María de Estrada

exploradora española

María de Estrada (n. 1475 o 1486 – f. entre 1537-48) fue una mujer soldado española que participó en la Conquista de México junto a Hernán Cortés. De procedencia andaluza o cántabra se sumó al grupo de soldados ya con edad avanzada, cuando a los treinta o cuarenta años.[1]​ Famosa por sus hazañas de guerra,[2]​ hay evidencias de que previamente pasó varios años como náufraga entre los nativos de la Cuba precolonial.

María Estrada
María de Estrada en batalla de Otumba.jpg
Información personal
Nombre de nacimiento Míriam Pérez
Nacimiento Siglo XV Ver y modificar los datos en Wikidata
Sevilla (España) Ver y modificar los datos en Wikidata
Fallecimiento Siglo XVI Ver y modificar los datos en Wikidata
Nacionalidad Española
Lengua materna Castellano
Familia
Cónyuge Pedro Sánchez Farfán
Pareja Alonso Martin Partidor
Información profesional
Ocupación Conquistadora de México, Encomendera de Tetela y Fundadora de Puebla.
Cargos ocupados

Coat of arms or Tetela del Volcan.svg Encomendera de Tetela del Volcán

= Map pointer.svgFundadora de Puebla
Conflictos Conquista de México Ver y modificar los datos en Wikidata

BiografíaEditar

AntecedentesEditar

María de Estrada (el apellido se encuentra escrito como Destrada o Estrada) nació en Sevilla, aunque su padre era originario del norte de España. Su hermano, el conquistador, Francisco de Estrada, había acompañado a Cristóbal Colón como grumete, y cuando regresó al "Nuevo Mundo" para instalarse de forma permanente en 1509, María probablemente viajó con él.[3]

Estancia en CubaEditar

Estuvo en Cuba donde se casó con Pedro Sánchez Farfán y participó en combates en la actual Matanzas. "Hasta es posible que su hermosura la salvara de morir, pues un cacique la tomó para sí: duró hasta que los españoles se recuperaron de la derrota y volvió con su marido a Trinidad, al sur de la isla" explica el especialista de Historia de América Manuel Lucena Giraldo.[1]

Expedición de Cortés en MéxicoEditar

Participó en acciones bélicas y luchó con bravura durante la batalla de Otumba.[4]

 
Representación de María de Estrada en la batalla de Otumba

El cronista Diego Muñoz Camargo escribió sobre ella: «se mostró valerosamente haciendo maravillosos y hazañeros hechos con una espada y una rodela en las manos, peleando valerosamente con tanta furia y ánimo, que excedía al esfuerzo de cualquier varón, por esforzado y animoso que fuera, que a los propios nuestros ponía espanto».[1]

También los cronistas Bernal Díaz del Castillo, Juan de Torquemada y Francisco Cervantes de Salazar mencionaron a esta soldado, que a ratos se dedicaba al cuidado de heridos y enfermos.[1]

Francisco Cervantes de Salazar recuerda que María de Estrada se dirigió con estas palabras a Hernán Cortés cuando este quiso dejarla descansando en Tlaxcala tras la mortífera «Noche Triste», en la que murieron muchos españoles e indígenas aliados:

No es bien, señor capitán, que mujeres españolas dexen a sus maridos yendo a la guerra; donde ellos murieren moriremos nosotras, y es razón que los indios entiendan que somos tan valientes los españoles que hasta sus mujeres saben pelear...

Cortés la recompensó con las ciudades de Tetela del Volcán, Nepopualco (que pasó a ser un barrio de Tetela) y Hueyapan de las que fue encomendera. Los cronistas cuentan que "rica y reconocida peleó hasta el final" y no dudó en protestar incluso ante el rey Carlos I por hacerle pagar demasiados impuestos.[1]​ Después de que su primer marido muriera, se casó con Alonso Martín Partidor y juntos participaron en la fundación de lo que hoy es la Ciudad de Puebla de los Ángeles.

Entre sus hazañas se destaca que logró la conquista del Pueblo de Tetela del Volcán, participar en la lucha de Otumba y vencer en un mano a mano a Pánfilo Narváez.

Después de la muerte de Sánchez Farfán, y antes de que María se casara con Martín Partidor, Cortés hace una mención que demuestra lo cercanos que eran:

Sánchez Farfán era uno de los mayores amigos que yo en estas partes tenía y que perdí un deudo muy cercano y a su mujer soy en mucho amigo y, para las cosas que le tocaren, tengo de hacer cuenta que en lugar de su marido porque me sirvió muchos días y la tengo en lugar de hermana y digo esto para que sepáis en cuanto terné todo lo que por ella hiciéredes y que así lo digáis a todos esos señores. Bien creo que luego como murió su marido los oidores le quitarían los pueblos y los ponían en corregimiento porque así lo han hecho con todos los que mueren, a lo menos con aquellos que ellos piensan que son mis amigos, y recibe mucho daño su mujer, así por quitarle su principal mantenimiento como porque en el uno de ellos tenía la granjería de su hacienda.[5]

MuerteEditar

Murió cerca de los 40 años por cólera y fue enterrada en la Catedral de Puebla aunque se desconoce su paradero pues en remodelaciones de la Catedral se perdieron sus restos.

Vida personalEditar

Se casó en Cuba con Pedro Sánchez Farfán y tras la conquista de México enviudó y se volvió a casar con Alonso Martín, de Puebla, donde éste murió hacia 1550.

LiteraturaEditar

Su vida inspiró:

*María de Estrada novela de la escritora méxico-estadounidense Gloria Durán.

*María de Estrada: mujer soldado, encomendera y fundadora de Puebla escrita por Juan Pablo Salazar Andreu.[1]

Véase tambiénEditar

BibliografíaEditar

ReferenciasEditar

  1. a b c d e Manuel Lucena Giraldo (4 de agosto de 2009). «María Estrada conquista México». ABC. Consultado el 8 de agosto de 2016. 
  2. Francesco Saverio Clavigero (1844). Historia antigua de México y de su conquista: sacada de los mejores historiadores españoles y de los manuscritos y pinturas antiguas de los indios : dividida en diez libros, adornada con mapas y estampas, e ilustrada con disertaciones sobre la tierra, los animales y los habitantes de México, Volumen 2. Lara. «Hiciéronse célebres en estas entradas algunas mugeres españolas que acompañaron voluntariamente á sus maridos, y que con los continuos males que sufrían, y con los ejemplos de valor que tenían siempre á la vista, habían llegado a ser buenos soldados. Hacían la guardia, marchaban con sus maridos, armadas de corazas de algodón, espada y rodela, y se arrojaban intrépidamente á los enemigos, aumentando, no obstante su sexo, el número de los sitiadores. [...] Estas mugeres se llamaban María de Estrada, Beatriz Bermúdez de Velasco, Juana Martín, Isabel Rodríguez y Beatriz Palacios 
  3. Luisa Campuzano (1997), p. 49; Himmerich y Valencia (1996), pp. 77, 154-5, 239; Porras Muñoz (1982), p. 286. "Blancos y blancas en la conquista de Cuba". 
  4. Thomas, 2007; 473
  5. «María de Estrada | Julián Córdoba Toro». Consultado el 7 de febrero de 2021. 

Enlaces externosEditar