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Rinitis alérgica

(Redirigido desde «Fiebre del heno»)

La rinitis alérgica o fiebre del heno es una reacción de las membranas de la mucosa de la nariz (nasal) después de una exposición a partículas de polvo, de polen, u otras sustancias que perjudican al que sea alérgico. Se ven afectados los ojos y la nariz principalmente.[1]

Rinitis alérgica
Misc pollen.jpg
Clasificación y recursos externos
Especialidad Inmunología
CIE-10 J30.1
CIE-9 477
CIAP-2 R97
OMIM 607154
DiseasesDB 31140
MedlinePlus 000813
eMedicine ent/194
MeSH D006255
Wikipedia no es un consultorio médico Aviso médico 

Índice

FisiopatologíaEditar

Esta inflamación determina la producción de hiperreactividad nasal, ante estímulos por la inhalación de alérgenos. Los que padecen este tipo de alergia, deben evitar prados en período de floración. No obstante, la fiebre del heno puede manifestarse a lo largo de todo el año y de forma regular, sin relación con la estación climática. Es la denominada fiebre del heno "perenne", cuyas manifestaciones son generalmente impredecibles en cuanto al momento y a la intensidad. Algunas personas con este tipo de fiebre del heno suelen presentar pólipos nasales, sinusitis y abundantes eosinófilos en el moco nasal, mientras que otras no tiene pólipos, ni sinusitis, ni eosinófilos, pero sí los síntomas; en este caso la afección puede ser una rinitis vasomotora, de causa desconocida.

Cuadro clínicoEditar

La rinitis alérgica es uno de los padecimientos crónicos más comunes y afecta a millones de personas. La afección puede hacer que tenga secreción nasal y sufra de comezón (picor) durante todos los meses de florecimiento de las plantas, o al exponerse a otros factores alérgicos desencadenantes. Otros síntomas de la rinitis alérgica son constipación nasal, cefalea y más raramente mareo tipo vértigo.[2][3]

TratamientoEditar

Hay varias formas de tratar esta enfermedad. Los más utilizados son los antihistamínicos H1 (como la loratadina o cetirizina), los corticoides, los bloqueadores de receptores de leucotrienos, los descongestionantes nasales, y las vacunas hipoalergizantes. [4]​ La inmunoterapia alergeno-específica es el único tratamiento capaz de modificar el curso natural de la enfermedad. Se puede aplicar por vía sublingual, desde edades muy tempranas de la vida demostrando su eficacia y seguridad para este grupo poblacional.[5]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar