Regadera

recipiente -de metal, cerámica o plástico- que contiene el agua para regar las plantas

Una regadera es un recipiente (de metal, cerámica o plástico) que contiene agua para regar las plantas.

Regadera

DescripciónEditar

 
Regadera en acción

Dispone de un cuello o pitorro que termina en una boca cónica con múltiples orificios, roseta o alcachofa, a través de la que se vierte el agua, y un asa para su manejo. De ahí que en algunos países de Hispanoamérica se conozca con esta palabra a la ducha.

La capacidad del recipiente puede oscilar entre los 0,5 litros para plantas de interior, y los 10 litros para uso general en jardinería.

Suele estar fabricada en metal, cerámica o plástico. Al final del pico, se puede colocar una "rosa" (un dispositivo, como un tapón, con pequeños orificios) para romper el chorro de agua en gotitas, para evitar una presión excesiva del agua en el suelo o en plantas delicadas.

Técnica de usoEditar

Hay que preferir un buen riego a varios ligeros. Para evitar compactar el suelo, utilice una regadera de manzana. Para obtener un riego aún más fino bajo la lluvia, dé la vuelta a la flor colocando los agujeros hacia arriba, mirando al cielo. Para que el agua penetre mejor en el suelo compactado, haga algunos agujeros con un palo antes de regar. Alrededor de árboles y arbustos jóvenes, deje una palangana de riego para que el agua se concentre más rápidamente hacia las raíces.[1]

Riegue preferiblemente al atardecer o temprano en la mañana (al amanecer), para evitar la evaporación, que es costosa y perjudicial para la planta. El agua y el sol, por efecto de aumento, queman los tejidos epidérmicos de las plantas. Pero también, las plantas cierran sus estomas para limitar la sudoración. Por tanto, el riego realizado a pleno calor provoca la apertura de los estomas que no cierran con la suficiente rapidez. Luego, la planta muere al secarse.

Para evitar la destrucción de la estructura del suelo, no trabaje un suelo que acaba de ser regado abundantemente.

El agua de lluvia es ideal para regar sobre todo porque es baja en cloro y minerales. Sin embargo, debe dejarse unas horas a temperatura ambiente.[2]​ También se puede utilizar agua de una cisterna. Nunca riegue directamente con agua del grifo porque el agua demasiado fría debilita las plantas jóvenes. Hay que dejar reposar al menos una noche: para ello se recomienda llenar sistemáticamente la regadera al finalizar el riego.

HistoriaEditar

En 1885, las regaderas "Haws" fueron patentadas por John Haw, quien sustituyó el asa montada en la parte superior por una redonda en la parte posterior.

ReferenciasEditar

  1. Michel Caron Jardin : un arrosage vite fait bien fait en Futura Maison
  2. Gestión del agua en GammVert

Enlaces externosEditar