Las Brumales (también Brumalia) eran las fiestas del solsticio de invierno instituidas por Rómulo en honor de Líbero o Baco (Dioniso), junto a Saturno (Cronos) y Ops (Deméter) y celebradas por los romanos. Probablemente era una derivación de las antiguas fiestas griegas de las Leneas dedicadas a Dioniso Leneo, donde también se hacían excesos en la bebida de vino y en la liberalización de las costumbres.

Este nombre, para unos, se deriva de Brumo o Bromio, uno de los sobrenombres de Baco, que le fue dado a causa del estrépito que hacían las bacantes. Otros lo hacen significar "fiestas de invierno", derivadas del latín bruma, que significa "el día más corto", e incluso, invierno, porque los brumales caían en esta estación.

Existen pocas referencias escritas sobre esta fiesta, y algunas, contradictorias. Para el historiador bizantino Juan Lido, nacido en el año 490, en su De mensibus, las Brumales bizantinas eran llamadas "Fiestas de Cronos" y durante las mismas, se procedía también a matar a un cerdo, costumbre que también se daba en las antiguas Saturnales. En Constantinopla comenzaban el 24 de noviembre y finalizaba el 17 de diciembre, día en que se inauguraban las Saturnales. A cada día se le asignaba una letra del alfabeto griego. Otros autores intercambian las fechas o asimilan una fiesta a la otra.[1]

Para el historiador alemán Theodor Mommsen, las Brumales comenzarían el 24 de noviembre y finalizarían el 25 de diciembre, el día de la bruma. Otros autores dicen que las brumales se celebraban dos veces al año, el 12 de las calendas de marzo y el 18 de las de septiembre y que se llamaban también hiematia.[2]

Durante estas fiestas, se profetizaban las perspectivas para el resto del invierno. Según Coricio de Gaza, Oración XIII, la fiesta era todavía celebrada en el siglo VI durante el reinado del emperador Justiniano I que, por otra parte, persiguió el paganismo.[3]​ En el Concilio Quinisexto mantenido en Constantinopla, del año 692, en su canon 62, se prohíbe la celebración, entre otras, de las fiestas Brumales.

Estas fiestas del solsticio de invierno, fueron lo suficientemente populares como para que se prolongaran hasta la era cristiana aunque en forma alterada, alejándose de su espíritu y características, de forma tal que la celebración de la Navidad puede tener un cierto origen en ellas.[4]

ReferenciasEditar

  1. Roger Pearse, "A translation of John the Lydian, De Mensibus 4.158 (on December)". (en inglés). Consultado el 21 de diciembre de 2012.
  2. Diccionario histórico enciclopédico, Vicenç Joaquín Bastús i Carrera, 1828. Consultado el 21 de diciembre de 2012.
  3. Robert Mazza, ‘Choricius of Gaza, Oration XIII: Religion and State in the Age of Justinian’, in Robert M. Frakes, Elizabeth DePalma Digeser, Justin Stephens (ed.), The Rhetoric of Power in Late Antiquity: Religion and Politics in Byzantium, Europe and the early Islamic World (London/New York, Tauris Academic Studies, 2010), p. 172-193 (Library of Classical Studies, 2).
  4. Alan Watts, Mitos, sueños y religión, 1998, p. 138. Consultado el 21 de diciembre de 2012.