Pazo

edificio típicamente gallego
Pazo de Vilane, en Antas de Ulla, Lugo.

El pazo es un tipo de casa solariega tradicional gallega, de carácter señorial, normalmente ubicada en el campo, antaño residencia de personas importantes de la comunidad (antes, de reyes o nobles). Fueron de importancia crucial en los siglos XVII a XIX, relacionados con la arquitectura rural y monástica y con el sistema de organización feudal, ya que constituían una especie de unidad de gestión local alrededor de los cuales transcurría la vida de los aldeanos.

Como categoría arquitectónica palaciega florece una vez concluidas las refriegas señoriales del siglo XV, pues hasta entonces los hidalgos habitaban en torres, construcciones más apropiadas para la actividad bélica. Así, el pazo (o los pazos) fueron convirtiéndose en la marca social y refugio de la clase hidalga, que retrató en sus novelas Otero Pedrayo a principios del siglo XX. También Emilia Pardo Bazán reflejó en la literatura la vida en los pazos, en su novela Los pazos de Ulloa, que fue también llevada al cine y a la televisión.

Al pazo como estructura arquitectónica civil tradicional se le asociaba una red social: la de los sirvientes del hidalgo y de los tributarios de los fueros, que mismamente llegaban a vivir en el mismo recinto (sobre todo los primeros). Suelen constar de un edificio principal rodeado de jardín, un palomar y a menudo incluyen edificaciones anexas como pequeñas capillas para celebraciones religiosas.

El vocablo pazo es un cognado de palacio, pues procede del latín palatiu(m). Como curiosidad, la palabra portuguesa, lengua cercana al gallego, para decir palacio es paço.

Se ubican normalmente en zonas rurales, con microclima benigno y suelos muy fértiles. Se solían erguir en la loma de una colina; siempre, en todo caso, en localizaciones estratégicas desde las que el señor pudiese dominar sus posesiones.

Algunos estudiosos distinguen a su vez entre pazos de costa y pazos de interior, la bonanza climática de los primeros y las condiciones rigurosas de los segundos se reflejan en la mayor o menor apertura arquitectónica de los mismos. Hay también quienes clasifican los pazos dependiendo de su localización geografía, y así describen a los pazos de La Coruña como más modestos, los pazos de Pontevedra más espectaculares y los de Orense y Lugo más austeros y solemnes.

El origen remoto de los pazos son los castillos medievales; muchos pazos se asocian a una antigua torre, que sus dueños ampliaron para crear ambientes más confortables en la época moderna; en otros casos derivan de pousas o incluso de granjas, lo que a veces indica y describe el carácter agropecuario de algunos de estos. Poco se sabe de los arquitectos que los construyeron; en muchos casos pudieron ser canteros o maestros de obras que copiaron modelos de arquitecturas cultas, por esto no sorprende que su trazo arquitectónico sea fundamentalmente ecléctico, en el que en ocasiones se encuentran influencias de arquitecturas renacentistas, barrocas y neoclásicas junto a elementos característicos de las formas vernáculas.

Desde un punto de vista arquitectónico, los pazos suelen caracterizarse por una planta cuadrada, o rectangular en algunos casos, a la que. poco a poco. se van añadiendo distintas piezas dependiendo de la riqueza del señor solariego. La planta cuadrada o rectangular es la que mejor nos protege de las inclemencias del tiempo y es la más efectiva desde el punto de vista energético.

Hoy en día los pazos también destacan por su jardinería, con la presencia de buxus y de plantas y árboles exóticos, como palmeras y camelias, además de extensos robledales autóctonos.

El pazo da lugar a numerosos topónimos gallegos, tales como Pazos de Borbén, Pazos de Borela o Pazos de Reis, tres localidades de la provincia de Pontevedra. A su vez estos topónimos o el pazo mismo dan lugar a varios antropónimos, tales como Pazo, Do Pazo, O Pazo, o Pazos.

BibliografíaEditar

Miguel Durán-Lóriga y Salgado, Pazos gallegos. Materiales para su estudio, Pontevedra, Diputación Provincial de Pontevedra, 2014.

Antonio Presedo Garazo, "La imagen del poder de los hidalgos gallegos en la época moderna", en Obradoiro de Kistoria Moderna, 20, (2011), pp. 221-250

Pegerto Saavedra, "La vida en los pazos gallegos: entre la civilidad y la rudeza", en Chonica Nova, 35, (2009), pp. 163-191

Pegerto Saavedra, "La vida en los pazos gallegos: entre la literatura y la historia", en Pedralbes, 23, (2003), pp. 285-316

Ana María Pereira Molares, Os pazos, Vigo, Editorial Galaxia, 1996.

Carlos Rodríguez Dacal y Jesús Izco, Pazos de Galicia: jardines y plantas, Santiago de Compostela, Xunta de Galicia. 1994.

Carlos García Buján, El pazo, sus orígenes y evolución a través del tiempo, Tesis doctoral, Universidad de La Coruña, 1981.