Alma de bohemio (tango)

canción

Alma de bohemio es un tango estrenado en 1914 cuya letra pertenece a Juan A. Caruso en tanto que la música es de Roberto Firpo.

«Alma de bohemio»
Publicación 1914
Género Tango
Compositor Roberto Firpo
Letrista Juan A. Caruso

Los autoresEditar

Roberto Firpo (Las Flores, 13 de mayo de 1884 - Buenos Aires, 14 de junio de 1969) fue un pianista, director de orquesta y compositor argentino, destacado como músico de tango. Fue uno de los primeros músicos en hacer evolucionar el tango desde sus formas primitivas y quien impuso el piano en la orquesta típica tanguera.

Juan Andrés Caruso (La Plata, provincia de Buenos Aires Argentina, 20 de septiembre de 1890 – Buenos Aires, íd., 1 de marzo de 1931 ) fue un periodista, letrista de tango y comediógrafo con una obra vinculada al tango. Estuvo casado con la actriz Elvira Quiroga desde 1921.

Origen del tangoEditar

En 1914 el actor y autor Florencio Parravicini llamó a Roberto Firpo, del que era amigo, para que actuara como pianista en un pasaje musical de su obra teatral Alma de bohemio, en la que pretendía pintar sus aventuras de bohemio, por lo cual Firpo compuso un tango que tituló con el mismo nombre de la obra, que estrenó en la misma con un gran suceso entre los espectadores y lo editó como “tango de concierto”.

La letraEditar

Las primeras estrofas de la letra son:

Peregrino y soñador,
cantar
quiero mi fantasía
y la loca poesía
que hay en mi corazón,
y lleno de amor y de alegría,
volcaré mi canción.

La letra fue creada por Caruso una década después que el tango fuera estrenado como instrumental y, según García Jiménez, es un remedo del poema La canción del bohemio de Felipe Sassone.

ValoraciónEditar

Dice García Jiménez que Alma de bohemio fue el tango más exitoso de Firpo; para Del Priore y Amuchástegui la pieza tiene cierto refinamiento musical para su época y

"es una marca indudable de la vanguardia creativa. Por la originalidad de su estructura melódica y por la compleja densidad de su música, que nos preanuncia la aparición del tango más elaborado, del tango moderno."[1]


Contó Alberto Podestá que cuando cantaba en la orquesta de Carlos Di Sarli, este tango solía estar a cargo de Roberto Rufino, el otro cantor, quien lo interpretaba tal como había sido escrito. Al irse Rufino, el director le indicó al cantarlo se quedara todo lo que pudiera. Con este efecto el tango no resultaba bailable, por lo cual lo ejecutaban al cierre, cuando la gente se acercaba al palco para escuchar, y –siguió diciendo Rufino- cada vez se quedaba más y cada vez gustaba más.

GrabacionesEditar

Entre las muchas grabaciones de este tango se encuentran las siguientes:[2]

NotasEditar

  1. Del Priore y Amuchástegui, 1998, p. 102.
  2. «Alma de bohemio». Consultado el 22 de enero de 2016. 

ReferenciasEditar

  • Del Priore, Oscar; Irene Amuchástegui (1998). Cien tangos fundamentales. Horacio Ferrer (prologuista). Buenos Aires: Aguilar. pp. 56/57. ISBN 950-511-379-X. 
  • García Jiménez, Francisco (1981). Así nacieron los tangos. Ediciones Corregidor. pp. 69/72. 

Enlaces externosEditar