Jordanes

Jornandes o Jordanes, también conocido como Iornandes, Iordanis o Iordannes, fue un funcionario e historiador del Imperio romano de Oriente durante el siglo VI d.C.[1]​ Jornandes era descendiente al menos parcialmente de godos.[2]

El Mediterráneo en la época de Jordanes: el Imperio romano de Oriente en naranja; las conquistas de Justiniano, en verde.

Al final de su vida, Jornandes escribió dos obras históricas, una sobre la historia romana y otra sobre la de los godos, De origine actibusque Getarum (El origen y las hazañas de los Godos, conocida como la Getica), escrita en latín (probablemente la tercera lengua de Jordnandes) en Constantinopla, alrededor del 551. Esta última, junto con la Historia Gothorum de Isidoro de Sevilla, es una de las dos únicas obras antiguas que se conservan sobre la historia temprana de los godos.

BiografíaEditar

Se conoce poco de la vida de Jornandes, quien escribe sobre sí mismo casi de pasada:

Los Sciri, además, y los Sadagarii y algunos de los Alani con su líder, Candac por nombre, recibieron Escitia Menor y la Baja Moesia. Paria, el padre de mi padre Alanoviiamuth (es decir, mi abuelo), fue secretario de este Candac mientras vivió. Para el hijo de su hermana, Gunthigis, también llamado Baza, el Maestro de la Soldadesca, que era hijo de Andag el hijo de Andela, que descendía de la estirpe de los Amali, yo también, Jordnandes, aunque un hombre inculto antes de mi conversión, era secretario
Jornandes, Getica, 266

Paria era el abuelo paterno de Jornandes. Jornandes escribe que fue secretario de Candac, dux Alanorum, un líder desconocido de los alanos. Un amigo pidió a Jornandes que escribiera la Getica como resumen de una historia de los godos en varios volúmenes del estadista Casiodoro, un tratado que se ha perdido. Jornandes fue seleccionado por su conocido interés en la historia y por su propia ascendencia gótica. Había sido un notario o secretario de alto nivel de un pequeño estado cliente en la frontera romana en Escitia Menor, el actual sureste de Rumanía y noreste de Bulgaria.[2]​Jornandes fue notario o secretario de Gunthigis Baza, sobrino de Candac y magister militum del principal clan ostrogodo de los Amali.

Estos detalles biográficos son anteriores a los que él llamó "mi conversión" (conversionem meam). La naturaleza y los detalles de esta conversión siguen siendo oscuros. No parece referirse a una conversión del paganismo al cristianismo: los godos se habían convertido con la ayuda de Ulfilas (un godo) un siglo antes. Se cree que puede estar refiriéndose a su abandono del arrianismo que imperaba entre los godos: la conversión de Jornandes puede haber sido una conversión al credo trinitario niceno, que Jornandes apoya en ciertos pasajes antiarrianos de la Getica.[3]​En una carta a Vigilio, Jornandes menciona que había sido despertado vestris interrogationibus - "por su interrogatorio".

Alternativamente, la conversión de Jornandes puede significar que se había convertido en clérigo. Algunos manuscritos afirman que era obispo, algunos incluso dicen obispo de Rávena, pero el nombre de Jornandes no se conoce en las listas de obispos de Rávena.[4]

El entorno político en ConstantinoplaEditar

Justiniano llegó al poder como emperador asociado en 527, tomando poco más tarde el control en solitario tras la muerte de su predecesor. En aquella época, Italia se encontraba bajo el dominio de los reyes ostrogodos, descendientes de Teodorico, el Grande, quienes gobernaban nominalmente el territorio por concesión tácita del Emperador. A su vez, como soberanos del pueblo ostrogodo regían a las poblaciones de origen germánico que habían invadido la península. La convivencia entre romanos y godos se fundaba en la separación de ambos grupos, facilitada por la división religiosa; en efecto, siendo ambos cristianos, los romanos eran católicos (seguían el Credo Niceno) mientras que los ostrogodos eran arrianos.

Justiniano pretendía restaurar el Imperio romano recuperando las provincias occidentales bajo dominio bárbaro, pero de derecho todavía parte del imperio.

Como astuto estadista que era, comprendió la necesidad de vencer a sus enemigos haciendo ciertas concesiones. Continuó la política de reconocer a la sede papal como suprema autoridad eclesiástica. A pesar de ello, confiaba en controlar ese poder gracias a su influencia personal. En 536, su esposa llegó a un acuerdo con el representante papal, Vigilio, un nativo romano. En el quid pro quo subsiguiente (expresión que aún hoy es la base de los acuerdos legales), el quid era la concesión del papado y 700 libras de oro. El quo era la cooperación de Vigilio con Justiniano.

Tras este acuerdo, el general de los ejércitos de Justiniano, Belisario, estableció su guarnición en la ciudad de Roma. El Papa Silverio (un guerrero godo) fue expulsado del papado mediante falsas acusaciones. Belisario se aseguró de la elección del nuevo Papa favoreciera a Vigilio. Justiniano, sin embargo, que había actuado bajo la motivación de la razón de estado, no contaba con que Vigilio, más pendiente de su propia conciencia, terminaría actuando en contra de la política imperial.

La crisis del papadoEditar

La controversia de los Tres Capítulos fue un asunto complejo dentro de los círculos de las iglesias cristianas. Se pidió a Justiniano que tomara parte (como lo había hecho Constantino I al entrar en los debates sobre temas religiosos), cosa que hizo en 543 o 544, con un edicto que condenaba los Tres Capítulos. Justiniano esperaba que el edicto facilitara la reconciliación con los monofisistas. Patriarcas y obispos fueron entonces conminados a firmar el edicto.

