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Consejo Regional de Defensa de Aragón

Consejo Regional de Defensa de Aragón

Entidad durante la Guerra civil española.

Flag of Spain (1931–1939).svg

1936-1937

Bandera del bando nacional 1936-1938.svg (1937)
Flag of Spain (1931–1939).svg (1937)

Bandera Escudo
Bandera Escudo
Capital Caspe
Idioma oficial Castellano
Religión Ateísmo
Gobierno Comunismo libertario
Presidente Joaquín Ascaso
Historia
 • Fundación 6 de octubre de 1936 de 1936
 • Disolución 10 de agosto de 1937 de 1937
Moneda Pesetas
Miembro de: Bando republicano

El Consejo Regional de Defensa de Aragón (CRDA), a veces también denominado como Consejo de Aragón, fue la entidad administrativa creada en Aragón durante la Segunda República Española en el contexto de la Revolución Española de 1936 que tuvo lugar al comienzo de la Guerra Civil Española.

Su control se extiende sobre la mitad oriental de Aragón, la economía se sustenta en las colectividades, motor productivo de la región, así como el intercambio entre ellas y otras regiones. Se controla el precio de los productos y se evita la inflación. El Consejo de Aragón es el primer gobierno autónomo de Aragón desde 1707, llegando a ser un Estado propio dentro del Estado republicano. Constituido en su primera etapa por miembros exclusivamente anarquistas libertarios de la CNT (octubre a diciembre de 1936) y con representación de todas las fuerzas antifascistas del Frente Popular desde diciembre de 1936 hasta su disolución. Su vida fue efímera puesto que sus actividades duraron menos de un año al ser disuelto por las autoridades republicanas, bajo la influencia comunista, en agosto de 1937. En su corto periodo de existencia se pusieron en marcha medidas económicas y sociales progresistas y revolucionarias, se apoyo y se potenció a las colectividades al mismo tiempo que se luchaba por vencer al enemigo fascista.


Índice

HistoriaEditar

Orígenes y creaciónEditar

Los orígenes del "Consejo Regional de Defensa de Aragón" se encuentran, por una parte en la tradición anarcosindicalista del campesinado aragonés y de la influencia que CNT gozaba en este territorio. La situación revolucionaria que se desarrolló en tierras aragonesas es previa al paso de las columnas procedentes de Cataluña y Valencia, puesto que en aquellos lugares en los que en Aragón no triunfó el golpe, se constituyeron de forma inmediata y autónoma los comités revolucionarios. La llegada de las columnas de milicianos desde Cataluña fue fundamental a la hora de defender militarmente las conquistas alcanzadas y la creación de los frentes, dado que las milicias obreras se habían hecho con el poder y estaban implantando una revolución social que no destruyó al Estado republicano pero si ocupó el vacío de poder que la rebelión militar había provocado. Lo cierto es que el gobierno central y el gobierno catalán tenían poco margen de actuación en lo que se refiere a la zona de Aragón.

Tras el golpe militar del 18 de julio en Aragón, en octubre de 1936, se fijó una línea divisoria de norte a sur de Aragón que marcó el llamado “Frente de Aragón”; el lado occidental fue ocupado por los sublevados y el oriental por republicanos y anarquistas. Una línea que permaneció más o menos estable hasta finales de 1937 y que iba desde la cuenca del Alfambra y del Aguas Vivas, en el sur, por la Sierra de Alcubierre y los llanos de la Violada hasta el Pirineo, tomando como divisoria la línea del Gállego en su tramo superior. La vida se organizó en retaguardia de este Aragón partido en dos. En las zonas que teóricamente quedaban bajo la jurisdicción de la República, quienes realmente tenían el poder eran las milicias que amparaban a los comités revolucionarios, dominados casi todos ellos por anarquistas al margen del Estado republicano.

