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Zemba

danza religiosa afroargentina
A la izquierda: grupo de zemba o charanda; a la derecha: bombo con el que se toca la zemba o charanda.

La zemba o charanda es una danza religiosa afroargentina que actualmente sólo se practica en la capilla de San Baltazar de la ciudad de Empedrado (Provincia de Corrientes), solamente en el día del santo, el 6 de enero).[1]​ Antaño también se tocó en otras partes de la Argentina, como en la zona que se corresponde con el actual Gran Buenos Aires. La zemba no se debe confundir con la zamba, otro ritmo - folclórico - de la Argentina, ni con el candombe en ninguna de sus variedades (argentino, uruguayo y brasileño).

Breve historia (de la zemba o charanda)Editar

El culto a san Baltazar se vincula a la población negro africana esclavizada desde la colonia, pues la Iglesia Católica lo impuso a los negros para educarlos en la fe católica, creando en Buenos Aires la Cofradía de San Baltazar y Ánimas (1772-1856)[2]

ActualidadEditar

A diferencia del de la cofradía, hoy el culto a san Baltazar se practica en capillas y altares familiares, entre criollos y afrodescendientes Ya no se practica en Buenos Aires sino en gran parte de las provincias de Formosa, Chaco, Santa Fe y Corrientes. Este cambio a nivel etnológico es más aparente que real, pues su eje vital continúa siendo la negritud. Lejos de haber servido el culto como una herramienta de dominación y desculturación, los negros supieron insertar valores propios, como venerar al santo con músicas propias, muchas de las cuales aún se mantienen. La danza religiosa de la charanda o zemba (su nombre antiguo) en la capilla de este santo en Empedrado es una de ellas. El otro género musical que también se toca en esta fecha (6 de enero) en el Nordeste argentino, sobre todo en la Ciudad de Corrientes y Saladas, es el candombe (en la variedades locales de la zona).

Características sonoras y coreográficasEditar

 
Gente bailando la charanda o zemba, en Corrientes (Argentina).

Los instrumentos que intervienen son una o dos guitarras criollas, triángulo, bombo; y a veces, un acordeón. El "bombo" es un bimembranófono ambipercusivo que lo tocan don ejecuntantes con sus manos, para lo cual se sientan a horcajadas sobre él (no debe confundírselo con el bombo criollo o legüero habitual en las danzas folclóricas del centro y norte de la Argentina). Hasta donde se sabe, el de Empedrado es el único ejemplar conocido y es de una antigüedad considerable. Por lo menos hasta los años '80 el “bombo” se ejecutaba sobre el suelo, pero el principal charandero de entonces, Rufino Wenceslao Pérez, inventó una tarima para poder tocarlo más cómodamente, habida cuenta de la cantidad de niños que pasaban en derredor y la polvareda que levantaban. La danza se realiza con parejas mixtas enlazadas independientes. Los miembros de cada pareja (damo y dama) se colocan uno al lado del otro tomados entre sí de la cintura y van describiendo formas círculares avanzando cuatro pasos, para luego volver de igual forma sobre lo andado.

Canciones y grabaciones de la charanda o zembaEditar

Además de las grabaciones documentales de la práctica espontánea de esta danza religiosa, desde fines de los '70 la charanda (nombre moderno que se ha impuesto sobre el nombre "zemba", que es el nombre antiguo de este ritmo y danza) ha permeado como canción secular al folclore correntino y, fundamentalmente, al chaqueño. En esta línea, algunas de las charandas más conocidas son “Charanda negra” y "Charanda de la libertad", ambas de Zitto Segovia. Este artista las compuso durante la que se reconoce como su mejor etapa artística.

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar