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Templo y convento de San Joaquín de Tacuba

conjunto arquitectónico religioso que se encuentra en Tacuba, México

El templo y convento de San Joaquín es un conjunto arquitectónico religioso que se encuentra en Tacuba, uno de los pueblos originarios de la Delegación Miguel Hidalgo, del Distrito Federal de México. La construcción del conjunto comenzó a finales del siglo XVII y concluyó a mediados del siglo XVIII, fue declarado monumento histórico en marzo de 1933 y está dentro de los bienes inscritos en el Catálogo de Monumentos Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de México.

Templo y convento de San Joaquín
Monumento histórico
San Joaquin de Tacuba.png
Tipo Templo
Advocación San Joaquín
Ubicación Tacuba, México, D. F., MéxicoFlag of Mexico.svg México
Coordenadas 19°27′08″N 99°12′31″O / 19.45230556, -99.20867222Coordenadas: 19°27′08″N 99°12′31″O / 19.45230556, -99.20867222
Uso
Culto Iglesia católica
Diócesis México
Orden Carmelitas
Arquitectura
Construcción Siglos XVII y XVIII
Fundador Carmelitas

Índice

HistoriaEditar

Los carmelitas descalzos, apoyados por el rey Felipe II, llegaron a la Nueva España en 1585 con la misión de ayudar en la conversión de los nativos al cristianismo.[1]

El 13 de febrero de 1689, los carmelitas fundaron el templo y convento de San Joaquín en el antiguo pueblo de Sanctorum (actualmente parte de Tacuba) como sede de su colegio de filosofía y artes.[2]​ Para su fundación fue utilizada una real cédula que les había otorgado el Felipe IV en 1661.[3]​ Fue la onceava fundación carmelita en México, al momento de su fundación ya existían los conventos carmelitas de México, Santa Fé y el colegio de artes y teología en San Ángel.[3]

Al respecto del aspecto del convento a principios del siglo XIX Madame Calderón de la Barca escribió:

"...San Joaquín, que es también una pobre aldea, tiene un hermoso convento con una enorme pared que rodea el jardín y el huerto, propiedad de los ricos frailes carmelitas".

"...Los caballeros pudieron entrar al interior del convento, que describen como un edificio grande y hermoso, limpio y alegre, con una buena biblioteca formada, casi toda, de obras antiguas de teología. Visitaron el jardín, que dicen es enorme y, aunque descuidado, está lleno de flores; y la extensa huerta, famosa por su fruta, tan abundante y deliciosa. Hay en el jardín un mirador, que se alcanza a ver desde el camino, y del cual se domina una dilatada vista..." Madame Calderón de la Barca.[4]

Descripción del temploEditar

La iglesia está orientada de Este a Oeste y fue construida con cantera gris, tiene planta de cruz latina con cúpula circular en el crucero, la fachada es sobria, siguiendo las prescripciones carmelitas y se compone de un nártex de tres vanos,[2]​ sobre el cual se encuentra la ventana coral y en la parte superior un nicho con una escultura de Santa Ana de Nazaret.[1]​ La portada lateral es muy rica, en ella se encuentra una escultura del patrono del templo.

Siguiendo los preceptos de austeridad de la orden el templo cuenta con una espadaña en el ángulo Sureste del templo.[3]

El aljibeEditar

Para almacenar agua y surtir al grandioso huerto del convento, los carmelitas construyeron alrededor de 1740 un estanque rodeado de un muro de mampostería.[3]​ Este aljibe de 2,200 metros cuadrados recibía agua del río de los remedios y también funcionó como área de descanso y meditación para los frailes, contaba con un pórtico cubierto por una bóveda de cañón, así como una banca de piedra a lo largo de la estructura.[3]​ Después de la aplicación de las leyes de reforma el aljibe y el huerto quedaron abandonados y en los terrenos que abarcaba este último se construyó en 1942 el panteón Francés. El aljibe quedó dentro de los límites del panteón y actualmente se encuentra deteriorado y en riesgo de desaparecer debido a la negligencia de las autoridades del panteón;[5]​ Sin embargo la fundación El Carmelo Descalzo en México A.C. presidida por la historiadora Armindia Soria ha elaborado un proyecto para rescatar el espacio y restaurar el pórtico y el aljibe, el cual constituye el único ejemplo de su tipo en América latina.[6]​ Dicho proyecto aún no ha sido considerado por el Gobierno del Distrito Federal.

Hechos históricosEditar

  • Agustín de Iturbide se hospedó en el convento del 11 al 15 de septiembre de 1821, antes de su entrada triunfal a la Ciudad de México el 27 del mismo mes.

ReferenciasEditar

  1. a b Soria Soria, Arminda (2006). «Uno». El Convento Carmelita de San Joaquín, en Tacuba. Arte Espíritu, Sociedad y Documentos. 1689-1782. Instituto de Cultura de Durango/Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco de Tabasco. p. 131. ISBN 970-9046-41-1. 
  2. a b Soria Soria, Arminda. El convento carmelita de San Joaquín, en Tacuba. Arte, espíritu, sociedad y documentos 1689-1782.P 63, 118, 130. Editado por Instituto de Cultura de Durango e Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco de Tabasco. Durango, Dgo. 2006.
  3. a b c d e Soria Soria, Arminda. El convento carmelita de San Joaquín, en Tacuba. Arte, espíritu, sociedad y documentos 1689-1782.P 53, 69, Editado por Instituto de Cultura de Durango e Instituto Tecnológico Superior de Comalcalco de Tabasco. Durango, Dgo. 2006.
  4. Madame Calderón de la Barca. La vida en México durante una residencia de dos años en ese país, P. 108, Decimocuarta edición. Editorial Porrúa, México, D.F. 2010
  5. Talavera, Juan Carlos (2 de septiembre de 2013). «Particulares impiden restaurar monumento del siglo XVIII ubicado en el Panteón Francés». La Crónica de Hoy. 
  6. Paez, Alfredo (6 de mayo de 2014). «Buscan ciudadanos salvar exconvento». Reforma.