Sátiro II

Sátiro II (en griego antiguo: Σάτυρος B') fue un rey del Bósforo que reinó brevemente durante nueve meses en el año 310 a. C. Su reinado es relatado de manera detallada por Diodoro Sículo.

OrigenEditar

Sátiro II fuer el hijo primogénito de Perisades I. Sucedió a su padre pero Eumelo, su hermano mediano, concluyó una alianza con pueblos bárbaros de la vecindad, y tras haber reunido una tropa numerosa le disputó el trono.[1]

ReinadoEditar

Sátiro II tuvo que marchar contra Eumelo al frente de un ejército considerable; atravesó el río Tates, y rodeó el campamento de Eumelo con sus carrruajes. Sátiro contaba con unos 2000 mercenarios griegos y el mismo número de tracios. El resto eran todos aliados escitas, más de 20 000 soldados de infantería y unos 10 000 de caballería. Por su parte, Eumelo tenía como aliado a Arifarnes, el rey de los siracos, con 20 000 jinetes y 22 000 soldados de infantería.

Sátiro se situó en el centro de la falange y cargó contra su hermano. Después de una gran número de bajas en ambos ejércitos, forzó a Arifarnes a huir en desbandada. Siguió avanzando, matando a todo el que se interponía, pero cuando se enteró de que Eumelo estaba ganando en el la derecha y de que sus propios mercenarios se habían dado a la fuga, abandonó la persecución y acudió en ayuda de los suyos, y por segunda vez puso en fuga al ejército enemigo.[2]

Arifarnes y Eumelo, derrotados, huyeron a la capital del país del primero. Esta se hallaba a orillas del río Tates que discurría rodeándola y convirtiéndola en inexpugnable. También estaba protegida por riscos. La ciudad solo tenía dos entradas artificiales, una dentro del palacio real, defendida por torres y murallas, y la otra estaba en la parte opuesta de una marisma, guarnecida con empalizadas situadas entre palafitos.

Sátiro se decidió por saquear la región e incendió las aldeas, de las que obtuvo un gran botín y cuya población tomó prisionera. Poco después, al intentar forzar su paso por las entradas, sufrió muchas bajas en el ataque contra las murallas y torres, pero logró pasar a la marisma. Después, sus tropas cruzaron el río y empezaron a talar el bosque que hacía falta atravesar para llegar al palacio.

El rey Arifarnes, que temía que la ciudadela fuera tomada por asalto, se decidió a combatir ya que su salvación dependía solo de su victoria. Apostó arqueros a ambos lados de la entrada que acribillaron a los que estaban limpiando el bosque, ya que por la espesura no podían a dvertir a tiempo el disparo de los arqueros. Los hombres de Sátiro lograron en tres día talar el bosque, Al cuarto día, se aproximaron a la muralla, a pesar de la lluvia de proyectiles y llegaron sin muchas pérdidas. Menisco, el jefe de los mercenarios que había logrado entrar en la muralla, se vio obligado a la retirada al ser atacado por una fuerza superior en número.[3]

Sátiro, al verlo en peligro, acudió en su auxilio y frenó la contraofensiva, pero fue alcanzado con una lanza en el brazo.Gravemente herido, volvió al campamento y expiró esa noche. Menisco levantó el asedio y condujo su ejército a la ciudad de Gargaza. Desde allí hizo transportar el cuerpo del rey por el río hasta Panticapea y repuso en el trono a Prítanis, el otro hermano de Sátiro y Eumelo.[3]

ReferenciasEditar

  1. Truhart, Peter (1984-1988). Regents of Nations (en alemán). s.v. «Crimea/Krim». Múnich: K. G. Saur. p. 2635. ISBN 978-3-598-10491-6. 
  2. Diodoro Sículo, Biblioteca histórica, XX, 22.
  3. a b Diodoro, op.c it., XX, 23.

Enlaces externosEditar