Wetwired (The X-Files)

episodio de The X-Files

Wetwired es el vigésimo tercer episodio de la tercera temporada de la serie de televisión creada por Chris Carter, The X-Files.

«Wetwired»
Episodio de The X-Files
Título traducido «Cable asesino»
Episodio nro. Temporada 3
Episodio 23
Dirigido por Rob S. Bowman
Cód. de producción 3X23
Emisión 10 de mayo de 1996
Episodios de Tercera temporada de The X-Files
«Quagmire» «Wetwired» «Talitha Cumi»

El episodio fue estrenado en la cadena Fox el 10 de mayo de 1996. Fue escrito por el diseñador de efectos visuales Mat Beck y dirigido por Rob Bowman.

El programa se centra en los agentes especiales del FBI Fox MulderDavid Duchovny— y Dana ScullyGillian Anderson— que trabajan en casos relacionados con lo paranormal, llamados Expedientes X. En este episodio, Mulder y Scully investigan una serie de asesinatos cometidos por ciudadanos comunes encolerizados después de ver la televisión. La confianza de Scully en Mulder se somete a la prueba definitiva.

Wetwired fue escrito por Mat Beck, el supervisor de efectos visuales del programa. Beck se inspiró en los debates sobre la violencia televisiva y su deseo de explorar el efecto que la televisión tiene en las personas. El actor Steven Williams tuvo conflictos de programación debido a su trabajo en la serie L.A. Heat, lo que desencadenó en la creación del hombre vestido de claro, que apareció en el episodio como un emisario de X. Williams nombró a su escena del final del episodio con el fumador una de sus escenas favoritas desde que actúa en el programa.

ResumenEditar

En una localidad de Maryland, un hombre mata a su esposa por error creyendo que ella es un reconocido genocida. En Washington, Fox Mulder es avisado del caso por un misterioso hombre vestido de civil, que le entrega un artículo de periódico con el caso. Mulder y Dana Scully visitan al asesino y a su médico, el Dr. Stroman, en un hospital psiquiátrico. Les dice que el hombre mató a otras cuatro personas más, alucinando que todos ellos eran un genocida que había visto por televisión. Además investigó que en la localidad habían ocurrido incidentes extraños relacionados.

Mulder y Scully entonces van a la casa del asesino, donde Mulder ve a un técnico trabajando en la línea de televisión por cable. Encuentran cientos de cintas de vídeo de los noticieros. Scully cree que toda la violencia que el hombre ha visto en la televisión, puede tener relación con su conducta, algo que Mulder no comparte. Esa noche, Scully mira los videos, para ver si hay alguna pista de por qué el hombre cometió el asesinato. A altas horas de la noche, ella va afuera para tomar un descanso y ve a Mulder en un coche hablando con el Fumador. Al día siguiente, Mulder niega que esa conversación tuviese lugar. Al día siguiente, un asesinato similar ocurre cuando una mujer piensa que ve a su marido en una hamaca con otra mujer. En realidad, ella mató a su vecino, que estaba en una hamaca con su perro. Mulder ve al mismo técnico de televisión por cable cerca de la casa, que se escapa del agente. Subiendo en el poste de teléfono, Mulder encuentra un dispositivo extraño dentro de la caja de cable, que simulaba ser un decodificador de televisión.

Mulder lleva el dispositivo a los Pistoleros Solitarios, que le dicen este emite algún tipo de señal. Mulder contacta a Scully, quien se está volviendo cada vez más paranoica. Mientras ella habla por teléfono con Mulder, cree que su línea telefónica ha sido intervenida, y emprende una frenética búsqueda en su habitación de hotel para encontrar los micrófonos. Cuando alguien llama a su puerta, Scully dispara su arma contra él y sale corriendo. Mulder cree que su compañera sufre de psicosis paranoica debido a los videos que vio.

Los Pistoleros Solitarios analizan el dispositivo y piensan que es algún tipo de dispositivo de control mental. Mulder no se vio afectado debido a que él es daltónico y confunde el color rojo con el verde, lo que impidió que la señal subliminal lo trastornara. La policía en la búsqueda de Scully, encuentra un cuerpo, pero Mulder confirma que no es. Sin embargo, nadie puede comunicarse con la madre de Scully, lo que hizo sospechar a Mulder y decide ir a su casa. Scully se encuentra allí, y cuando Mulder llega, lo amenaza con una pistola. Scully afirma que él nunca confió en ella y le echa la culpa de su secuestro y del asesinato de su hermana. La madre de Scully logra calmarla, y la agente tiene que ser hospitalizada en el centro médico de Georgetown.

