Ambigüedad

situación que se da cuando algo es susceptible de dos o más significados o interpretaciones


Definición de AmbigüedadEditar

Normalmente cuando nos comunicamos queremos ser entendidos con claridad. Esta sería la norma general, tanto a la hora de hablar o cuando escribimos. Sin embargo, en algunas ocasiones no queremos que nuestro interlocutor conozca nuestras intenciones. Para ello, utilizamos un lenguaje ambiguo. Así, la ambigüedad de un mensaje se manifiesta cuando es posible que se entienda de varias maneras.

La ambigüedad es un recurso que empleamos con alguna finalidad. Si queremos ocultar información o no comprometernos necesitaremos emplear un lenguaje indeterminado, que afirme algo pero sin claridad, que parezca una cosa y al mismo tiempo otra. Utilizamos un lenguaje ambiguo porque tenemos razones para hacerlo, las cuales pueden ser legítimas o ilegítimas.

Algunas actividades o profesiones requieren de un uso ambiguo del lenguaje. Un vendedor que comercialice un producto deficiente, intentará ser impreciso en sus aclaraciones al cliente y evitará dar explicaciones sobre los defectos de aquello que pretende vender, por lo que tendrá que recurrir a la ambigüedad. En otro contexto, en ocasiones los políticos se dirigen a los ciudadanos realizando promesas a sabiendas de que probablemente no podrán cumplirlas y, en consecuencia, sus afirmaciones también deberán ser algo ambiguas para no ser acusados de mentirosos o de incumplir sus promesas.

La literatura en general o el lenguaje cinematográfico utiliza la ambigüedad para que un mensaje genere algún sentimiento de confusión en el lector o el espectador. Un escritor o un director de cine tiene presente al lector o al espectador y busca sus emociones, su implicación en aquello que está leyendo u observando. Y la ambigüedad es un elemento que puede dar mucho juego en la comunicación artística, creándose todo tipo de sentimientos o ideas: misterio, duda, intranquilidad, tensión o incertidumbre. Incluso se podría hablar de una cierta atmósfera indeterminada que ha sido creada a partir de la ambigüedad y de manera totalmente deliberada.

El lenguaje poético puede utilizar un estilo ambiguo para crear un tipo de diálogo entre escritor y lector. Probablemente la poesía sea el género más ambiguo dentro del mundo de la creación. De hecho, muchos recursos técnicos (metáfora, hipérbole, símil y otros) tienen el propósito de provocar una cierta imprecisión en el mensaje.

El lenguaje científico es, por definición, la antítesis de la ambigüedad. Una explicación científica debe huir de cualquier vaguedad o indeterminación y cada palabra tiene que ser objetiva, medible y concreta, evitándose cualquier posible descripción ambigua.

En conclusión, cada contexto comunicativo determina las posibilidades de la ambigüedad en el lenguaje.La ambigüedad lingüística se da cuando una palabra, un sintagma, o una oración, es susceptible de dos o más significados o interpretaciones.[1]​ La ambigüedad puede ser sintáctica (estructural), semántica, o pragmática.

La palabra, sintagma u oración se puede entender de más de una manera; en tal sentido la ambigüedad tiene mucho que ver con la figura retórica o tropo llamado anfibología y, por otra parte, con el doble sentido.

En sentido genérico, la ambigüedad es el atributo de cualquier concepto, idea, declaración, presentación, o reclamación, cuyo sentido, intención, o interpretación, definitivamente no pueden ser resueltos según una regla o un proceso resoluble en un número finito de pasos.

Ambigüedad estructuralEditar

Se da en una oración o frase cuando tiene dos o más significados posibles, debido a la estructura, ya sea por el agrupamiento o la distinta función gramatical.

Ambigüedad de agrupamientoEditar

 
Análisis estructural de Pepe vio a Pablo enfurecido siendo Pepe quien está enfurecido.
 
Análisis estructural de Pepe vio a Pablo enfurecido siendo Pablo quien está enfurecido.

Una ambigüedad de agrupamiento puede darse porque una misma oración admita dos estructuras sintácticas diferentes, cada una de las cuales tiene una interpretación semántica. Algunos ejemplos son:

Pepe vio a Pablo enfurecido y ...
Vio un hombre en un barco con un catalejo.

La primera de ellas podría significar que 'Pepe miró a Pablo con enfado' o que 'Pepe vio que Pablo estaba furioso'. La segunda podría significar que el hombre del barco tenía un catalejo o en cambio, que el hombre ha sido visto a través de un catalejo. Otros ejemplos más complicados se refieren a oraciones de la lengua hablada que una vez escritas dejan de ser ambiguas, por ejemplo:

María guardó las revistas que Paco dejó bajo la cama

puede significar que las revistas han sido guardadas debajo de la cama o que las revistas que Paco había dejado bajo la cama se han guardado en otro sitio diferente. Aunque para la primera la oración sería también:

María guardó las revistas, que Paco dejó, bajo la cama.
Se venden zapatos de piel de señora

La segunda podría significar que los zapatos son para señoras o que están hechos con piel de señora (aunque la segunda interpretación es muy improbable).

Ambigüedad funcionalEditar

Se da cuando una palabra o frase completa dos o más relaciones gramaticales, los morfemas y grupos son iguales para ambos significados.

El pavo está listo para comer ('el pavo va a comer grano', o 'el pavo está cocinado para que una persona se lo coma')
El chancho está listo para el desayuno ('el chancho va a tomar desayuno', o 'el chancho esta en el horno')
¿Cómo se llama? (puede referirse a la segunda persona, formal, del singular, o a la tercera persona del singular)

Ambigüedad léxicaEditar

Ambigüedad en forma de morfema o palabra. Se da cuando en un diccionario o léxico, se permite más de una interpretación para una sola palabra. Una palabra puede pertenecer a diversas categorías gramaticales. Ofrece problemas de comprensión al receptor, la única solución es recurrir al contexto o a la situación. Se da cuando una misma palabra admite dos o más significados distintos. sin embargo las palabras van a tener un mismo significado en cualquier contexto.

HomonimiaEditar

Las palabras suenan igual pero sus significados son diferentes. Hay una coincidencia gráfica de dos o más palabras que tienen significados distintos. Se producen por coincidencia de los significantes de diversos signos:[2]

Banco .-Establecimiento público de crédito, constituido en sociedad por acciones.
Banco .-Asiento, con respaldo o sin él, en que pueden sentarse varias personas.
Banco .-Establecimiento médico donde se conservan y almacenan órganos, tejidos o líquidos fisiológicos humanos para cubrir necesidades quirúrgicas, de investigación, etcétera.
Banco .-Conjunto de peces que van juntos en gran número.

Por ejemplo,

Han puesto un banco nuevo en la plaza

Esta frase puede tener dos interpretaciones, dependiendo de la interpretación que se le asigne a la palabra polisémica banco (es decir, o bien "Han puesto un asiento nuevo en la plaza" o bien, "han puesto una oficina bancaria en la plaza").

HomofoníaEditar

Palabras que se pronuncian igual pero su escritura y sus significados son diferentes.

  • Tuvo / tubo. Donde "tubo" se refiere a una pieza hueca, de forma por lo común cilíndrica y generalmente abierta por ambos extremos y "tuvo" es el verbo 'tener' conjugado en la tercera persona de singular, en pretérito.
  • Aya / haya. Donde "aya" es la persona encargada de custodiar niños o jóvenes y de cuidar de su crianza y educación y "haya" el verbo 'haber' conjugado en subjuntivo.

HomografíaEditar

Palabras cuya escritura y pronunciación son idénticas, aunque sus significados son distintos.

Haya (árbol, especie arbórea), haya (forma de 3.ª p. sg. del verbo 'haber').
Para (preposición), para (forma de imperativo del verbo 'parar'), para (forma de subjuntivo forma verbo 'parir').

ReferenciasEditar

  1. Diccionario de lingüística moderna. Alcaraz Varó i Martínez Linares, 1997, pág. 1.
  2. Definiciones tomadas del Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española (DRAE), Vigésima segunda edición.

Enlaces externosEditar