de las descripciones de los personajes están dotadas de gran fuerza, como cuando en el caso del envejecido Pompeyo, en el libro I, señala que: «Se mantenía como sombra de un gran nombre». Los defectos de su estilo, que a veces resulta oscuro y recargado, hay que achacarlos en cualquier modo a su temprana muerte, que le impidió un repaso de su obra. Toda ella, en conjunto, ha sido considerada por los críticos como precursora del nuevo clasicismo latino de la Edad de Plata, que más adelante impondrían Tácito y Juvenal.

Algunos críticos ven este poema como una visión antiimperial en la que Lucano se burla de Nerón.

Contenido de la obraEditar

La Farsalia describe la guerra civil entre Julio César (izquierda) y Pompeyo el Grande (derecha).

Esta obra debía sin duda ordenarse en doce cantos y concluir con el suicidio de Catón de Utica o el asesinato de Julio César. En los tres primeros libros, Lucano tiende a ser imparcial en su balance entre César y Pompeyo, pero después de caer en desgracia ante Nerón se inclina por Pompeyo. Tres son los personajes principales: Catón, Pompeyo y César. Estos tres héroes pueden ser asociados a la tríada de dioses de Roma: Júpiter, Quirino y Marte. Según Georges Dumézil y Jean Soubiran, esta asociación es pertinente.[2]

Catón es presentado en la Farsalia como el modelo de razón y por otra parte es la representación del estoicismo en la obra. Está, pues, asociado a Júpiter, autoridad superior y sabia, por Dumézil y J. Soubiran.

Pompeyo, el salvador de Roma, el hombre político tan amado por los romanos, se asocia a Quirino, dios original de la agricultura y de la fecundidad (por extensión, dios de la ciudad y de la prosperidad). Se opone a César.

César, militar edurecido por las conquistas, es la encarnación del iracundo, el hombre contaminado por el furor en el origen del caos que arruinará el orden cósmico y la República. Está asociado con Marte, el dios guerrero.

Libro IEditar

Lamento por lo terrible que es toda guerra civil. Elogio de Nerón. Causas de la guerra. A pesar de que el espíritu de Roma le suplica que deje las armas, Julio César cruza el Rubicón, reúne a sus tropas y marcha hacia Roma; Curión lo alcanza poco después. Pánico en la ciudad, portentos terribles y visiones del desastre por venir.

Libro IIEditar

Largo lamento de los romanos: los veteranos recuerdan la guerra civil anterior entre Mario y Sila y predicen que la contienda inminente será mucho peor. Primera aparición de Catón de Utica o el Joven, quien persuade a Bruto de que es mejor hacer algo que nada; Catón se inclina por el mal menor, Pompeyo. César avanza hacia el sur a través de Italia, pero se encuentra la valiente resistencia de Domicio. Intenta bloquear a Pompeyo en Brindisi, pero el general escapa por mar a Grecia.

Libro IIIEditar

Durante la navegación, se le aparece a Pompeyo en un sueño su esposa difunta, Julia, hija de César, y le predice las desgracias por venir. Descripción de César, que saquea el erario o tesoro público en Roma. César se dirige a España, pero es detenido en Marsella y, tras una sangrienta batalla naval entra en la ciudad.

Libro IVEditar

Lucha en España: César derrota a los pompeyanos Lucio Afranio y Marco Petreyo. Pompeyo intercepta un navío que contiene tropas cesarianas, pero estas prefieren suicidarse a caer en su poder; el cesariano Cayo Escribonio Curión se marcha a África para atacar a los pompeyanos, pero es derrotado y asesinado por el rey africano Juba I de Numidia.

Libro VEditar

El Senado romano, en el exilio, se asienta en Epiro y otorga el mando supremo a Pompeyo. César vuelve a Roma para calmar a sus legiones: es nombrado dictador y cónsul y, tras deshacer un motín en su ejército, dirige sus tropas más allá del Adriático, sufriendo las tormentas y contrariedades del violento mar. El cónsul pompeyano Apio Claudio Pulcro consulta al engañoso oráculo de Delfos y Pompeyo envía a su esposa a Lesbos.

Libro VIEditar

Las tropas de Pompeyo obligan a los ejércitos de César a regresar a Tesalia. Se describe el terreno de la salvaje Tesalia mientras los ejércitos esperan la batalla al día siguiente. Pompeyo se encierra en Dyrrachium. El final del libro está dedicado a Sexto Pompeyo, el "hijo indigno" de Pompeyo (llamado así porque se convirtió en pirata después de la derrota de su padre). Decide consultar a la bruja Ericto, la cual reanima el cadáver de un soldado muerto en un aterrador acto de nigromancia, y este predice la muerte de su padre y los pompeyanos y el asesinato de César.

Libro VIIEditar

Los soldados están impacientes por empezar la batalla. Sueño de Pompeyo: numerosos presagios de malos augurios anuncian la catástrofe final. Pompeyo rehúye la batalla hasta que Cicerón lo convence para atacar. Vencen los cesarianos y Lucano lamenta la pérdida de libertad. César se muestra cruel al burlarse del moribundo cónsul Domicio y prohíbe la cremación de los pompeyanos muertos. Se describe cómo los animales salvajes roen los cadáveres. Pompeyo huye a Larissa y el libro concluye con la visión del campo de batalla al amanecer.

