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Progresismo

ideología política asociada con la izquierda política
La Libertad guiando al pueblo, cuadro de Eugène Delacroix, erróneamente asociado a la Revolución de 1789, pese a que corresponde a los sucesos revolucionarios de los años 1830 (Museo del Louvre, París).

El progresismo es una tendencia política —no una ideología definida—[1]​ donde se defienden ideas consideradas «avanzadas»,[2]​ sobre todo aquellas orientadas hacia el desarrollo de un Estado del bienestar, la defensa de derechos civiles y cierta redistribución de la riqueza.[3]​ Comúnmente se considera que estas corrientes aglutinan fuerzas opuestas al conservadurismo. En el progresismo como subespectro político confluyen diversas doctrinas filosóficas, éticas y económicas del liberalismo y el socialismo democrático.

Los progresistas persiguen la libertad personal y la privilegian sobre la libertad económica; por ello fomentan reformas progresivas en lo social, económico, político e institucional, con lo cual pretenden profundizar en la libertad del individuo. De igual modo, los progresistas argumentan que a pesar del fracaso del sistema socialista [cita requerida]y mientras exista desigualdad, las banderas de la izquierda tendrán vigencia. El progresismo como tendencia política es pragmático, por lo que no se encuentra en el espectro tradicional izquierda-derecha. Es por ello que prefieren el uso del gráfico de Nolan como nuevo espectro político.[cita requerida] No obstante, al progresismo a veces se le suele enmarcar dentro del espectro de las izquierdas,[4]​ aunque algunos sectores de la propia izquierda buscan desmarcarse del progresismo.[5]

Aunque el término tiene precedentes en la Revolución francesa, cuando políticamente era sinónimo de reformismo, el progresismo tomó forma como tendencia política de las luchas contemporáneas por los derechos civiles y políticos que dieron vida a movimientos sociales como el feminismo, el ecologismo, el laicismo y la sexodiversidad, entre otros; y está fuertemente influido por el pragmatismo[cita requerida].

En lo socio-económico, su principal consigna es que deben ser las capacidades del individuo y no las condiciones al nacer las que determinen el límite de sus aspiraciones. Por lo tanto, el progresismo propone que el Estado debe generar las condiciones para que sea el esfuerzo humano la única variable que determine la desigualdad social.

Índice

CaracterísticasEditar

  • Reformista: Busca cambios constantes que impulsen el progreso indefinido en lo social, económico e institucional.
  • Pragmático: Plantea que el progreso se logra implementando políticas que mediante hechos ha demostrado funcionar. Por lo tanto sus medidas en lo económico y social no están sujetas a ideologías que propugnen la igualdad y la libertad de manera separada[cita requerida].
  • Individualista: No cree en la igualdad de condiciones sino en la equidad, entendida como igualdad de oportunidades. Sus políticas socioeconómicas están dirigidas a generar condiciones de progreso alcanzables. El individuo, en su ánimo de progresar y explotar sus oportunidades, es más productivo, y así le devuelve a la nación las oportunidades ofrecidas.
  • Laicista: Las doctrinas religiosas deben ayudar en el desarrollo personal de cada individuo, y de ninguna manera pueden ser un obstáculo en el progreso integral.
  • Plural: El progreso se logra trabajando con todos los sectores interesados para el desarrollo económico, social, político e institucional, e impulsa el reconocimiento de los derechos individuales.
  • Democrático: Estimula la participación ciudadana, ya que, en su ánimo de progresar, emprende luchas para lograr reformas que reconozcan los derechos individuales, y que se materializan como progreso social.
  • Vanguardista: Romper el statu quo en lo social y en lo político se ha vuelto una tendencia en los partidos que propugnan el progresismo.

Origen del términoEditar

 
Manifestantes por la separación Iglesia-Estado en París (1904).

Los términos progresista y progresismo nacieron, en el contexto de la Revolución Liberal del siglo XIX, para designar a los reformistas o revolucionarios, partidarios de la idea de progreso en el plano político-institucional, el cambio social y las transformaciones económicas e intelectuales, frente a los conservadores, partidarios del mantenimiento del orden existente (tanto los reaccionarios partidarios de la vuelta al Antiguo Régimen, como los conservadores o moderados, partidarios de distintas formas de compromiso lampedusiano entre lo viejo y lo nuevo).

