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Libro de Amós

libro de la Biblia
Una Biblia latina (siglo XV).

El Libro de Amós es un libro bíblico del Antiguo Testamento y del Tanaj hebreo. Pertenece a la colección de los llamados "Profetas Menores", debido a su escasa extensión y se encuentra ubicado entre los libros de Joel y Abdías.[1]

Autor y fechaEditar

Amós era punzador de higos sicómoros en Teqoa, durante el reinado del rey Jeroboam II. Esta práctica se aplicaba a unas higueras descendientes de las egipcias para la maduración del fruto. Escribió su libro cerca del año 803 a. C., y tenía —según se evidencia en el propio texto— extraordinarios conocimientos de la política de su país.[2][3]

Profetizó, en un principio, en Bet-el en fiestas ilegítimas, utilizando los poderes de su verba para llevar al pueblo hacia la fe verdadera.[cita requerida]

Contexto históricoEditar

Es el mismo que se describe en el Libro de Oseas.

ContenidoEditar

El libro de Amós incluye:[4]

  • Título y epígrafe (Am. 1:1-2);
  • Oráculos contra Judá, Israel y los países vecinos (1:3-2:16);
  • Amenazas contra el segundo de estos (3-6);
  • Visiones simbólicas (7-9:10); y
  • Promesa final de restauración (9:11-15).

Manipulación posteriorEditar

La autenticidad de la mayor parte del libro no se ha analizado. A pesar de ello, hay evidencia incontrastable de manipulación en ciertos bloques de texto, donde se ha cambiado mucho y que, por lo mismo, no pueden atribuirse a la mano del autor original, por ejemplo en el capítulo 7:[5]

10 Entonces el sacerdote Amasías de Bet-el envió a decir a Jeroboam rey de Israel: Amós se ha levantado contra ti en medio de la casa de Israel; la tierra no puede sufrir todas sus palabras. 11 Porque así ha dicho Amós: Jeroboam morirá a espada, e Israel será llevado de su tierra en cautiverio. 12 Y Amasías dijo a Amós: Vidente, vete, huye a tierra de Judá, y come allá tu pan, y profetiza allá; 13 y no profetices más en Bet El, porque es santuario del rey, y capital del reino. 14 Entonces respondió Amós, y dijo a Amasías: No soy profeta, ni soy hijo de profeta, sino que soy boyero, y recojo higos silvestres. 15 Y Jehová me tomó de detrás del ganado, y me dijo: Ve y profetiza a mi pueblo Israel. 16 Ahora, pues, oye palabra de Jehová. Tú dices: No profetices contra Israel, ni hables contra la casa de Isaac. 17 Por tanto, así ha dicho Jehová: Tu mujer será ramera en medio de la ciudad, y tus hijos y tus hijas caerán a espada, y tu tierra será repartida por suertes; y tú morirás en tierra inmunda, e Israel será llevado cautivo lejos de su tierra.

Y en el capítulo 8:

4 Oíd esto, los que explotáis a los menesterosos, y arruináis a los pobres de la tierra, 5 diciendo: ¿Cuándo pasará el mes, y venderemos el trigo; y la semana, y abriremos los graneros del pan, y achicaremos la medida, y subiremos el precio, y falsearemos con engaño la balanza, 6 para comprar los pobres por dinero, y los necesitados por un par de zapatos, y venderemos los desechos del trigo? 7 Jehová juró por la gloria de Jacob: No me olvidaré jamás de todas sus obras. 8 ¿No se estremecerá la tierra sobre esto? ¿No llorará todo habitante de ella? Subirá toda, como un río, y crecerá y mermará como el río de Egipto. 9 Acontecerá en aquel día, dice Jehová el Señor, que haré que se ponga el sol a mediodía, y cubriré de tinieblas la tierra en el día claro. 10 Y cambiaré vuestras fiestas en lloro, y todos vuestros cantares en lamentaciones; y haré poner cilicio sobre todo lomo, y que se rape toda cabeza; y la volveré como en llanto de unigénito, y su postrimería como día amargo. 11 He aquí vienen días, dice Jehová el Señor, en los cuales enviaré hambre a la tierra, no hambre de pan, ni sed de agua, sino de oír la palabra de Jehová. 12 E irán errantes de mar a mar; desde el norte hasta el oriente discurrirán buscando palabra de Jehová, y no la hallarán. 13 En aquel tiempo las doncellas hermosas y los jóvenes desmayarán de sed. 14 Los que juran por el pecado de Samaria, y dicen: Por tu Dios, oh Dan, y: Por el camino de Beerseba, caerán, y nunca más se levantarán.

Se desconocen las razones de las acusaciones hechas acerca de la manipulación de dicho libro, y no se han manifestado pruebas fehacientes que determinen la veracidad de dichas acusaciones.[cita requerida]

Sentido religiosoEditar

El objetivo de Amós es enseñar que Yahvéh es el Dios del Universo, y que lo que los hombres llaman "Derecho Natural" no es otra cosa que el imperio del orden moral del que Dios es guardián y Señor.[6]

Su poder es ilimitado, su albedrío sobre la naturaleza y los hombres es infinito. Amenaza y castiga por doquier por violar el orden moral antedicho, pero podría perdonarlos si se convierten a Él. En caso de persistir en el error, destruirá a todos los malvados en un cataclismo que Amós llama "El día de Yahvéh".[cita requerida]

El de Amós es un mensaje de terror, amenaza y castigo, pero también de perdón, redención y amor. El único medio de salvación es la conversión a la fe verdadera. Si Oseas es el profeta del amor, Amós es el de la justicia, terrible e inexorable, de Dios.[7]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. Harris, S. L., Understanding the Bible. Palo Alto: Mayfield. 1985.
  2. Hayes, Christine (2006). «Introduction to the Old Testament (Hebrew Bible) — Lecture 16 - Literary Prophecy: Amos». Open Yale Courses. Yale University. 
  3. Apologetics Study Bible. 
  4. Michael D. Coogan, A Brief Introduction to the Old Testament (New York: Oxford, 2009), 256.
  5. G. Cox, The ‘Hymn’ of Amos: An Ancient Flood Narrative. Journal for the Study of the Old Testament, Vol 38.1 (2013): pp. 81–108.
  6. H. W. Wolff. Joel und Amos: Hermeneia. Philadelphia: Fortress Press, 1977, p. 215.
  7. J. Radine. The Book of Amos in Emergent Judah. Tübingen: Mohr Siebeck, 2010.

Enlaces externosEditar