Memoria (liturgia)

El término memoria se emplea, en el rito romano de la Iglesia católica, para indicar aquellas celebraciones del Calendario romano general que tienen una importancia menor que la fiesta o la solemnidad. Se puede hablar de memoria obligatoria, si su celebración está prescrita –a menos que prime el domingo u otra celebración de rango superior–, o de memoria libre, si la facultad de su celebración se deja al celebrante. Tienen el grado de memoria la mayoría de las celebraciones de los santos.

En la celebración de la Eucaristía, la Instrucción general del Misal Romano señala que, a no ser que la memoria tenga lecturas propias, «se leen habitualmente las asignadas a la feria. En algunos casos se proponen lecturas apropiadas, esto es, que iluminan un aspecto particular de la vida espiritual del Santo o de su obra. El uso de estas lecturas no hay que urgirlo, a no ser que en efecto lo aconseje una razón pastoral».[1]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar