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Manuela Mercedes Caldera Mascayano (Santiago de Chile,[1]1803Ibíd.,[2]30 de mayo, 1865) fue la cónyuge del presidente Ramón Freire y Primera Dama de Chile.[3]

Manuela Caldera Mascayano
Manuela Caldera Mascayano.jpg

Coat of arms of Chile (c).svg
Primera dama de la Nación
Cargo protocolar
27 de enero-8 de mayo de 1827
Presidente Ramón Freire Serrano
Predecesora Carmen Gana López
Sucesora Luisa Garmendia Alurralde

1823-1826
Presidente Ramón Freire Serrano (como Director Supremo)
Predecesora Isabel Riquelme Meza (madre de B. O'Higgins)
Mercedes Fontecilla de Valdivieso
Sucesora Carmen Gana López

Información personal
Nacimiento 1803 Ver y modificar los datos en Wikidata
Santiago de Chile, ChileFlag of Chile.png Chile
Fallecimiento 30 de mayo de 1865 (61-62 años)
Santiago de Chile, ChileFlag of Chile.png Chile
Nacionalidad Chilena
Lengua materna Español
Familia
Padres
  • Francisco de Paula Caldera Fontecilla
  • Micaela Mascayano Larraín
Cónyuge
Hijos

Hija de Francisco de Paula Caldera Fontecilla y Micaela Mascayano Larraín.[4]

Se unió en matrimonio en Santiago, el 1 de octubre de 1826 a quien ella llamaba cariñosamente "Moncho"[5]​ de cual nacieron 4 hijos: Liborio Ramón, Juan Zenón, Amable y Francisco de Paula.[4]

Actuación después del gobiernoEditar

Después de la derrota de Freire en la batalla de Lircay en 1830, este fue perseguido, enjuiciado y condenado a muerte. Sólo las suplicas y las valientes acciones de su esposa permitieron conmutar la pena de muerte por el destierro a Tahití.[3]​ Ella quiso acompañarlo, pero él se negó a exponerla a la lejana vida en la isla polinésica.

Tanto admiró y valoró el amor al país que siempre demostró su marido, como destacado patriota que sirviera en los más altos cargos del Ejército y en la dirección de la naciente República, que una vez viuda (1852) no aceptó la ingratitud de la patria hacia su persona e inició una lucha contra el Estado.

Su causa se fundamentó en que luego de ser exiliado, se expropió la hacienda Cucha-Cucha, que había sido entregada a su persona como premio a su valor y aporte fundamental en el proceso de independencia nacional; situación que significó, además de un tremendo agravio, sumir a la familia en una condición económica deplorable.

Fue una batalla tan intensa y apasionada como todas las que sostuvo Ramón Freire. No dio tregua a sus reivindicaciones, dando fuerte publicidad a la comunidad nacional de esta situación con un obstáculo donde explica que "lo hacía por sus hijos y, principalmente, por la memoria de su esposo".

Manuela Caldera Mascayano llevó a cabo este proceso con toda la rigurosidad legal que presenta un formidable e irrebatible alegato de mujer y de madre, poniendo su carácter, tesón y valor para rearmar el potente legado de un ex mandatario, el que la historia recuerda como el "General de los Cabildos" y "Defensor de las Regiones".[5]

ReferenciasEditar