Entonces Mulder entiende que el dispositivo de control mental convierte los temores de la gente en demencia. Pero en el centro médico, la doctora Lorenz, le dice que pasadas algunas horas los pacientes se recuperan solos. Mulder se da cuenta entonces de que el Dr. Stroman le ha mentido y trata de comunicarse con él sin éxito en el hospital psiquiátrico del condado de Frederick, donde trabajaba. Un número de teléfono lo conduce a una habitación de hotel donde encuentra sólo colillas de cigarrillos Morley en el cenicero.

Utilizando el registro de llamadas de la habitación, Mulder sigue a Stroman hasta una casa donde encuentra al técnico del cable con él, (el que arrancó de él en un comienzo del episodio). Por un momento Mulder no logra entrar al lugar, sin embargo, suenan tiros dentro del recinto. Mulder se encuentra entonces con ambos hombres muertos, y con X. Este era responsable de sus asesinatos, ya que había sido comisionado para eliminar la evidencia del programa de control mental. X le explica que había utilizado a un tercero para informarle, ya que, sospechaban de él. X, a sabiendas de que tenía órdenes de matar a los hombres, intentó que Mulder fuera capaz de armar el puzle a tiempo, pero el agente no pudo. Mulder lo llama un cobarde y trata de matarlo, pero X le dice que no puede hacer eso, ya que lo necesita.

Posteriormente, X se reúne en un coche con el Fumador. X le explica que el programa fue desmantelado, dando a entender que él trabaja para el Fumador. Este sin embargo, está más preocupado por la fuente de Mulder, o sea, él mismo. X se hace el desentendido, y le dice que esa persona permanece aún sin identificar.[1]

Artistas InvitadosEditar

ProducciónEditar

Este episodio fue escrito por Mat Beck, el supervisor de efectos visuales del programa. Beck se inspiró en debates sobre violencia en televisión y su deseo de explorar el efecto que la televisión causa en la gente. El concepto inicial fue más complejo, requiriendo que Beck estudiase textos sobre neurología, pero finalmente fue simplificado para el episodio. El actor Steven Williams tuvo conflictos de planificación debidos a su trabajo en la serie L.A. Heat, que acabaron en la creación de un personaje que apareció como mensajero de X. Paul Rabwin hizo la narración para el programa de televisión que se escucha de fondo durante el episodio. La habitación de motel de Dana Scully fue construida dentro de un estudio acústico, al igual que la oficina de Los pistoleros solitarios. El episodio tuvo problemas de última hora con el sonido en la posproducción que se arrastraron hasta la noche/madrugada previa a la emisión del episodio.[3]

Williams afirmó que su escena con el Fumador (William B. Davis) al final del episodio fue una de sus favoritas de la serie.[4]Rob Bowman dijo del episodio, "Saqué el guion. Sentí que era un buen programa pasado de moda y que a la gente a la que no le gustó Jose Chung’s “From Outer Space” le gustaría Wetwired porque todos los chicos malos estaban de vuelta. Un buen episodio de tipo filete con patatas".[5]

RecepciónEditar

Este episodio consiguió una cuota de pantalla de 9.7, con un 17 de share. Fue visto por 14.48 millones de personas.[6]

ReferenciasEditar

  1. Lowry,Brian (1996). Trust No One: The Official Guide to the X-Files. Harper Prism. pp. 213–216. (En inglés).
  2. http://www.imdb.com/title/tt0751260/ IMDb: "Expediente X", Wetwired.
  3. Lowry,Brian (1996). Trust No One: The Official Guide to the X-Files. Harper Prism. pp. 216-217. 
  4. Hurwitz, Matt, Knowles, Chris (2008). The Complete X-Files. Insight Editions. p. 89. 
  5. Edwards, Ted (1996). X-Files Confidential. Little, Brown and Company. p. 180. 
  6. Lowry,Brian (1996). Trust No One: The Official Guide to the X-Files. Harper Prism. p. 298. 

Enlaces externosEditar