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Combate naval del Callao (1824)

El combate naval del Callao, del 7 de octubre de 1824, fue un enfrentamiento naval entre las escuadras combinadas del Perú y la Gran Colombia, al mando del almirante Martin Guisse, que bloqueaban el puerto del Callao, frente a la división naval española, que al mando del Capitán de navío Roque Guruceta, lucha y pone en fuga a los buques republicanos que consiguen huir.

Combate naval del Callao (1824)
Independencia del Perú
Asia max.jpg
óleo de Ángel Cortellini, Museo Naval de Madrid, que representa el navío Asia capeando un temporal en su ruta al Callao en 1824.
Fecha 7 de octubre de 1824
Lugar puerto del Callao, Perú
Resultado Victoria española. La fragata de guerra "Protector" consigue escapar (se trata de la "Prueba" rendida en Guayaquil).
Beligerantes
Bandera del Perú República Peruana
Bandera de la Gran Colombia Gran Colombia
Bandera de España Monarquía Española
Comandantes
Bandera de Reino Unido Martin Guisse Flag of Spain (1785–1873, 1875–1931).svg Roque Guruceta
Fuerzas en combate
Marina de Guerra del Perú
· Fragata Protector
· Goleta Macedonia
Armada de la Gran Colombia
· Corbeta Pichincha
· Goleta Guayaquileña
· Bergantín Chimborazo
Armada Española
· Navío Asia
· Corbeta Ica
· Bergantín Aquiles
· Bergantín Pezuela
· Bergantín Constante
· Barca Moyano (no figura en el parte de batalla español)
Bajas
2 muertos y 9 heridos[1] 1 muerto y 2 heridos[2]

AntecedentesEditar

Tras la sublevación de la guarnición del Callao, en febrero de 1824, el puerto y sus fortificaciones habían vuelto a manos del bando realista, cuyas unidades navales armadas apresuradamente por el gobernador del Callao, José Ramón Rodil, se encontraban en una clara inferioridad material frente a los buques peruanos y colombianos que bloqueaban el puerto.

Esta situación se revertiría en 1824 con el arribo de la división naval española al mando de Roque Guruceta, quien traía consigo el navío de línea Asia de 74 cañones y el bergantín Aquiles, ambos con marinería experimentada en la travesía, aunque agotada tras una largo recorrido por el Atlántico Sur, que tiene su origen en Cádiz, se detiene en las Islas Malvinas, y cruzan el Cabo de Hornos, motivo por el que tuvieron que permanecer ancladas en el puerto de Ancud para poder ser carenadas y reemprender su crucero por el Mar del Sur. El 12 de setiembre la división naval española penetra en el puerto del Callao sin que los disparos de la escuadrilla de Guisse pudieran impedirlo.

No obstante su aparente inferioridad material, y con la finalidad de sacar a las naves españolas refugiadas fuera del apostadero, Guisse fondeó con sus barcos en la cercana isla San Lorenzo, en actitud desafiante, e invitando a la fuerza naval de Guruceta a abandonar el amparo de las fortificaciones de tierra. Al día siguiente, el capitán de navío español zarpa del puerto, ya sea por sus planes anteriores de una salida al mar según refiere en su parte naval, o para castigar la osadía de los patriotas, según refiere la Historia Naval del Perú.[3]

Orden de BatallaEditar

División naval españolaEditar

Nombre Tipo
(clase)
Cañones Comandante
  Asia Navío 74 cañones Roque Guruceta
  Victoria de Ica Corbeta 30 cañones
  Aquiles Bergantín 20 cañones de 12lbs
  Pezuela Bergantín 22 cañones --
  Constante Bergantín -- --

El combateEditar

A las 6 de la mañana, luego de reforzar la dotación con una guarnición de sus buques con 200 infantes del Regimiento "Arequipa", al mando del brigadier Mateo Ramírez, el comandante Guruceta sale de puerto a borde de su buque insignia Asia, con una división de cinco naves, que incluyen, el navío, una corbeta y tres bergantines, en dirección al lugar donde estaban fondeados los buques patriotas.

Apercibido de la maniobra realista y al ver que el Asia le tomaba el barlovento, Guisse viró sobre el navío enemigo aguardando que las naves colombianas Pichincha y Guayaquileña vinieran en su apoyo. Ninguna de ellas obedeció las señales recibidas, porque ya estaban huyendo. El combate se centró de esta manera entre el navío español Asia contra la fragata Protector y el bergantín Chimborazo. Este último recibió tres impactos en su débil casco y se vio obligado a retirarse del combate llevando un herido. El buque español procedió a dar caza cañoneando desde proa a la fragata Protector, que a toda vela trataba de escapar, haciendo disparos desde su popa. La persecución del Asia, centrado en capturar la Protector, duró dos horas hasta que el buque patriota, por su mayor andar, consiguió huir del escenario de la batalla haciendo uso de todo su aparejo. La Protector por su parte tuvo 2 muertos y 8 heridos, mientras que el Asia sufrió un muerto y 2 heridos. El navío español viró de regreso al puerto considerando Guruceta indecoroso ocuparse de los buques menores, tras siete horas de cañoneo, y sin poder finalmente capturar a la fragata patriota Protector.[4]

ConsecuenciasEditar

La división naval española rompe el bloqueo naval del Callao y confirma su superioridad de fuego, pero no consiguen hundir o capturar la fragata patriota Protector que consigue huir del escenario de la batalla. Tras este combate, el 20 de octubre Guruceta zarpó al sur, al puerto de Quilca, para tomar noticias de las operaciones militares que el virrey La Serna llevaba a cabo contra el ejército de Sucre.

Sucesos tras la capitulación de AyacuchoEditar

Roque Guruceta, tras informarse de la capitulación de Ayacucho, desembarca en tierra la tropa auxiliar del regimiento Arequipa, y sin tocar en el Callao, deja las costas del Perú con destino a Filipinas, con el puerto de Manila en poder español. Durante el trayecto se sublevan las tripulaciones de marineros, en su mayoría americanos, que entregan el Asia al gobierno mexicano y el bergantín Aquiles al gobierno chileno. El navío Asia apresado, tras remontar la ruta del cabo de Hornos, llega a Veracruz, pero el comodoro de la flota de ese país, David Porter, decide dar de baja el buque, en estado ya inservible para las operaciones bélicas.

En opinión del marino francés Gabriel-Pierre Lafond, presente los últimos años de la contienda, y desconocedor que la resistencia del Callao por una cláusula secreta del tratado se había dejado fuera de la capitulación de Ayacucho, ha considerado que los buques españoles debían permanecer en el puerto Callao, apoyando la guarnición sitiada. [5]

ReferenciasEditar

  1. Rosendo Melo, "Historia de la marina del Perú", Volumen 1, pág. 158
  2. Andrés Garcia Camba, "Memorias para la historia de las armas españolas en el Perú", Volumen 2, pág. 375
  3. José Valdizan Gamio, "Historia Naval del Perú", tomo 3, págs. 122-124
  4. Rubén Vargas Ugarte, Margarita Guerra, "Historia general del Perú: Emancipación, 1816-1825", pág. 351
  5. testimonio citado en "Vida militar y política de Espartero", Tomo I, págs. 61-62