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280ZX front suspension

Un tirante de reacción ( también llamados barras reactoras o brazos de control axial) es un brazo de la suspensión dedicado a controlar los movimientos parásitos de una rueda en sentido longitudinal sobre el radio de su eje (tendencia del tren a girar sobre sí mismo al acelerar o frenar). El brazo está conectado mediante silentblocks metalícos o de goma a una rueda o eje por un lado y al chasis del vehículo por otro. Los tirantes de reacción se emplean también en aeronaves con trenes de aterrizaje no retráctiles.

Los tirantes de reacción están instalados por lo general por delante de la rueda. De este modo controlan el hundimiento del eje bajo par de frenada y su levantamiento bajo par de aceleración.

Al formar parte del peso no suspendido de la suspensión del vehículo se fabrican en materiales ligeros como acero prensado o aluminio. En la actualidad los avances en materiales compuestos permiten diseñar brazos de suspensión también en materiales plásticos, aunque aún no se ha popularizado su uso.

Son en general necesarios en las suspensiones basadas en brazos transversales como en la suspensión McPherson o en los triángulos superpuestos, mientras que en sistemas basados en brazos longitudinales otros componentes de la suspensión pueden actuar bajo determinadas circunstancias como tirantes de reacción. Por ejemplo la suspensión posterior del Oldsmobile Toronado de 1956 utilizaba los amortiguadores para conectar el puente posterior con el chasis, de modo que los propios amortiguadores controlaban el movimiento longitudinal de las ruedas mitigando la transmisión del movimiento del tren sobre sí mismo al habitáculo.

En los vehículos con ballestas longitudinales, como los que utilizan transmisión Hotchkiss, las propias ballestas proporcionan cierto control longitudinal de la rueda. Incluso en estos sistemas con ballestas se utilizan en ocasiones tirantes de reacción suplementarios para control del par, especialmente en vehículos con gran par motor como los vehículos de competiciones de acelearación "dragsters". En algunos vehículos equipados con ballestas semielípticas como los vehículos de la Chrysler Corporation en la década de los años 60 el eje se montaba de modo que la longitud de la porción de ballesta que quedaba por detrás fuera mayor que la anterior, mejorando el control del vehículo en aceleración al deformarse menos ballesta. A cambio el control que ejercían en frenado podía ser insuficiente, siendo posibles rebotes en frenadas fuertes.