Batalla de Caaguazú

La batalla de Caaguazú (Departamento Mercedes, provincia de Corrientes, 28 de noviembre de 1841) fue un combate de la guerra civil argentina, entre las fuerzas de Entre Ríos, al mando de brigadier Pascual Echagüe y las de la provincia de Corrientes, dirigidas por el brigadier José María Paz, que significó una tremenda derrota del partido federal.

Batalla de Caaguazú
Guerras civiles argentinas
Fecha 28 de noviembre de 1841
Lugar Junto al río Corriente, sur de la provincia de Corrientes, Argentina
Resultado Victoria de los unitarios
Beligerantes
Flag of Unitarian Party (exiled).svg Unitarios
Black 30x30.png Bandera de la Provincia de Corrientes.svg Corrientes
Flag of Argentina (1840).svg Confederación Argentina
Black 30x30.png Flag of Entre Rios 1833-1853 with arms.gif Entre Ríos
Comandantes
José María Paz Pascual Echagüe
Fuerzas en combate
3.000[1]​-5.000[2]​hombres
12[2]​-13[1]​cañones
5.000 hombres[2]
12 cañones[2]
Bajas
53 muertos y 71 heridos 1.356 muertos y 800 prisioneros[3]

AntecedentesEditar

Desde 1839 en adelante, la provincia de Corrientes se había rebelado contra la autoridad del gobernador de Buenos Aires, brigadier Juan Manuel de Rosas. Los conflictos entre Corrientes y Buenos Aires estaban opacados por los términos que usaban los contendientes. Los correntinos exigían la sanción de una constitución, que aún no se había sancionado, mientras que Rosas acusaba al gobierno correntino de pertenecer al partido unitario. En realidad, el gobernador correntino era, posiblemente, más sinceramente federal que Rosas, aunque la provincia se había aliado a los generales unitarios Juan Lavalle y José María Paz.

La verdadera discusión se daba por la aduana del puerto de Buenos Aires. Esta provincia usufructuaba los beneficios de la aduana sin darle participación a las demás provincias, llevando adelante, por otro lado, una política aperturista que arruinaba las industrias locales en las provincias. Las provincias más afectadas por esa política de aduanas eran las que tenían puertos sobre el río Paraná. Pero Santa Fe y Entre Ríos estaban firmemente aliadas a Buenos Aires; de modo que Corrientes estaba sola en la defensa de ese “federalismo fluvial”.

En 1839, el entonces gobernador, coronel Genaro Berón de Astrada se había rebelado contra los porteños, pero un rápido ataque del gobernador entrerriano, general Echagüe, lo había derrotado completamente en la batalla de Pago Largo, y el gobernador pagó con su vida la rebelión.

Tras un efímero gobierno federal, había sido elegido para sucederle el brigadier Pedro Ferré, enemigo declarado de Rosas desde el año 1832, en que este había hecho fracasar la oportunidad de la derrota unitaria para organizar constitucionalmente el país. Ferré había puesto sus ejército en manos del general Lavalle, pero este había invadido Entre Ríos y se había llevado el ejército a invadir Buenos Aires, dejando la provincia indefensa. Para peor, había fracasado en su intento y había tenido que retroceder hacia el noroeste, de derrota en derrota.

Ferré puso todos los recursos de la provincia en manos de otro general, José María Paz, de larga trayectoria unitaria. Este se dedicó a organizar el ejército, hasta ponerlo en condiciones de combatir. Tuvo la suerte de que Echagüe no lo pudiera atacar durante el año 1840, porque Lavalle había ocupado Santa Fe por unas semanas.

La batallaEditar

Tras saberse de la derrota de Lavalle en la batalla de Famaillá, Echagüe avanzó hacia el norte. Por su parte, Paz acababa de engrosar su ejército con unos cuantos huidos de las fuerzas de Lavalle, y Ferré firmó una alianza con el gobernador de Santa Fe, brigadier Juan Pablo López.

Durante varias semanas, Echagüe se mantuvo en el sur de la provincia, llegando al río Corriente y esperando la oportunidad de atacar con ventajas. Paz no se las dio, y entonces cruzó el río Corrientes por el paso de Caaguazú.

Al iniciarse la batalla, Echagüe contaba con 5.000 hombres (1.000 de ellos infantes) y 12 piezas de artillería, al mando del coronel Servando Gómez y otros jefes experimentados. No contaba, sin embargo, con el mejor de sus generales, brigadier Justo José de Urquiza. Las fuerzas de Paz, de 3.000 hombres, eran mandadas por oficiales mucho menos capaces, entre los cuales el único que había luchado en las guerras de independencia era el coronel Indalecio Chenaut. Entre los jefes correntinos se destacarían más tarde los futuros gobernadores, tenientes coroneles Joaquín Madariaga y Benjamín Virasoro.