Vigilio se negó a firmar. Se le sacó a la fuerza en medio de un servicio religioso que celebraba la festividad de Santa Cecilia y fue escoltado hasta un barco que, en el río Tíber, esperaba para transportarlo a Constantinopla. Tras una estancia en Sicilia, llegó a Constantinopla en 547, pasando en la capital los siguientes ocho años, aunque no solo por su testaruda negativa a firmar el edicto, sino también porque Justiniano prefería mantenerle alejado de las guerras con los godos y de los violentos conflictos políticos que devoraban Italia. En 555, tras la derrota de los godos, Vigilio accedió a los deseos del soberano y se le permitió abandonar la capital, solo para morir en el viaje de regreso a Roma, donde fue enterrado a su llegada.

Jordanes se involucra en el conflictoEditar

Cómo y dónde llegó Jordanes a unirse a Vigilio en Constantinopla sigue siendo un enigma. Como obispo de Crotona, no debía hallarse en Roma en el momento del arresto de Vigilio. Tras haberse unido a él, podría no haber sido autorizado a marcharse, ya que este compartía la política conciliatoria de Vigilio que concernía a los restos de los hunos y a los godos. La última cosa que Justiniano quería era la reconciliación, ya que había enviado a Belisario a Italia para derrotar a estos pueblos.

El libro sobre la historia de Roma, Romana, empezó como una forma de aligerar la carga del arresto y para llenar las largas horas del mismo. Esta obra sobrevivió bajo varios títulos descriptivos: De summa temporum vel origine actibusque gentis romanorum, De regnorum et temporum successione, e incluso Liber de origine mundi et actibus romanorum ceterarumque gentium o De gestis romanorum. Se trata de una apresurada compilación, iniciada antes, pero publicada después de la Historia de los Godos de 551, cubriendo la historia del mundo desde la Creación, basada en San Jerónimo y otros escritores, pero que tiene su mayor valor en cuando trata los acontecimientos entre 450 y 550, cuando Jordanes aborda la historia reciente de su época.

Jordanes obispoEditar

No se sabe mucho sobre la carrera de Jordanes en la Iglesia. El papa Pelagio menciona a un «Jordanes, defensor Ecclesiae Romanae» («Jordanes, defensor de la Iglesia romana»), que podría referirse al historiador bizantino. La enfatización en el término «Iglesia romana», como opuesto a alguna otra Iglesia, parece implicar el conocido conflicto entre el credo niceno y el credo arriano, entonces aún en conflicto. Sobre el año 551, al papa Vigilio, detenido en Constantinopla, se le unió el obispo Jordanes de Crotona (Bruttium, Italia), comúnmente identificado como Jordanes el historiador. Algunas fuentes le identifican como el obispo de Rávena, si bien otras niegan que lo fuera.[5]

GeticaEditar

Los avatares del tiempo han hecho que la Getica sea la única fuente superviviente sobre el origen de los pueblos godos que ocuparon las orillas del mar Báltico, alrededor de la actual Polonia, y que se extendieron al sur hasta el mar Negro, formando un imperio diferenciado con una lengua propia y sobre cómo los godos fueron derrotados por los hunos y gradualmente se dispersaron por Europa hasta desaparecer por asimilación con otros pueblos.

Esta obra fue escrita por Jordanes a petición de un amigo, quien le pidió escribirlo para la iglesia, como resumen de una obra de varios volúmenes (hoy desaparecida) sobre la historia de los godos, compilada por el político y escritor Casiodoro. Los factores más importantes en la selección de Jordanes para este trabajo fueron su interés por la historia (ya estaba trabajando en una historia de Roma), su habilidad para escribir de forma sucinta, y sus propias relaciones con los godos. Jordanes había sido funcionario de alto nivel, notario o secretario, de un pequeño estado cliente de Constantinopla en la frontera de Moesia, al norte de la actual Bulgaria.

Otros escritores como Procopio escribieron obras aún existentes sobre la historia posterior de los godos. Como único trabajo superviviente sobre el origen de los godos, la Getica de Jordanes ha sido objeto de una extensa revisión crítica. Jordanes lo escribió en latín tardío, denigrado por los clasicistas por no respetar las reglas del latín clásico de Cicerón. Según su propia introducción, solo tuvo tres días para revisar el trabajo de Casiodoro, y por lo tanto, debía confiar en su propio conocimiento. Algunas de sus exposiciones son muy escuetas.

Sin embargo, parte de esa consideración de escritor en latín decadente de Jordanes se han visto recientemente cambiada, al haberse descubierto nuevos manuscritos —el Panornitanus Arch. Stato. cod. Basile— pareciendo que los abundantes errores atribuidos a la pluma de Jordanes corresponden a los copistas nórdicos posteriores, desconocedores del latín.[6]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Menéndez Pelayo, Marcelino (1962). Edición nacional de las obras completas de Menéndez Pelayo: Antología de poetas líricos castellanos. p. 55. 
  2. a b Croke, Brian (1987-04). «Cassiodorus and the Getica of Jordanes». Classical Philology 82 (2): 117-134. ISSN 0009-837X. doi:10.1086/367034. Consultado el 29 de junio de 2022. 
  3. Getica 132, 133, 138.
  4. Arne., Søby Christensen, (2002). Cassiodorus, Jordanes and the history of the Goths : studies in a migration myth. Museum Tusculanum Press. ISBN 87-7289-710-4. OCLC 1000680275. Consultado el 29 de junio de 2022. 
  5. Brian Croke (1987), "Cassiodorus and the Getica of Jordanes", Classical Philology, 82: 119
  6. José María Sánchez Martín (Ed.), Origen y gestas de los godos, Cátedra, 2001, ISBN 84-376-1887-8

Enlaces externosEditar