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Fundición maleable es una fundición de hierro que se obtiene al calentar la fundición blanca a temperaturas entre 800 y 900 º C por un período de tiempo prolongado y en una atmósfera neutra (para evitar la oxidación), donde se obtiene una descomposición de la cementita, formándose grafito, que se presenta en forma de uvas o rosetas rodeados de una matriz ferrítica o perlítica, dependiendo de la velocidad de enfriamiento.

La microestructura es similar a la de la fundición nodular, lo que origina una resistencia relativamente alta y una ductilidad o maleabilidad apreciable. Entre sus aplicaciones más representativas, están las varillas de acoplamiento, los engranajes de transmisión y las cajas de diferencial para la industria automotriz, así como accesorios para tuberías y partes para válvulas de ferrocarril, marinas y otros tipos de trabajos pesados.[1]

Existen dos tipos de esta fundición: fundición maleable de corazón negro y fundición maleable de corazón blanco.

ReferenciasEditar

  1. «FUNDICIÓN MALEABLE». Archivado desde el original el 17 de abril de 2017. Consultado el 22 de diciembre de 2016.