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La profilaxis post-exposición para el VIH (PEP) es un esquema preventivo para evitar la transmisión del virus VIH en personas sanas que se han expuesto al virus. Debe iniciarse lo antes posible tras el contacto con el agente infeccioso, disminuyendo drásticamente su eficacia si se comienza más 72 horas después la exposición al virus.

MecanismoEditar

Si hay una exposición conocida al virus por cualquier causa, por ejemplo pinchazo accidental con una aguja en un laboratorio, sexo sin protección con una persona infectada, violación o rotura de un condón durante las relaciones sexuales, existe el tratamiento profiláxis post-exposición para evitar el contagio por el virus VIH. Este es un régimen de medicación mediante fármacos antiretrovirales que debe emplearse en la primera hora tras el accidente, pero que también funciona si se inicia durante las primeras 72 horas, aunque es menos eficaz con cada hora que pasa. Este tratamiento previene la seroconversion del individuo y evita por lo tanto la aparición del sida.[1][2][3]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar