Pablo y Juliana

San Pablo y Santa Juliana son dos mártires cristianos venerados como santos. Ambos eran hermanos y sufrieron martirio[1][2]​ por orden del emperador Aureliano en 273, aunque también se afirma que murieron en 275.[3]

San Pablo y Santa Juliana
Paul & Juliana (martyrs).png
Información personal
Fallecimiento 273
Acre (Israel) Ver y modificar los datos en Wikidata
Información profesional
Información religiosa
Festividad 17 de agosto Ver y modificar los datos en Wikidata

MartirioEditar

Pablo y Juliana nacieron en Tolemaida, Galilea (Israel), en el siglo III. Pablo tomó la decisión de estudiar las Sagradas Escrituras hasta tener dominio de las mismas, procediendo a continuación a ejercer la labor de predicador. Cuando un día del año 273 el emperador Aureliano llegó a Tolemaida,[4]​ Pablo instó a su hermana Juliana a demostrar valentía y mantenerse firme en la fe cristiana pese a las persecuciones que empezaban a asolar la región. Varios paganos griegos, al ver a Pablo efectuar sobre su cuerpo la señal de la cruz a medida que pasaba la comitiva,[5]​ apresaron al hombre y lo condujeron de inmediato ante el emperador. Tras rechazar a los ídolos, Aureliano ordenó que Pablo fuese torturado.[4]​ En principio, el mártir fue colgado y lacerado con látigos a los cuales se hallaban atados ganchos de hierro;[5]​ cuando Juliana vio lo que estaba ocurriendo, denunció al emperador acusándolo de tirano, lo que provocó que fuese apresada y arrojada a un caldero de brea ardiendo, si bien tanto ella como su hermano siguieron permaneciendo fieles al cristianismo, no sufriendo ambos ninguna herida. Los mártires fueron a continuación tumbados sobre camas de hierro al rojo vivo y lacerados en la espalda. Dos de los verdugos, Kodratos (o Quadratus)[6]​ y Akakios (o Acacius),[6]​ se apiadaron de los hermanos y se convirtieron al cristianismo, motivo por el que murieron decapitados. Tras esto, Pablo y Juliana fueron encadenados y mantenidos en prisión, donde varios ángeles se aparecieron y curaron sus heridas además de proporcionarles pan y agua como alimento.[4]

Debido a su negativa a ofrecer sacrificios a los dioses paganos, los dos mártires fueron golpeados. Uno de los verdugos, Stratonikos (o Stratonicus),[6]​ se compadeció de Juliana y empezó a creer en Cristo, ofreciendo desposarse con ella y tratar de salvarla, si bien la mujer se negó y le instó en su lugar a cumplir la sentencia.[4]​ Cuando el emperador tuvo conocimiento de los hechos, mandó decapitar a Stratonikos, siendo entretanto los hermanos arrojados a un pozo repleto de reptiles y serpientes venenosas.[5]​ Viendo que los mártires seguían indemnes pese a las torturas sufridas, Aureliano ordenó que Pablo fuese golpeado en la cabeza con plomo y posteriormente azotado en todo el cuerpo con ramas de espino por cuatro soldados. Entretanto, Juliana fue enviada a un lupanar con el fin de que fuese ultrajada. No obstante, un ángel acudió en su ayuda; cada vez que un hombre se acercaba con el fin de ofender a Juliana, el ángel barría polvo con los pies en dirección a los ojos del atacante, dejándolo ciego. La mujer, conmovida, rezó y derramó agua sobre los ojos de los hombres que habían quedado invidentes, quienes gracias a ello recobraron la vista.[4]

Renuentes a adorar a los ídolos paganos, Aureliano ordenó que ambos fuesen arrojados a un pozo en llamas para ser lapidados, pero en ese momento un ángel apareció y amenazó con una lluvia de fuego al emperador, quien, asustado, mandó que Pablo y Juliana fuesen sacados del pozo y sus ojos arrancados,[5]​ para luego ser ambos atados a una estaca con el fin de morir quemados en la hoguera. Debido a que el fuego no logró dañarlos, Aureliano ordenó que los hermanos fuesen decapitados, cantando Pablo y Juliana mientras acudían al lugar del suplicio: «Porque Tú nos has salvado de aquellos que nos afligían y has avergonzado a aquellos que nos odiaban».[5][6]

VeneraciónEditar

Pablo y Juliana fueron incluidos en el martirologio romano, aunque debido a la escasez de datos históricos verificables, ambos fueron retirados del mismo en 2004. Respecto a Juliana, la mártir tiene el honor de poseer una estatua en la Basílica de San Pedro, obra de Giovanni Pietro Mauri entre los años 1702 y 1703. La escultura, de 3,10 metros de altura, muestra a una mujer luciendo un sencillo vestido y una capa larga sujeta en parte por su mano izquierda. Esta estatua fue objeto de varias intervenciones, las cuales incluyeron un nuevo rostro para la imagen.

ReferenciasEditar

  1. «Saint Juliana» (en inglés). 15 de septiembre de 2009. Archivado desde el original el 15 de septiembre de 2009. Consultado el 4 de septiembre de 2020. 
  2. «Saint Paul» (en inglés). 15 de septiembre de 2009. Archivado desde el original el 15 de septiembre de 2009. Consultado el 4 de septiembre de 2020. 
  3. «SS. Paul and Juliana» (en inglés). 4 de marzo de 2016. 
  4. a b c d e «Holy Martyrs Paul and Juliana of Ptolemais» (en inglés). 17 de agosto de 2017. 
  5. a b c d e «Holy Martyrs Paulos and Ioulianē of Ptolemaïs» (en inglés). 17 de agosto de 2020. 
  6. a b c d «Martyrs Paul and Juliana of Syria». oca.org (en inglés). 

BibliografíaEditar

Diario Noticioso: Colección de dicho periódico que contiene vidas de santos en cada hoja desde 9 Marzo a Diciembre inclusive de 1758. 1758. pp. 236-237. Consultado el 8 de septiembre de 2020.