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Los arqueohirácidos (Archaeohyracidae) son una familia extinta del suborden Hegetotheria, del orden, también extinto de ungulados sudamericanos Notoungulata perteneciente a los Meridiungulata. Vivieron en Sudamérica desde el Paleógeno hasta el Pleistoceno.[1]​ Eran ungulados de aspecto primitivo, pese a que su aspecto físico sea muy diferente a ellos debido a la evolución divergente. Presentan un gran parecido con los hiracoideos actuales, aunque aun no se ha comprobado ninguna relación con los mismos. El grupo estaba formado por los géneros:Archaeotypotherium,[2]Bryanpattersonia, Eohyrax y Pseudhyrax.

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Archaeohyracidae
Rango temporal: Paleoceno Superior - Oligoceno Superior
Taxonomía
Reino: Animalia
Filo: Chordata
Clase: Mammalia
Orden:Notoungulata
Suborden: Hegetotheria
Familia: Archaeohyracidae
Ameghino, 1897
Distribución
posible área de distribución, basada en los fósiles
posible área de distribución, basada en los fósiles
Genera

GeneralidadesEditar

Los arqueohiracidos eran animales pequeños poco diversificados en un principio. Se les ha considerado en una posición basal dentro del orden de los notoungulados y con todas las características de los ungulados primitivos. Pasaron de tener el aspecto y ocupar el nicho ecológico de los damanes, a ser el grupo más abundante en especies, comprendiendo 9 taxones. La familia consta de 13 especies de arqueohirácidos. Es notable la denominada Fauna de Tinguiririca del centro de Chile. Se han encontrado además en el lecho del río Salla de Bolivia, Argentina, y Uruguay.

Se originaron en Sudamérica hace 50 millones de años. A pesar que solo se suelen encontrar cráneos de las diversas especies, estudiándolos y estudiando donde se han hallado, se supone que solían vivir en grupos y se comunicaban con sus congéneres mediante diversos gritos. Su oído estaba muy desarrollado. Las especies terrestres eran diurnas y más gregarias, se refugiaban de los depredadores en madrigueras y grietas de las rocas. Las especies arbóreas eran nocturnas y vivían en grupos más pequeños que solían refugiarse en los huecos de los árboles durante el día. Se alimentaban de distintos vegetales dependiendo del tipo de especie. Se trataba de pequeños herbívoros que ocupaban un nicho ecológico y biotopo semejante al de los hiracoideos y son los más parecidos a los pequeños ungulados primitivos de la Era Terciaria del que evolucionó el orden Notoungulata; plantígrados, con cinco dedos delante y cinco en los miembros posteriores, poseen pezuñas y sus molares son lofodontos,cúspides unidas en crestas.

Su morfología confundió a los primeros naturalistas, con muchas especies fósiles que por su parecido físico con los hiracoideos, fueron bautizadas erróneamente como pertenecientes a estos.

A comienzos del terciario, hace entre 50 y 60 millones de años, había un mar abierto, o tal vez nada más que una cadena de islas esporádicas, entre América del Norte y América del Sur. Procedentes de pequeños y primitivos animales herbívoros sin competidores, quizá apenas cercanos entre sí filogenéticamente, evolucionaron independientemente y aislados del resto de los ungulados durante casi todo el extenso periodo del Cenozoico, las formas primigenias de los meridiungulados, similares a los Notioprogonia e Hyrax.

Han sido denominadas archeohiracoidios por su gran parecido físico con los hiracoideos. En un principio, se pensó que todos los arqueohiracidos eran sus ascendientes o descendientes y se clasificó a las especies en sus géneros.

Los arqueohiracoidios, eran miembros del orden Notoungulata cuyos orígenes y relaciones con otros mamíferos actuales y extintos aún están siendo estudiados. Los hiracoideos en cambio pertenecen al grupo de los Afrotheria, al igual que los Elefantes.

Considerados los grupos Mesotheriidae y Hegetotheriidae monofileticos, la diversificación y especializaciones que se produjeron en los Archaeohyracidae fueron adquiridas de forma independiente en las tres familias. Su diversidad de adaptaciones dentales es indicativa de la amplia variedad de nichos herbívoros que llegaron a ocupar. Por su parecido a los Hyracoidea (damanes), muchos fueron bautizados erróneamente como si hubieran sido antepasados de estos: Acoelohyrax, Archaeohyrax, Archaeotypotherium, Eohyrax, Protarchaeohyrax, Pseudhyrax, entre otros.

Hegetotherium presentaba muelas muy simples comparadas con las de los tipoterios.

ReferenciasEditar

  1. McKenna, Malcolm C., and Bell, Susan K. 1997. Classification of Mammals Above the Species Level. Columbia University Press, New York, 631 pp. ISBN 0-231-11013-8
  2. Castillo Cornejo, Juan (2007). Megabestias en Chile y otros vertebrados del Cenozoico. Mago Editores. ISBN 978-956-8249-94-3.