Paz esperó el ataque en una posición aparentemente débil: su caballería del ala izquierda se retiró al primer ataque de las fuerzas de Gómez, y fueron perseguidos varios miles de metros. Pero a medida que iban avanzando, se iban encerrando entre el río Corrientes y un estero, desde las orillas de las cuales eran tiroteados por los infantes correntinos. Al llegar al fondo, se encontraron con la artillería y la infantería concentradas, que los destrozaron; tuvieron que retirarse, y en el camino fueron nuevamente diezmados por la infantería de ambos costados.

Solo después se inició el ataque de la caballería correntina del ala derecha, al mando del general Manuel Ramírez, que, reforzada por la caballería del ala izquierda y la reserva, arrastró a las desmoralizadas fuerzas entrerrianas que tenía al frente. La persecución a la caballería federal arrastró a Echagüe, que estuvo a punto de ser muerto. Y la infantería, privada de protección, tuvo que emprender la retirada; pero varias leguas más adelante, agotados por la sed, los infantes se rindieron. La artillería del coronel Juan Bautista Thorne fue la que hizo el mejor papel en el bando federal, pero tuvieron que rendirse con los infantes.

El ejército correntino tuvo 53 muertos, mientras los entrerrianos perdieron 800 muertos y 1.000 prisioneros, además de toda la artillería, el parque y casi toda las armas de infantería.[1]​ Tal vez el nombre de Caaguazú, no signifique nada para la mayoría de ustedes, sin embargo tiene que ver con nuestras guerras civiles entre unitarios y federales, fue la batalla más espléndida ganada por General José María Paz, " el manco " como lo apodaban sus enemigos, lo increíble es que el ejército de Paz estaba formado en un 90 % por chicos de un promedio de 15 años, aquí les dejo un relato sobre la misma, si bien Paz fue , tal vez, el más grande estratega criollo, esto no quita el papel que en esa batalla jugaron los " escueleros de Paz " ( les decían así pues eran chicos de escuela), pero combatieron , pues defendían a su provincia, Corrientes. Disculpen si es largo el relato, está todo en mi memoria, pero me gusta la rica historia argentina.


