Le Suicidé

cuadro de Édouard Manet

Le Suicidé es una pequeña pintura al óleo hecha por Édouard Manet, terminada entre 1877 y 1881. La pintura ha sido poco estudiada dentro de la obra de Manet, como si los historiadores de arte hubiesen tenido dificultad encontrando un sitio dentro del desarrollo del arte de Manet para este trabajo.[1]

Le Suicidé
Edouard Manet - Le Suicidé.jpg
Autor Édouard Manet
Creación siglo XIX
Ubicación Fundación de la colección E. G. Bührle (Suiza)
Material Óleo y Lienzo
Dimensiones 38 centímetros x 46 centímetros

El contenido pictórico de la pintura está limitado a un hombre que parece haberse disparado, aún sosteniendo en la mano derecha el arma homicida, mientras está tumbado en una cama desecha, acompañada de unos cuantos muebles. Manet toca el tema tabú de representaciones más tempranas de suicidio, y proporciona luego contenido no narrativo o "tendencia moralizante".[2]​ Ilg asocia la pintura con el realismo de Gustave Courbet, y nota que Courbet también utilizó una representación de muerte en su Entierro en Ornans (1849–50), un trabajo que Courbet más tarde indicó que marca el principio de su nuevo enfoque artístico.

El realismo de Le Suicidé ha alimentado la especulación de que describe un suicidio real, pero no se conoce si es verdad.[3]​ Se especula que se trata de un ayudante de Manet quién cometió suicidio en el estudio de Manet más de diez años antes. Otro suicidio que se propuso estar conectado con la pintura era el de un artista sobre el que Émile Zola había escrito en 1866. Críticos recientes han echado para abajo estas asociaciones.

El enfoque de Manet a esta pintura puede representar su deseo continuo de terminar con la tradición académica, en la que una representación de suicidio podría sólo caber dentro del género de pintura de historia, donde la muerte y el suicidio serían colocados dentro de una narrativa asociada con sacrificio, idealismo, o heroicidad. Ejemplos en la lengua francesa incluyen La Muerte de Sócrates (1787) por Jacques-Louis David, el cual describe la elección de Sócrates por matarse con cicuta en lugar de ser exiliado. No hay una connotación tan grande en la pintura de Manet.. El artista no nos ha dado tiempo, un sitio, o un protagonista. La pintura está construida simplemente más que cuidadosamente estilizada. Esta desviación de la tradición habría sido polémica con espectadores contemporáneos.[4]

NotasEditar

  1. Ilg, 179
  2. Ilg, 179–180
  3. Paradis
  4. Ilg, 182

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar