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Orígenes familiaresEditar

Antonio de Luna y Valois, caballero de la Orden de Santiago, fue hijo de Álvaro de Luna y Bobadilla, V Señor de Fuentidueña, y de Catalina de Valois, prima de Germana de Foix, esposa de Fernando II de Aragón.[1]

BiografíaEditar

En 1547, Aldonza de Luna y Manrique solicitó ante la Real Chancillería de Valladolid que Antonio de Luna y Valois le restituyera el Señorío de Fuentidueña junto al resto de los bienes de su padre y su hermano, por lo que deducimos que había heredado el señorío no mucho antes.[2]

En 1553, Antonio de Luna y Valois construía una torre en La Redreja para impedir los aprovechamientos comunales que se venían haciendo de ella, edificaba una armería en Peña Colgada y mantenía una venta en Tres Cantos, dándole al ventero para que los labrase prados del común[3]​. Ante esta situación, los procudares del Concejo le pusieron un pleito por considerar abusivo el ejercicio de su señorío tanto sobre los bienes comunales de la Villa y Tierra de Fuentidueña [4]​ como sobre los bienes de los particulares:

Don Antonio de Luna y Valois, mandaba a sus criados con carretas a cargar paja que le parecía de los cosecheros particulares de la tierra; había puesto guardas en los campos por su cuenta; entregaba baldíos caprichosamente y se había tomado otras atribuciones que los concejos y los vecinos no veían bien.[3]

En 1558, el rey Felipe II, a causa de los onerosos gastos de su política exterior, se vio obligado a vender señoríos jurisdiccionales hereditarios[5]​ entre los que se encontraba el Señorío de Huétor-Tájar. Ante esta situación, Antonio de Luna y Valois aprovecho la ocasión para negociar un acuerdo con la hacienda real que le permitiese sumar el Señorío jurisdiccional a los extensos dominios que su familia poseía en la zona desde tiempos de su abuelo, Álvaro de Luna y Ayala, a cambio de cinco mil ducados de oro. Al año siguiente, la infanta regente Juana de Austria, otorgó la carta de venta de Huétor-Tájar firmada en Valladolid, por la que se vendía:

la Jurisdición cevil é criminal alta e baja, mero mixto imperio del Lugar de Huetor Tajar que es vuestro propio en el Reyno de Granada, en la jurisdiccion de la Ciudad de Loja, con sus rentas de Camara é otras cosas que son anejas a la jurisdiccion entera é plenaria é privativamente por vós é por vuestro Alcalde mayor é otras justicias que para ello pudiesedes poner en primera é segunda instancia en el dicho lugar é sus términos é dezmerías, el cual avía de ser é amojonarse.

Victoriano Guarnido Olmedo, El repartimiento de Huétor-Tájar y su evolución posterior

En 1559, la infanta regente Juana de Austria, también otorgó la carta de venta del Señorío jurisdiccional de las villas de Carrascal y Castrojimeno, donde Antonio de Luna y Valois fundo un mayorazgo de segundagenitura, incompatible con el Señorío de Fuentidueña, para Pedro de Luna y Rojas, primer hijo de su segundo matrimonio.[6]

En 1565, Juan Núñez, escribano que fue del Concejo de Fuentidueña, hace una denuncia contra vecinos del lugar por haberle atacado a él y a su hijo, cura de la iglesia de San Miguel, en dicha iglesia, con armas y golpes, refiriéndose a los atacantes como criados de don Antonio de Luna y Valois.[7]​ Los historiadores consideran este hecho como una prueba más de lo violento de sus reacciones contra aquellos que se oponían o criticaban su autoritaria conducta.

Antonio de Luna y Valois continuó la tradición militar de la Casa de Fuentidueña, desempeñando el cargo de capitán de los continos de las Guardias de Castilla; puesto en el que le sucedió su hijo primogénito, Álvaro de Luna y Sarmiento. Su carrera militar fue larga y exitosa, llegando a ser nombrado General en la Vega de Granada durante el reinado de Felipe II.[1]

Muerte y sepulturaEditar

Antonio de Luna y Valois falleció en Madrid y recibió sepultura en la Iglesia de San Miguel de Fuentidueña.

Matrimonio e hijosEditar

Antonio de Luna y Valois contrajo matrimonio con Leonor Sarmiento de la Cerda, hija de Diego Gómez Sarmiento de Villandrando y Ulloa, III conde de Salinas y III conde de Ribadeo, y de Brianda de la Cerda, señora de Miedes, con la que tuvo al menos un hijo:

  1. Álvaro de Luna y Sarmiento, padre del VII Señor de Fuentidueña.[8]

Posteriormente, se volvió a casar con Francisca de Rojas Enríquez, hermana del II marqués de Poza. Fruto de su segundo matrimonio nacieron varios hijos:

  1. Pedro de Luna y Rojas, caballero de la orden de Santiago, señor del mayorazgo de Carrascal y Castrojimeno, casado con Ana de Vivero, hija del conde de Fuensaldaña.[4]
  2. Sancho de Luna y Rojas, caballero de la orden de Santiago, maestre de campo del Tercio Viejo de Nápoles y castellano del Castillo de Milán.[9]
  3. Francisca de Luna y Rojas, monja de la orden de Santiago en el convento de Santa Cruz de Valladolid.[9]


Predecesor:
Álvaro de Luna y Bobadilla
 
Señor de Fuentidueña

1547 - 1593
Sucesor:
Antonio de Luna y Enríquez de Almansa

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

  • Hernánsanz Navas, Justo (1985). Fuentidueña y su alfoz: notas histórico-arqueológicas. Autoedición. ISBN 978-84-398-4817-2. 
  • Barrios Aguilera, Manuel (1986). Moriscos en la tierra de Loja: el apeo de 1571-1574: estudio y edición. Granada: Memoria de Licenciatura inédita. ISBN 84-398-6108-7. 
  • Jiménez Estrella, Antonio (2007) “Linajes y alcaides en el Reino de Granada bajo los Austrias. ¿Servicio militar o fuentes de enriquecimiento y honores?”, en Francisco Andújar Castillo (ed.), Los nervios de la guerra. Estudios sociales sobre el Ejército de la Monarquía Hispánica (siglos XVI-XVIII): nuevas perspectivas, Editorial Comares, Granada, págs. 89-120.[1]
  • Cuéllar Lázaro, Juan (2007). Fuentidueña: comunidad de villa y tierra. Alcobendas: Real del Catorce, S.L. ISBN 978-84-935572-4-9. 

Enlaces externosEditar