Mientras que el término opuesto a reaccionario es revolucionario, el término contrapuesto a progresista es conservador.

En cuanto a la relación entre los conceptos de revolucionario y progresista, si bien eran plenamente vinculables en la primera mitad del siglo XIX, fueron alejándose a medida que se imponían la Revolución industrial, el capitalismo y la sociedad de clases presidida por la burguesía (revolución burguesa). De hecho, fue a partir de la revolución de 1848 cuando se definió con claridad la nueva oposición social entre burguesía y proletariado (organizado en el movimiento obrero). Los antiguos progresistas fueron dejando de ser revolucionarios y comenzaron a identificarse mucho más con el término reformista.

PosturasEditar

El progresismo actual varía en sus posturas ampliamente:

Uso extendido del adjetivo «progresista»Editar

El adjetivo «progresista» se aplica con fines peyorativos por parte de las corrientes conservadoras o neoconservadoras en Europa y América, y enaltecedora por sus valores justicieros por parte de sectores liberales o democráticos; y muy frecuentemente este debate tiene expresión en la literatura y otros medios de comunicación, más allá de su adecuación o no adecuación a una estricta correspondencia con la ideología o los regímenes políticos progresistas. Se asocia con las posturas políticas de nueva izquierda y las ideas y actitudes de bondad social y multiculturalistas, algunas de corte autoritario y otras muy libertarias, siendo los aspectos más polémicos los relacionados con la xenofobia, homofobia y machismo, entre otros. [6][7]

Significado por paísesEditar

EspañaEditar

 
Juan Prim, Francisco Serrano y Domínguez y Juan Bautista Topete subastan los atributos del trono español durante la búsqueda de un nuevo rey. Publicado en la revista La Flaca en abril de 1869.

Los primeros partidos políticos progresistas en España surgen en el seno del liberalismo del siglo XIX. El Partido Progresista gobernó dos años (el Bienio Progresista, 1854-1856), bajo la jefatura del general Espartero, al que le sucedió el general Prim, quien lo convirtió en el principal protagonista de la Revolución de 1868, que puso fin a la Monarquía de Isabel II. Posteriormente, este partido quedaría dividido en dos: el ala moderada, dirigida por Práxedes Mateo Sagasta, formó el Partido Constitucional, y otra más "radical", encabezada por Manuel Ruiz Zorrilla, formó el Partido Demócrata-Radical.[8]

En el siglo XX, el progresismo español empezó a competir con los incipientes partidos socialistas además de los tradicionales conservadores. Tuvieron relevancia durante la Segunda República Española, por ejemplo, el Partido Republicano Radical, fundado por Alejandro Lerroux, que tuvo ideas progresistas en sus inicios aunque luego moderó su posición. También destacó Acción Republicana, fundada por Manuel Azaña, que se implicó en la construcción y consolidación de la república, y llegó a formar parte del Gobierno Provisional, que se hizo cargo del país tras la salida de España del Rey. Estos partidos fueron declarados ilegales tras la victoria del bando sublevado en la Guerra Civil, y el progresismo español cayó en desgracia durante los cuarenta años de la dictadura de Francisco Franco.

Con la Transición Española y la llegada de la democracia, volvió la ideología progresista al país. No obstante, su discurso cambió con respecto a sus orígenes. El progresismo a finales del siglo XX y principios del siglo XXI se consideró una serie de ideas orientadas al avance y al futuro frente al estatismo, y pudo considerarse un sinónimo del centroizquierda, en el espectro político. Algunos partidos socialdemócratas, como el refundado PSOE, lideraron el progresismo político en la mayor etapa de gobierno durante la democracia con Felipe González (1982-1996). En el siglo XXI, el partido político progresista Unión Progreso y Democracia obtuvo representación en el Congreso de los Diputados en 2008 y en 2011.

