Casa de la moneda de Barcelona

La casa de la moneda de Barcelona era un establecimiento situada en la calle de Flasaders de esta ciudad.

HistoriaEditar

La creación o existencia de la casa moneda de Barcelona viene de la más remota antigüedad. Todavía se conserva el edificio de la calle de Flasaders en el edificio llamado la Seca, más conocida de todos los babitantes de esta ciudad bajo esta antigua denominación que por la de Casa de Moneda. Esto nos da a entender que este establecimiento data del tiempo de la denominación de los árabes, puesto que el P. Guadix y otros autores antiguos tienen por árabe la voz Zeca y tampoco sería extraño que nos quedase de los árabes la denominación de la casa Moneda en su idioma, cuando se conservaron en Cataluña las marmudinas y los morabaliñes monedas propias de aquel pueblo.

El origen de este establecimiento se pierde en la oscuridad de los tiempos pues ya el Alfonso V de Aragón a 17 de julio de 1441, por real privilegio que se conserva en el Archivo General de la Corona de Aragón, concedió en enfiteusis a Leonardo de Sol ujier de S.M. e hijo de Jaime Sol, la Fábrica de moneda existente de tiempo antiguo e inmemorial en la casa que aquel poseía en la calle de las Moscas, donde se halla todavía con salida a la de Flasaders.

Monedas acuñadasEditar

Las monedas que se han acuñado en la fábrica de Barcelona, son las siguientes:

Durante la dominación de los franceses en 1808 se acunaron monedas provinciales de oro, plata y cobre, las dos primeras del mismo peso quilate y volumen de las de Madrid. Solo en el cuño o grabado había diferencia.

Después de 1814 quedó cerrada la casa de Moneda, basta julio de 1822, volviendo a cerrarse ea 1823, hasta 1° de febrero de 1837 en que se puso en acción otra vez por orden y bajo los auspicios de la Diputación Provincial habiendo sido desde entonces un manantial perenne de beneficios.

Para que se vea de cuanta importancia es la conservación de la Casa Moneda en esta capital, ponemos a continuación los siguientes datos que demuestran de un modo bastante elocuente el movimiento estraordinario que tuvo dicha fábrica en una época tal vez no de las mejores que podíamos escoger para nuestro propósito: 75,000 onzas de plata recibió de una sola casa de Barcelona en el primer semestre de 1841 y desde 1.° de febrero de 1837 a último de diciembre de 1841 entraron para la acuñación 198.653 onzas de oro americanas y 257.230 de plata del mismo país en moneda y barras.

Y esto en el mismo tiempo y en la misma ocasión que las casas de moneda de Madrid y Sevilla no daban con su acuñación los rendimientos necesarios para pagar los sueldos de sus empleados.

Llegó la época desgraciada para esta casa de Barcelona en que se le envió un superintendente y demás empleados correspondientes al rango en que se la consideró de Casa de Moneda de segunda clase y todo se vino abajo. La casa se halló muy luego imposibilitada de trabajar; no trabaja en perjuicio de los intereses de la nación y de los particulares en general.

Maquinaria y funcionamientoEditar

Las máquinas del servicio de esta casa de moneda fueron construidas en Barcelona. Esta casa tenía un departamento de maquinaria con su fragua, diferentes útiles de limar y taladrar, dos tornos, uno mayor movido por el vapor, etc. el cual con la ayuda de las acreditadas fundiciones de hierro de esta ciudad, fabricaba las máquinas necesarias y cuidaba de su conservación.

El servicio de esta casa se mantenía en 1849 con 9 empleados y 62 operarios incluidos los de maquinaria. Tenía diez cilindros o lamineras de los que cinco podían funcionar por medio de vapor y los cinco restantes a fuerza de hombres; siete cortadores; tres prensas monetarias para acuñar; tres volantes a la virola para idem, un volante antiguo para id., dos máquinas de cepillar, esto es para quitar metal a las piezas que pasan del peso y tres máquinas de acordonar. Si hubieran estado en acción las cuatro máquinas de acuñar solamente, rendirían en las diez horas de trabajo diario sobre 46.000 piezas, esto es 19 o 20 piezas por minuto. Mucha parte de estas máquinas se llevaron a Madrid.

ReferenciasEditar

Guía general de Barcelona, Manuel Saurí, José Matas