Irene de Tancor

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Santa Irene de Tancor (ca. 635 - 653), fue una religiosa portuguesa nacida en lo que hoy es la ciudad de Tomar, Portugal, en el siglo VII. En portugués moderno se la conoce con el nombre de Santa Iria (acentuado Iría).

Santa Irene de Tancor
Santa-Iria.jpg
Información personal
Nacimiento c. 635
Tomar, Estremadura, Portugal
Fallecimiento c. 653
Scalabris (Santarém), Portugal
Información profesional
Ocupación Monje Ver y modificar los datos en Wikidata
Información religiosa
Canonización santo católico Ver y modificar los datos en Wikidata
Festividad 20 de octubre
Atributos Vestida con hábito de monja; Palma de martirio
Patronazgo Tomar, Portugal; Santarém; Santa Iria de Azóia, Loures

LeyendaEditar

Una bella (y única) colección de azulejos en el interior de la iglesia de la localidad de Santa Iria de Azóia (municipio de Loures), nos narra con detalle la leyenda de esta santa.

Nacida de una familia influyente de la localidad de Nabância (Tomar), sus padres desde muy temprana edad decidieron protegerla enviándola a un convento, bajo la tutela de un venerable monje, al que la leyenda da el nombre de Remigio. Como sucede en multitud de historias de mártires, Irene mantuvo durante toda su vida la firme decisión de dedicar su vida solo a Dios.

Sin embargo, al crecer y alcanzar la pubertad, su belleza iba a causarle multitud de problemas, y a llevarla finalmente hacia la muerte. Tuvo que enfrentarse, en primer lugar, a las insinuaciones de su propio maestro el monje Remigio, a quien la joven regañó escandalizada, quedando el anciano resentido por la reacción de su pupila. Después le llegaron las desesperadas tentativas de un joven noble local llamado Britaldo, quien llegó al punto de enfermar por causa de su pasión hacia ella; para ayudarle a sanar, Irene prometió a Britaldo que no sería nunca de ningún hombre por razón de su voto de castidad.

Remigio aprovechó el momento para vengarse de Irene y, simulando pedirle la reconciliación, le dio a beber un brebaje que, al cabo de semanas, provocó una hinchazón en el vientre de la joven, de modo que comenzaron a correr los rumores de que se había quedado embarazada. Furioso Britaldo por sentirse engañado, contrató a un asesino, que apuñaló a Irene y arrojó su cuerpo sin vida al río Nabão, afluente del Zêzere, y este a su vez del Tajo.[1]

Sigue la leyenda diciendo que el tío de Irene, el abad Celio, recibió del propio Jesucristo la revelación de la verdadera historia de lo que le había sucedido a su sobrina, así como de la ubicación de su cuerpo. Sea como sea, el caso es que el cuerpo de la mártir fue hallado y rescatado incorrupto del río Tajo por monjes benedictinos, muy cerca de la ciudad de Scalabis, y le dieron sepultura. La devoción local por esta santa virgen, considerada mártir por ser fiel a su voto de virginidad, fue tan grande, que la ciudad de Scalabis acabó por verse rebautizada como Santarém (de "Santa Irene").

Cuenta la tradición que la reina Santa Isabel reencontró en el río Tajo la olvidada sepultura de Santa Irene seis siglos más tarde, al pie del promontorio donde se asienta Santarém, en el lugar donde hoy en día hay un monumento dedicado a la santa, dando nombre en sus cercanías a una iglesia y a toda una freguesia.

Galería fotográficaEditar

ReferenciasEditar

  1. Encyclopedia of Catholic Saints, Vol. 10, (1966) Chilton Books, pp. 99-100 [1]

Enlaces externosEditar