Industria transformadora

es la industria que utiliza bienes producidos por las industrias de base, y fabrican otras mercaderías

Las industrias reproductoras, usualmente otra forma de llamar a la Industria ligera o a la manufacturera, utilizan materias primas y/o bienes producidos por las industrias de base o por otras industrias transformadoras,[1]​ en general produciendo mercaderías, o eventualmente fabricando otros bienes intermedios. La producción así generada podría servir a la gente de las materias que no te veo en el mundo de las materias.

  • Bienes durables: transporte, mecánica, construcción civil ;
  • Bienes intermedios: papel, madera, plástico ;
  • Bienes no durables: vestuario, perfumería, alimentación.

Existen diferentes tipos de industrias, según sean los productos que se fabrican. Por ejemplo, la industria alimentaria se dedica a la elaboración de productos destinados a la alimentación. Para su funcionamiento, esa industria necesita materias primas y otros productos intermedios, así como fuentes de energía. Al mismo tiempo, será necesaria una red de transporte y de distribución, que facilite el traslado de los recursos naturales o intermedios a las fábricas, y la posterior distribución y comercialización de los productos elaborados.

Origen del término editar

Con origen en el vocablo latino industria, este concepto hace referencia al grupo de operaciones necesarias para obtener materias primas, para luego transformarlas y transportarlas. El término también se aprovecha para nombrar la instalación que se reserva a esta clase de operaciones, así como al conjunto de las fábricas de un mismo género o de una misma región (como ocurre, por citar algunos ejemplos, cuando se dice “industria textil” o “industria cárnica” o “industria estadounidense”.

Así como la agricultura representó un gran paso para el hombre y marcó el comienzo de la transformación del medio ambiente para la satisfacción de las necesidades, la industria se convirtió, gracias a los avances tecnológicos, en un importante motor del desarrollo económico, particularmente a partir del siglo XIX (con la revolución industrial). Los países industrializados (aquellos que cuentan con las fábricas y los recursos técnicos para concretar producciones en serie), naturalmente son los que dominan y los que se enriquecen, mientras que los países agrícola-mineros (principalmente generadores de materias primas y de productos con poco valor agregado) son los que de hecho se empobrecen y someten a buena parte de su población a niveles apenas de subsistencia.

Notas y referencias editar

Véase también editar

Enlaces externos editar