El 6 de octubre de 1936 se celebra en Bujaraloz (Zaragoza), sede del Cuartel General de la Columna Durruti, el Pleno Extraordinario de Sindicatos y Columnas del Comité Regional de Aragón, Rioja y Navarra de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Asistieron 174 representantes de los sindicatos cenetistas de 139 pueblos aragoneses, del Comité Nacional de la CNT y de diferentes columnas confederales (Columna Durruti, Columna Roja y Negra, Columna Los Aguiluchos de la FAI, "Columna Carod-Ferrer»), además de numerosos militantes de la CNT de Cataluña. Estaban presentes los máximos representantes de las columnas, como Buenaventura Durruti, Gregorio Jover, Antonio Ortiz, Cristóbal Aldabaldetrecu, Julián Merino. La convocatoria de esta importante reunión corrió a cargo de Francisco Carreño, Pablo Ruiz y Julián Merino, y el Pleno debía debatir la posición a adoptar sobre una hipotética colaboración con los órganos de gobierno republicanos o sobre la necesidad de crear, en el margen de los gobiernos republicanos, Consejos Regionales de Defensa vinculados de manera federada a un Consejo Nacional de Defensa que ejercería de gobierno central y así poder sustentar de manera segura las conquistas revolucionarias, siguiendo las directivas propuestas del 15 de septiembre de 1936 en Madrid por el Pleno Nacional de Regionales de la CNT. El Pleno acuerda la creación del Consejo Regional de Defensa de Aragón, que integra el territorio de Aragón en el que se ha proclamado el comunismo libertario al paso de las columnas de milicias libertarias que parten desde el 24 de julio de 1936 desde Valencia y Barcelona, conformando aproximadamente 450 colectividades rurales, la práctica totalidad de ellas en manos de la CNT, con un exiguo número (que rondará las 20) a cargo de la UGT. Esta situación no era del agrado tanto para las autoridades republicanas como de la "Generalitat", pero en aquel momento no tuvieron posibilidad de evitarlo.[1]

Tenía su sede en Caspe y desde allí ejercía el supremo poder sobre el Aragón revolucionario. Sus líderes pronto declararon que el Aragón rural se había convertido en la Ucrania española y que no se dejarían avasallar por el militarismo marxista, como le sucediera al anarquismo ruso en 1921.[1]​ Aunque es cierto que en otras regiones se formaron consejos obreros para otras actividades económicas (principalmente, las enfocadas en producción y racionamiento), en ningún otro sitio llegó a formarse una entidad con tal fuerza e independencia como el CRDA, capaz de rechazar a las autoridades republicanas.[2]

Una vida efímeraEditar

 
Situación del CRDA (en rojo) durante la Guerra Civil Española.
 
Territorio administrado por el CRD de Aragón (en rojo).

A pesar de su origen revolucionario es inicialmente reconocido el 6 de octubre por decreto del gobierno. Celebra su primera asamblea oficial el 15 de octubre del mismo año, siendo su máximo responsable Joaquín Ascaso, miembro de la CNT y primo de Francisco Ascaso, si bien no es definitivamente legalizado y regulado por el gobierno de la República hasta el 23 de diciembre de 1936, con la condición de que se encuentren representadas en la administración del Consejo los partidos integrantes del Frente Popular por lo que a partir de enero de 1937 el carácter revolucionario del Consejo se verá progresivamente mermado por la presión de los miembros de la coalición gubernamental cuya presencia y número se incrementa gradualmente por estas fechas. Por ejemplo, en el mes de enero las escuelas de Primera enseñanza (que habían quedado bajo el control de comisiones anarcosindicalistas) volvieron a quedar bajo control gubernamental.[3]

Ascaso recibió el nombramiento oficial de delegado gubernamental del Consejo el 19 de enero de 1937. A mediados de febrero de 1937 se celebra un congreso en Caspe con el propósito de crear una Federación de Colectividades regional al que asisten 500 delegados que representan a 80.000 colectivistas del Aragón libertario.

En la actualidad es complejo ofrecer cifras de la gestión económica de las colectividades anarquistas, ya que la mayoría de ellas están sesgadas de acuerdo a intereses y simpatías ideológicas. El historiador conservador Hugh Thomas sostiene que la producción de carbón en las minas de Utrillas solo alcanzó la décima parte de las cifras anteriores a la guerra.[4]​ En cambio, en el documental Vivir la utopía se recogen testimonios y datos que confirmarían que en muchas colectividades la producción aumentó. Aunque muchas de las colectividades habían sido un éxito como comunidades sociales, para los comunistas su contribución a la guerra dejaba bastante que desear. El gobierno republicano ya había intentado establecer una actuación coordenada en este sentido, dadas las necesidades de la industria de guerra.[5]​ A comienzos del verano de 1937, tras los Sucesos de Mayo, comenzó la confiscación de camiones de alimentos de las colectividades por parte de los los carabineros republicanos bajo órdenes gubernamentales.[6]

