En la mitología celta, los Fir Bolg eran un pueblo no humano que habitó Irlanda antes de la llegada de los escotos.

Según el Leabhar Ghabhála Érenn, llegaron en tres grupos distintos: uno procedente de Bélgica, otro del reino de Leinster y el último provenía de la tribu de los Dumnones que vivían en el sur de Gales.