Noi vogliam Dio

Noi vogliam Dio, Vergin María es un himno mariano que se convirtió en himno nacional de los Estados Pontificios a comienzos del Siglo XIX. Su música y letra (en italiano con elementos del dialecto romano) son anónimas. Fue reemplazado como himno nacional en 1857 por la Gran marcha triunfal de Viktorin Hallmayer.

La melodía se convirtió luego en una canción litúrgica muy difundida, luego de perder su relevancia civil o religiosa y permanecer como una pieza con profundas relaciones con el papado y su período de poder secular. Todavía es interpretada como canto litúrgico, especialmente en las procesiones.

En algunas naciones de habla hispana se han creado himnos a Cristo Rey utilizando la melodía de "Noi Vogliam Dio". Así nacieron himnos como "Tú Reinarás" y "Hasta Tus plantas".

LetraEditar

Noi vogliam Dio, Vergin María,
benigna ascolta il nostro dir,
noi t’invochiamo, o Madre pia,
dei figli tuoi compi il desir.

Deh benedici, o Madre, al grido della fe’,
noi vogliam Dio, ch’è nostro Padre,
noi vogliam Dio, ch’è nostro Re.
noi vogliam Dio, ch’è nostro Padre,
noi vogliam Dio, ch’è nostro Re.

Noi vogliam Dio nelle famiglie
dei nostri cari in mezzo al cor;
sian puri i figli, caste le figlie,
tutti c’infiammi di Dio l’amor.

Deh benedici, o Madre, al grido....,

Versiones en CastellanoEditar

Se han hecho diferentes adaptaciones al idioma castellano de este himno, sin embargo las más conocidas son "Hasta tus plantas" que es una adaptación chilena, más parecida a la letra original en italiano, y "Tú reinarás" esta última tiene gran vigencia en México, puesto que fue uno de los himnos de la guerra cristera.

Hasta tus plantas[1]Editar

Hasta tus plantas, Señor, llegamos
buscando asilo en tu corazón.
Tus gracias todas hoy imploramos
que ellas protejan nuestra nación.

Do quiera al Rey de reyes,
levántese un altar.
A Dios queremos, en nuestras leyes,
en las escuelas y en el hogar. (bis)

Fijo en la altura su pensamiento,
a Dios alzando su corazón.
Con los colores del firmamento
formó la Patria su pabellón.

Do quiera al Rey de reyes,...

Mientras el culto de nuestra historia
a los patriotas alientos dé.
Nuestros mejores himnos de gloria
serán los cantos de nuestra fe.

Do quiera al Rey de reyes,...

A Dios queremos en la enseñanza
porque la infancia desde su albor.
Lleve en el alma fe y esperanza
y a Jesús ame, su redentor.

Do quiera al Rey de reyes,...

A Dios queremos en los hogares,
crezcan los hijos en fe y pudor.
Y los esposos en los altares
prometan fieles perpetuo amor.

Do quiera al Rey de reyes,...

A Dios queremos, Virgen María,
benigna acoge nuestro clamor.
Bajo tu amparo, oh, madre mía,
guárdenos siempre, su eterno Amor.

Do quiera al Rey de reyes,...

Tú Reinarás[2]Editar

Tú reinarás, este es el grito
que ardiente exhala nuestra fe
Tú reinarás, oh Rey Bendito
pues tú dijiste ¡Reinaré!

Reine Jesús por siempre
Reine su corazón
en nuestra patria, en nuestro suelo
que es de María la nación.

Tu reinarás, dulce esperanza,
que el alma llena de placer;
habrá por fin paz y bonanza,
felicidad habrá doquier.

Reine Jesús por siempre...

Tu reinarás en este suelo,
te prometemos nuestro amor,
Oh buen Jesús, danos consuelo
en este valle de dolor.

Reine Jesús por siempre...

Tú reinarás, Reina y ahora,
en esta casa y población
ten compasión del que implora
y acude a ti en la aflicción.

Reine Jesús por siempre...

Tú reinarás toda la vida
trabajaremos con gran fe
en realizar y ver cumplida
la gran promesa: ¡Reinaré![3]

Reine Jesús por siempre...

ReferenciasEditar

  1. HASTA TUS PLANTAS, SEÑOR. Canto de entrada., consultado el 19 de noviembre de 2019 .
  2. Tu Reinarás, consultado el 19 de noviembre de 2019 .
  3. «Catholic.net -». Catholic.net. Consultado el 19 de noviembre de 2019. 

Enlaces externosEditar