Batalla de Caaguazú: 28 de noviembre de 1841

El manco se había hecho cargo del ejército reserva de Corrientes, el principal había partido con el Gral. Lavalle hacia Bs.as. y quedaban muy pocos soldados en la provincia, solo la guardia de la ciudad y algunas montoneras poco importantes. Es en esta etapa es donde se manifiesta la real capacidad del manco Paz como eximio generador y conductor de tropas. Por pedido de Paz, hacia el gobernador de Corrientes Pedro Ferré, comienzan a llegar a su campo de Villa Nueva contingentes de soldados para el aprendizaje de la guerra, y para su sorpresa llegan muchachos de 14 o 15 años y ancianos de más de 65 años; en cuanto a los primeros vienen practicamente de las escuelas, y los segundos eran trabajadores de los montes. El manco no dice nada, los recibe a todos por igual, y los conduce por los bosques hacia el centro de la provincia para estar en aptitud de responder a una hipotética invasión del Gral. Echague desde Entre Rios; efectivamente a partir de agosto de 1840, y sabedor de que las mejores tropas habían evacuado la provincia, Echague comienza a destacar montoneras hacia Corrientes, y luego él mismo con el cuerpo principal, con el fin de someterla bajo la orbita de Rosas, es decir de los federales. La provincia de Corrientes, tiene una geografía muy particular, con rios caudalosos, innumerables esteros o bañados que dificultan las operaciones de ejércitos numerosos, ya que estos necesitan movimientos rápidos y bien combinados, y sobre todo caballos, éste importante artículo de guerra, comenzó a ser escaso para ambos contendientes por múltiples razones, y había que tener mucho cuidado en conservarlos en buenas condiciones. Paz comienza a realizar pequeños encuentros con las montoneras federales, la mayoría desgraciados, pero que van templando a sus novatas tropas, hasta que éstas logran un pequeño triunfo en los Medanos, que decide a Echague, centralizar todas sus fuerzas y dar cacería al manco y a sus correntinos. Éste hecho le da algunos meses de tiempo a Paz, que los aprovecha al maximo en cuanto a las maniobras, a disparar las escasas armas de fuego, y al aprendizaje práctico de la guerra, pero no se le escapa al manco, que las diferencia de calidad de sus tropas con las adversarias es muy alta, y a lances iguales las posibilidades de triunfo estaban siempre con los federales. El Gral. Rivera ( uruguayo) le escribe a Paz por Julio de 1841 rogandole que no se exponga en un combate tan desigual y que él mismo cruzaría el río Uruguay para fines de Julio, con 4000 hombres y podrían luchar con mayores posibilidades de triunfo;: pero lo que en realidad quería Rivera era la perdida de Paz, y entenderse él directamente con Echague en negocios de ganado y otras yerbas, por lo que Paz hizo de cuenta que no recibió ninguna correspondencia del Gral oriental, tanto que ya estaban en octubre de 1841, y el Gral. Rivera todavía estaba en su campamento del Durazno. Nuevamente , solo como en 1830, Paz debe enfrentar a un ejército de 7500 hombres, de las tres armas, muy aguerrido, y que tenía varios encuentros a sus espaldas. Echague se interna en la provincia, en busca del manco, y éste con sus 3000 muchachos y viejos simula huir hasta las cercanías del río Corrientes, donde una vez que lo cruza acampa a una legua del pazo de Caaguazú, Echague acampa en el Rincón del Morerira y espera tranquilamente a las fuerzas de Paz, pero a medida que se internaba en la provincia, se alejaba de sus basas operativas, que estaban cerca de Entre Rios, y el manco deja en los bosque pequeños cuerpos de tropas moviles que tienen por función interceptar las comunicaciones del Gral. federal, tanto que para el mes de noviembre, estaban totalmente cortadas, no así las propias, que lo hacian por el este de la provincia de Corrientes, la primera ventaja táctica estaba cumplida... pero vendrían más. Paz hace explorar todos los pasos sobre el rio Corriente, que lo separan del Gral. Echague, estos son el paso de Caaguazú, el de Capitaminí, y el de Moreira, pero no tiene suficientes tropas para colocar vanguardias de aviso o combate en cada una, y decide nuclear su bisoño ejército a solo 2 leguas del federal sobre Caaguazú, coloca solo 20 infantes en el del Capitaminí, y sobre el del Moreira deja esa tarea a los camalotes ( planta acuática que crece en la ribera de los rios ) y que forman una especie de red, que si bien no es infranqueable, se demora un tiempo en cortarlas para transitarlas. Había calculado un tiempo , que era la mitad que el que emplearía Echague en cualquiera de sus maniobras para franquear el rio, y el caería sobre los federales para batirlo. Pero Echague no lo cruza, espera pacientemente que las tropas de Paz deserten, preocupadas más por sus familias que por la batalla; entonces el manco decide adelantarse y en la noche del 27 de noviembre cruza el rio Corriente para amanecer a menos de 1 km de las fuerzas federales, una vez realizada la operación, destaca guerrillas sobre las avanzadas federales y se generaliza un intenso tiroteo que dura hasta el anochecer, éste movimiento tenía por intención privar del agua a los federales , ya que el rio era la unica fuente potable en la zona, y logra su segundo objetivo. En esa noche el manco no duerme , su febril cerebro estudia el terreno y aliado a la naturaleza tropieza con la receta que buscaba: un estero ( o bañado o lodazal) medio al flanco de sus tropas, y allí , sin más, diagrama la batalla:" mi escasa caballería atacará en falso a la derecha enemiga, y luego huirá hacia el fondo del embudo formado por el estero y el rio Corriente, mis batallones allí parapetrados fusilarán a quemarropa al enemigo embolsado.....apeada , de esta manera esa inatajable caballería del Gral. Servando Gomez, su lugarteniente, tengo lo demás en el bolsillo....".El 28 de noviembre

se da la batalla , manda al Gral Nuñez a hacer demostraciones de combate cerca

de la caballería de Gomez, fuerte en 3000 hombres, y cuando estos lo siguen corre por ese callejón entre el estero y el rio y al llegar al final , vuela practicamente a reforzar el batallón de infanteria " voltigeros", Paz había colocado un batallón de infantería oculto a la mitad de camino en el estero ( camuflado de color verde) y otro batallón al final de la travesía ( el guardia republicana); la caballería federal avanza a toda carrera persiguiendo a la unitaria, pero al llegar a la mitad del recorrido recibe la descarga de fusilería del batallón voltigeros, sigue su carrera y en el final recibe la del batallón guardia republicana, a partir de allí pierden totalmente su formación, y quieren huir del infernal embudo , recibiendo nuevamente la descarga del batallón voltigeros, apena 150

(de 3000)hombres logran salir de ese infierno.