DisoluciónEditar

La independencia con que había actuado el "Consejo de Aragón" siempre irritó a las autoridades republicanas y después de haber recuperado el control en Cataluña, el gobierno republicano (al igual que los sectores republicanos, socialistas y comunistas) estaba decidido a disolver esta entidad.[4]​ El 4 de agosto el Ministro de Defensa Nacional, Indalecio Prieto, cursó órdenes al Ejército y la 11.ª División al mando del comunista Enrique Líster fue enviada de "maniobras" a Aragón, disolviendo oficialmente el Consejo de Aragón el 10 de agosto.[7]

La disolución se llevó a cabo mediante una intervención militar que ocupó el pueblo de Caspe por sorpresa, para evitar una reacción.[8]​ La Federación Local de Sindicatos de la CNT fue tomada por asalto, y las tropas de Líster destrozaron algunos de los objetos que en ella había. Se concentraron tanques y artillería en la salida de la ciudad. Se produjeron algunos enfrentamientos y hubo bajas. Joaquín Ascaso y los miembros anarquistas del CRDA fueron detenidos bajo varias acusaciones (entre otras, Contrabando de joyas). Junto a ellos, otros 700 anarquistas fueron detenidos en Aragón.[6]

Tras la disolución del Consejo y la detención de Ascaso, el Gobierno nombró a José Ignacio Mantecón como Gobernador General para gestionar el territorio republicano las tres provincias aragonesas.[7]​ Mantecón, antiguo miembro del Consejo y republicano de izquierdas, se convertía así en la nueva autoridad suprema. Los campesinos que habían logrado mantenerse al margen de las colectividades tomaron muchas de ellas por asalto, llevándose y repartiéndose todos los frutos y enseres que éstas tenían.[6]​ Las oficinas del Comité regional de la CNT fueron ocupadas y sus archivos y registros fueron confiscados por las autoridades republicanas. Mientras tanto, otras unidades militares de tendencia comunista ocuparon diversas colectividades del valle del Ebro y el alto Aragón. Por su parte, los dirigentes de la CNT pusieron el máximo empeño en evitar las ejecuciones de algunos anarquistas, pero en cambio aceptaron la disolución del "Consejo de Aragón" como un hecho consumado.[6]​ Posteriormente, con intención de salvar las próximas cosechas, se restauraron algunas de las colectividades asaltadas, sin lograr que llegasen a ser lo que fueron durante el sueño libertario. Mientras, muchos anarquistas fueron internados en prisiones o campos de concentración bajo control republicano hasta el final de la guerra.

Composición interna del gobiernoEditar

 
Reproducción del escudo del Consejo Regional de Defensa.

A comienzos de 1937 esta era la composición del gobierno del Consejo de Aragón, que había variado mucho desde sus orígenes. La entrada de representantes de IR, UGT y PCE era una medida gubernamental para tener influencia en las actividades del Consejo y poder, así, intentar tener un cierto control sobre estas.

Cargo Nombre
Presidente Joaquín Ascaso CNT
Consejero de Orden Público Adolfo Ballano CNT
Consejero de Información y Propaganda Evaristo Viñuales CNT
Consejero de Agricultura Adolfo Arnal CNT
Consejero de Trabajo Miguel Chueca CNT
Consejero de Transportes y Comunicaciones Luis Montoliu CNT
Consejero de Economía y Abastos Evelio Martínez CNT
Consejero de Justicia José Ignacio Mantecón IR
Consejero de Hacienda Jesús Gracia IR
Consejero de Cultura Manuel Latorre UGT
Consejero de Obras Públicas José Ruiz Borao UGT
Consejero de Sanidad y Asistencia Social José Duque PCE
Consejero de Industria y Comercio Custodio Peñarrocha PCE
Secretario General Benito Pavón

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

BibliografíaEditar

  • Aguilera Povedano, Manuel. Compañeros y camaradas. Las luchas entre antifascistas en la Guerra Civil Española. Editorial Actas. Madrid, 2012. ISBN 978-84-9739-124-5
  • Beevor, Antony (2005). La Guerra Civil Española. Barcelona : Crítica. ISBN 8484326653 |isbn= incorrecto (ayuda). 
  • CASANOVA, J. (1985): Anarquismo y revolución en la sociedad rural aragonesa, 1936-1938. Ed. Siglo XXI de España (Madrid). ISBN 84-323-0512-X
  • Casanova Ruiz, Julián (1981). El Consejo Regional de Defensa de Aragón y las colectividades agrarias durante la guerra civil española. Estudios de Historia de España : homenaje a Manuel Tuñón de Lara. ISBN 84-500-4520-7. 
  • Thomas, Hugh (1976). Historia de la Guerra Civil Española. Barcelona: Círculo de Lectores. ISBN 84-226-0873-1. 

Enlaces externosEditar