Riesgo operativo

tipo de riesgo financiero

El riesgo operativo es la posibilidad de ocurrencia de pérdidas financieras, originadas por fallas o insuficiencias de procesos, personas, sistemas internos, tecnología, y en la presencia de eventos externos imprevistos.

Esta definición incluye el riesgo legal, pero excluye los riesgos sistemáticos y de reputación, así también no se toma en cuenta las pérdidas ocasionadas por cambios en el entorno político, económico y social. Las pérdidas asociadas a este tipo de riesgo pueden originarse en fallas de los procesos, en la tecnología, en la actuación de la gente, y también, debido a la ocurrencia de eventos extremos externos.[1]

EvaluaciónEditar

Para evaluar el Riesgo Operativo generalmente se toma en cuenta dos variables:

  • La frecuencia o probabilidad de suceso de un evento de riesgo, que consiste en el número de ocasiones en la que se detecta la presencia de eventos causales de riesgo.
  • La severidad, o importancia del impacto de los eventos de riesgo sobre los resultados o el patrimonio de la empresa.

Mediciones del Riesgo OperativoEditar

Suelen distinguirse tres metodologías para el cálculo del Riesgo Operacional:

  • Método del Indicador Básico
  • Método Estándar
  • Métodos de Medición Avanzada

Método del Indicador BásicoEditar

Para el caso del método del indicador básico, el cálculo de la exigencia de capital se basa en una proporción fijada por Basilea (factor alfa = 15%) del promedio de los últimos tres años de los ingresos brutos anuales positivos (lo que permite estimar el volumen de operaciones).

KBIA = [Σ(GI1…n x α)]/n

Donde:

KBIA = la exigencia de capital en el Método del Indicador Básico
GI = ingresos brutos anuales medios, cuando sean positivos, de los tres últimos años
N = número de años (entre los tres últimos) en los que los ingresos brutos fueron positivos

Método EstándarEditar

Bajo la metodología estándar, las actividades de los bancos se dividen en líneas de negocio. Se calculan los ingresos brutos de cada línea de negocio y a cada uno de estos se los multiplica por un factor (beta) que estima la exposición que tiene cada línea de negocio y permite calcular la provisión de capital para cada línea de negocio (finanzas corporativas: 18%; negociación y ventas: 18%; banca minorista: 12%, banca comercial: 12%; pagos y liquidación: 18%; servicios de agencia: 15%; administración de activos: 12%; intermediación minorista: 12%). Al final el requerimiento total de capital es la suma de los requerimientos de cada línea.

Métodos de medición avanzadaEditar

Finalmente, con el enfoque de medición avanzado (EMA), a través de mecanismos que utilizan en especial la estimación de funciones de distribución de probabilidad, se logra una medición del capital requerido mucho más ajustado a la situación particular de cada entidad.

ReferenciasEditar

  1. [1], "MODELOS DE ENFOQUE DE MEDICIÓN AVANZADO DEL RIESGO OPERATIVO (EMA)", John Cajas Guijarro, Contribuciones a la Economía, Grupo Eumed.net (Universidad de Málaga), Mayo 2011.

BibliografíaEditar

– Normas generales para la aplicación de la ley general de instituciones del sistema financiero, Cap. V De la Gestión del Riesgo Operativo, Superintendencia de Bancos y Seguros del Ecuador, 2005.

– Comité de Basilea, El Nuevo Acuerdo de Capital de Basilea, Basilea, 2001.

– David Pacheco López, Riesgo operativo: Conceptos y Mediciones, Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras, Chile 2009

– José Ignacio Giménez Martínez, Sistema de Medición Cuantitativa del Riesgo operativo en Entidades Financieras, Universidad Pontificia Comillas, Madrid 2006