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Hetera

cortesana en la Antigua Grecia
Cliente y una hetera (una bolsa de dinero está colgada en la pared). Kílix de figuras rojas. Col. particular, Múnich.

Heteras o hetairas[1]​ (en griego, ἑταῖραι, hetairai) era el nombre que recibían en la antigua Grecia las cortesanas, es decir, una combinación de dama de compañía y prostituta refinada.

Tenemos a las heteras para darnos placer, a las criadas para que se hagan cargo de nuestras necesidades corporales diarias y a las esposas para que nos den hijos legítimos y sean fieles centinelas de nuestras casas.

Demóstenes, Contra Neera.

Eran mujeres independientes y, en ciertos casos, de gran prestigio social; estaban obligadas a pagar impuestos. El colectivo estaba formado principalmente por antiguas esclavas y extranjeras, y eran célebres por su preparación para la danza y la música, así como por su aspecto físico. Existen evidencias de que, al contrario que la mayoría de las mujeres de la época, recibían educación. Hay que resaltar también que eran las únicas que podían participar en los simposios (συμπόσιον), siendo sus opiniones y creencias muy respetadas por los hombres.

Índice

Imagen públicaEditar

Mientras que las mujeres decorosas se ponían prendas de lino o lana, las hetairas utilizaban prendas transparentes, generalmente de color azafranado, si bien solían desenvolverse completamente desnudas. Se maquillaban con polvo de albayalde, lo que daba a entender que no tenían necesidad de trabajar expuestas al sol. Sus peinados, como los de las mujeres de clase alta, eran enrevesados y llenos de postizos.[2][3]​ Para la eliminación del vello púbico utilizaban una especie de pasta depilatoria, denominada dropax, compuesta a base de vinagre y tierra de Chipre.

Modelos de artistasEditar

Su proverbial belleza, junto a su espontaneidad a la hora de posar desnudas, convierten a algunas hetairas en admiradas modelos de artistas como Apeles (Campaspe) o Praxíteles (Friné).

Heteras famosasEditar

::Poseo a Arqueanasa Colofonia

sobre cuya rugosa y senil frente
acerbo amor se esconde.
¡Míseros de vosotros que gozasteis
su juventud primera!
¡Oh cuán activo ardor sufrir debisteis![4]

Hetairas en el ArteEditar

Obra Título Autor Fecha Técnica Dimensiones Localización
  Alcibíades y las hetairas Copia romana del original helenístico Museo Arqueológico Nacional de Nápoles
  Leaena ante los jueces Hans Holbein el Joven c. 1517-1518 21,2 x 16,4 cm Museo de Arte de Basilea
  Autorretrato de Aspasia Marie Bouliard 1794 Óleo sobre lienzo 123 x 127 cm Museo de Bellas Artes de Arras
  Friné Artur Grottger 1867 Óleo sobre lienzo 97 × 62 cm Museo Czartoryski, Cracovia
  Lais de Hícara Emmanuel Benner 1883

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

  • Martín, Isabel (2011). La curandera de Atenas. Madrid: Temas de Hoy. ISBN 9788484609421. 

Enlaces externosEditar