Paralelamente la otra ala federal está por entrar en combate, pero sus caballos , muertos de sed se niegan a correr y solo algunos pocos lo hacen para caer bajo los fuegos de la artillería unitaria ( solo 4 cañoncitos) que bastan para desbandarlos. Mientras tanto , en el centro de la batalla la poderosa infantería federal intenta masacrar a los camuflados batallones de Paz, pero sin verlos, agotan sus municiones, y más muertos de sed que los caballos, inician la retirada lo más ordenado posible, entonces el manco, hace montar a uno de sus batallones ( alrededor de 400 hombres ) y con sus escasos caballos descansados, pues no habían participado de la lucha, comienza la persecución del otrora inmenso ejército federal; a legua y media del campo de batalla, comienzan a caer los soldados federales, totalmente exhaustos, comienzan a quedar abandonados el parque, los cañones, los caballos, los oficiales, la galera del Gral. Echague y hasta sus reservas de alimentos.

Escribo éstas lineas y no puedo dejar de pensar en la inteligencia de éste argentino, que había planificado, dias antes, todo lo que aconteció en la batalla, y hasta planificó la invación de Entre Rios que luego realizó con los caballos y prisioneros de su enemigo ,Echague, quien salvó por un milagro de caer prisionero y que regreso a su provincia con solo 3 ayudantes. :shock: En la academia militar norteamericana de West Point se estudian solo dos hechos militares sudamericanos , de los miles que han habido por estos pagos, uno es el cruce de los andes, realizado por el brigadier General José de San Martín, como un modelo de planificación exacto, y el otro es la batalla de Caaguazú, en la que un ejército novato( chicos de la guerra!!!!) , solo de infantería!!!!, derrota a otro de las tres armas, y muy profesional, notable!!.

ConsecuenciasEditar

La batalla de Caaguazú fue la última y más brillante victoria del general Paz. Todo el litoral quedaba abierto para el avance de los correntinos, que ahora habían sido fuertemente reforzados por las armas y los soldados prisioneros.

Paz avanzó rápidamente hacia Entre Ríos y ocupó la ciudad de Paraná (29 de enero de 1842). Poco antes, la legislatura había elegido a Urquiza como sucesor de Echagüe, pero éste solo pudo refugiarse en las islas del sur, para pasar por un tiempo a Buenos Aires.

Al llegar a Paraná, las desavenencias de Ferré con Paz se hicieron muy graves, y Paz quedó solo, al mando solamente de los prisioneros de Caaguazú. Poco después, Juan Pablo López era destrozado en Santa Fe, donde fue reemplazado por Echagüe (que era santafesino). De modo que Paz intentó retirarse hacia el este, a reunirse con su aliado brigadier general Fructuoso Rivera; pero los ex prisioneros desertaron y se unieron a las fuerzas de Urquiza. Paz llegó solo a Concepción del Uruguay, donde no quiso ponerse a órdenes de Rivera.

Mientras tanto, el brigadier general Manuel Oribe (rival de Rivera) cruzaba el río Paraná y avanzaba junto con Urquiza hacia el este, donde derrotaría al jefe uruguayo en la batalla de Arroyo Grande. Esa victoria federal significó la caída de los opositores a Rosas en todo el país, incluido Corrientes.

Dos años más tarde, los hermanos Madariaga volverían a levantarse contra Rosas en Corrientes, y volverían a poner su ejército en manos de Paz. Pero su definitiva derrota en 1847 significó el control absoluto del país por parte del gobernador porteño.

BibliografíaEditar

  • Castello, Antonio Emilio, Historia de Corrientes, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1991. ISBN 950-21-0619-9
  • Paz, José María, Memorias póstumas. Ed. Hyspamérica, Bs. As., 1988. ISBN 950-614-762-0
  • Ferré, Pedro, Memorias. Ed. Coni Hnos., Bs. As., 1921.
  • Díaz, César, Memorias. Biblioteca Artigas, Montevideo, 1968.
  • Castello, Antonio Emilio, Hombres y mujeres de Corrientes, Ed. Moglia, Corrientes, 2004. ISBN 987-1035-30-6
  • Beverina, Juan, Las campañas de los ejércitos libertadores 1838-1852, Bs. As., 1923.
  • Bosch, Beatriz, Historia de Entre Ríos, Ed. Plus Ultra, Bs. As., 1991. ISBN 950-21-0108-1
  • Marley, David (1998). Wars of the Americas: A Chronology of Armed Conflict in the New World, 1492 to the Present. Santa Bárbara: ABC-CLIO. ISBN 0-87436-837-5.
    • Marley, David (2008). Wars of the Americas: a chronology of armed conflict in the Western Hemisphere, 1492 to the present. Tomo I. Santa Bárbara: ABC-CLIO. ISBN 978-1-59884-101-5.

ReferenciasEditar

  1. a b c Cervera, Manuel María (1908). Historia de la ciudad y provincia de Santa Fe, 1573-1853. Tomo II. Santa Fe: La Unión de Ramón Ibáñey, pp. 834
  2. a b c d Marley, 2008: 735
  3. Marley, 1998: 491-492

Enlaces externosEditar