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Pedro de Vandelvira

arquitecto español

Para otros arquitectos de su mismo apellido, ver Vandelvira

Pedro de Vandelvira, supuesto padre de Andrés de Vandelvira y también arquitecto, es el resultado de un error cometido por Martín Jimena Jurado en el Catálogo de los Obispos de las Iglesias Catedral de la Diócesis de Jaén de 1654, donde confundió el nombre del arquitecto catedralicio, dándole el nombre de Pedro. Tomando esa información como punto de partida Antonio Ponz y Eugenio Llaguno y Amirola construyeron un personaje ficticio, al que suponían formado en Italia y atribuían la iniciación de muchas de las obras del hijo.[1]

BiografíaEditar

 
Vista de la Catedral de Jaén.

Según la biografía que le dedicó Llaguno y Amirola en sus Noticias de los arquitectos y arquitectura de España desde su restauración, estudió en Italia las obras de Miguel Ángel, donde le conoció y trató el comendador de León Francisco de los Cobos, que le persuadió a que volviese a España.

Según siempre la biografía de Llaguno, admitida por la historiografía hasta el pasado siglo, trabajó en el Monasterio de Uclés, y proyectó la reconstrucción del castillo de la villa de Sabiote, hizo el diseño para la capilla del Salvador de Úbeda que se construyó entre 1540 y 1556, fundada y dotada con magnificencia por el comendador mayor Francisco de los Cobos, natural la misma ciudad, consejero, secretario y confidente de Carlos I, y por su mujer María Sarmiento de Mendoza, condesa de Rivadavia. Se atribuye a Pedro el palacio que el comendador hizo construir en aquella ciudad, obras ambas enriquecidas profusamente de aquellos ornatos que nuestros restauradores de la arquitectura griega. Entre adornos de este palacio merecen atención y alabanza pinturas al fresco de dos italianos Alejandro y Julio discípulos según se cree de Juan de Udine, que hizo el comendador y pintaron después en la Alhambra de Granada y otras partes.

Se le atribuyen también la portada de la iglesia de las monjas dominicas de Úbeda, las puertas de la ciudad de Baeza llamadas de Córdoba y de Úbeda, y la cárcel adornada con escudos de armas de Carlos I y de la casa de Borja.

Por entonces habría diseñado también la capilla mayor de San Francisco de Baeza fundada por don Diego de Valencia Benavides el Bravo, hijo segundo del señor de Jabalquinto. Es un cuadro perfecto de setenta y dos pies de latitud otros tantos de longitud y ciento cincuenta de altura todo de piedra blanca, riquísimo de columnas, molduras, bajo relieves y estatuas y todo esculpido con delicadeza. Sobre la comisa general tiene una baranda de hierro que forma una especie de corredor y desde él da principio el movimiento de una bella bóveda dorada y pintada. La ejecución de esta capilla habría corrido a cargo de Francisco y Cristóbal de Vandelvira, hijos de Pedro, porque este artífice no podía asistir a ella hallándose ocupado en la dirección de otras y principalmente en la de la catedral de Jaén que proyectó en 1534 y se empezó, tras el derribo de la edificación existente, el año 1540, siendo obispo de aquella diócesis el cardenal Esteban Gabriel Merino, obra que a su muerte continuaría su hijo y discípulo, Andrés de Vandelvira.

También habría trazado el hospital de Santiago de Úbeda, abrió sus zanjas y antes de colocar la primera piedra enfermó. Para recobrar su salud se fue a Alcaraz donde falleció pocos días después de haber llegado.

ReferenciasEditar

  1. Galera Andreu, Pedro, «Andrés de Vandelvira», Diccionario Biográfico español, Real Academia de la Historia.

BibliografíaEditar