Libro VIIIEditar

Huida de Pompeyo a Lesbos, donde se reúne con su mujer Cornelia. Después marchan a Cilicia y allí decide viajar a Egipto para reunir tropas, donde lo recibe el faraón Ptolomeo XIII, quien teme la venganza de César; Pompeyo sospecha que ha llegado su final y consuela con estoicismo a su esposa; es degollado y su cuerpo sin cabeza es arrojado al océano, pero llega a la orilla y recibe un humilde entierro de un tal Cordus. César castigará a sus asesinos.

Libro IXEditar

La esposa de Pompeyo llora a su esposo. Catón pronuncia el elogio fúnebre de Pompeyo, toma el liderazgo del Senado y dirige sus tropas al desierto de Nubia a través de África para unir fuerzas con el rey Juba I; esta penosa expedición, en medio de un terreno abrasado y henchido de serpientes ocupa la mayor parte de la sección central del libro. En el camino llega al oráculo de Amón, pero se niega a consultarlo citando principios estoicos. César visita Troya y rinde homenaje a sus dioses ancestrales. Poco tiempo después llega a Egipto; cuando el mensajero del faraón le presenta la cabeza de Pompeyo, César llora o finge llorar para ocultar su alegría por la muerte de Pompeyo.

Libro XEditar

César llega a Alejandría, donde Cleopatra, hermana del faraón, lo engaña y seduce. César visita luego la tumba de Alejandro Magno, al que considera su predecesor. Se celebra un banquete; sigue una larga discusión sobre las fuentes del Nilo; Potino el Eunuco, el cínico y sanguinario ministro principal de Ptolomeo XIII, planea el asesinato de César; sin embargo, es él mismo asesinado; Ganímedes, un noble egipcio, toma su relevo y el poema se interrumpe abruptamente cuando César está luchando por su vida.

PosteridadEditar

El trabajo de Lucano fue tan popular que han sobrevivido más de cuatrocientos manuscritos de la obra, lo que hace especialmente difícil una edición crítica de la misma, que, sin embargo, logró hacer A. E. Housman en 1926. Su interés en la corte de Carlomagno se evidencia por la existencia de cinco manuscritos completos del siglo IX. Dante Alighieri incluye a Lucano entre otros poetas clásicos en el primer círculo o limbo de su Inferno, y se inspira en la Farsalia para la escena con Anteo (un gigante representado en una historia del libro IV de Lucano).

Sin embargo, desde Quintiliano y su Institutio oratoria hasta Giulio Cesare Scaligero y sus Poetices libri septem (1561) pesaba una acusación de mal gusto sobre el «largo poema» de Lucano: "Virgilio canta; Lucano ladra"; y se repetía que se trataba más de historia que de poesía. Pero este poema heroico se adecúa a la «Edad barroca» de la literatura latina, su edad de plata. Agrippa d'Aubigné, Robert Garnier, Jean Dorat, Guillaume du Bartas, Georges de Brébeuf, Pierre Corneille y, en menor medida, Joachim du Bellay, tomaron de él un lenguaje provisto de los colores de la retórica que golpea el espíritu con la virtud de su enargeia. Montaigne escribió: «Gusto también de Lucano, y lo declamo de grado, no tanto por su estilo como por su propio valor y la verdad de sus opiniones y juicios / J'aime aussi Lucain, et le pratique volontiers, non tant pour son style que pour sa valeur propre, et vérité de ses opinions et jugements» (Essais, II, 10). Lo sitúa además entre los «cinco poetas latinos en alabanza a Catón» (I, 37) y lo menciona treinta y siete veces.

Esta obra, de un barroquismo declamatorio y exacerbado, encontró aún un fiel continuador en Christopher Marlowe, poeta isabelino admirado por Shakespeare, quien tradujo el primer libro del Bellum civile. En España, inspiró la comedia El mayor triunfo de Julio Cesar, y Batalla de Farsalia (Valencia: Imprenta de la Viuda de Joseph de Orga, 1770) de Francisco de Alcedo Herrera, pero representada ante los reyes en 1689, según Cayetano Alberto de la Barrera, y atribuida a Antonio de Solís.

Traducciones al españolEditar

En la quinta parte de la General Estoria, datable en los años setenta del siglo XIII, se haya un romanceamiento o traducción de la Farsalia de Lucano bastante literal; en el siglo XVI la tradujo en prosa el manchego Martín Laso de Oropesa (Lisboa: Luis Rodríguez, 1541, muy reimpresa); en el XVII la tradujo en octavas reales Juan de Jáuregui (Madrid, 1686, póstuma; hay edición moderna de Madrid: Aguilar, 1947). Del siglo XX son ya las de Víctor José Herrero Llorente (Barcelona-Madrid: Alma Mater, Colección Hispánica de Autores Griegos y Latinos, 1967-1982, bilingüe, 3 vols.); Sebastián Mariner Bigorra (Madrid: Editora Nacional, 1978 y Madrid: Alianza Editorial, 1996); Antonio Holgado Redondo (Madrid:Gredos, 1984, 2001 y 2011); Dulce Estefanía Álvarez (Madrid: Akal, 1989); la de Mariano Roldán en versos alejandrinos (Córdoba: Universidad de Córdoba, 1995) y la de Jesús Bartolomé Gómez (Madrid: Cátedra, 2003).

ReferenciasEditar

  1. Braund, Susanna, ed. (1992) "Introduction". Lucan: Civil War. Oxford World's Classics. Oxford, UK: Oxford University Press.
  2. Soubiran, Jean (1967). «Encore sur les héros de la Pharsale». Revue d'études antiques. 

BibliografíaEditar

Véase tambiénEditar

Enlaces externosEditar