Estados UnidosEditar

A comienzos del siglo XIX, la población de los Estados Unidos era fundamentalmente ignorante de las condiciones (laborales, sanitarias) en las que se desarrollaba la actividad industrial en las fábricas. En esta situación, se desarrolla el movimiento progresista que encontró en el republicano Theodore Roosevelt a un líder que pensaba que un presidente debía usar el poder federal para mejorar las condiciones de vida de su pueblo, para darle al hombre ordinario lo que él llamó «un trato justo» («square deal»).[9]

Ocurre el hecho curioso de que, mientras en todo el mundo los sectores progresistas abanderan nombres ligados a la izquierda política, en Estados Unidos dichos sectores han adoptado el nombre de liberales, nombre que en otros países se relaciona con sectores que en la actualidad no son vistos como progresistas, lo que ocasiona la confusión de mucha gente que piensa que, por la coincidencia de nombres, en Estados Unidos no existiría el progresismo a la usanza de los demás países occidentales. En Estados Unidos, el término inglés liberal equivale a progresista, y está asociado al liberalismo social. En cambio, a los promotores del liberalismo económico no se les llama liberals, sino libertarians. Esto es herencia del viejo bipartidismo anglosajón, que consagró el término liberal como sinónimo de la izquierda, y conservative como sinónimo de la derecha. No obstante, en algunos otros países puede darse una confusión de términos semejante; por ejemplo, en Colombia el Partido Liberal Colombiano es socialdemócrata y miembro de la Internacional Socialista; en Honduras, el Partido Liberal tiene importantes sectores de pensamiento socialdemócrata, y en Reino Unido, el Partido Liberal Demócrata surgió de la fusión entre el histórico Partido Liberal, y el Partido Social Demócrata se escindió del laborismo y se considera a menudo como de centroizquierda.

FranciaEditar

A partir de la Tercera República francesa, la palabra progresista en este país ha tendido a significar lo contrario de su significado literal. Así, hay políticos, periódicos y grupos parlamentarios que se hacen llamar progresistas republicanos que, por lo general, incluyen el discurso de los republicanos, pero se declaran antisocialistas en lo económico y en lo social. A partir de la Quinta República francesa, el término ha recuperado su significado clásico.

Reino UnidoEditar

En el Reino Unido, hay varios partidos que dicen ser progresistas, incluido el Partido Laborista, el Partido Liberal Demócrata, el Partido Nacional Escocés, Plaid Cymru y el Partido Verde de Inglaterra y Gales. La coalición entre los conservadores y los liberales demócratas también afirma ser progresista.[10]

VenezuelaEditar

En Venezuela, existen innumerables organizaciones con fines políticos que se identifican como progresistas, siendo así partidos de centro izquierda. Este término y su significado han sido utilizados, en diversos discursos políticos, por varios dirigentes de la oposición venezolana, como el caso de Leopoldo López con Voluntad Popular, partido que pertenece a la Internacional Socialista. El 27 de junio de 2012 se constituye la organización política Avanzada Progresista, liderada por el ex-gobernador del Estado Lara, Henri Falcón, que ha convertido el progresismo en el sustento teórico de su acción política.

Entre las organizaciones no gubernamentales existe también el Instituto Progresista Venezolano, fundado en 2012, que tiene como misión la formación de liderazgos con vocación de servicio público, bajo los valores de innovación y solidaridad.[11]

ColombiaEditar

En Colombia, los partidos que representan el progresismo, según ellos mismos, son los que se ubican más a la izquierda del espectro político (incluso la más radical no armada), el partido que puede ser una representación tangible a esta doctrina es la del Movimiento Progresistas liderada por Gustavo Petro, el ex miembro del desmovilizado grupo guerrillero M19 y exalcalde de Bogotá, ya que su programa de gobierno para el 2018 denominado Colombia Humana, combina aspectos del marxismo y el socialismo democrático promovido por el Foro de Sao Paulo, con otros aspectos de la coyuntura actual como la protección al medio ambiente mediante la eliminación de la producción y el uso de combustibles fósiles y la reducción de gases contaminantes, el desarrollo social mediante la educación gratuita pública universal y ha sido uno de los grandes defensores del Laicismo mediante la defensa y construcción de la Constitución de Colombia de 1991. Su política defiende la práctica de la inclusión y aceptar la diversidad cultural, está en pro de defender el agua y la vida en todas sus formas.

Principales partidos políticos progresistas por paísesEditar

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar

  1. McKelvey, Tara (8 de febrero de 2016). «¿Qué significa realmente ser progresista en Estados Unidos?». BBC News Mundo. Consultado el 3 de enero de 2019. «Políticos, activistas y otros expertos no se ponen de acuerdo sobre lo que significa la palabra. Los historiadores coinciden en que no hay una definición precisa. Sin embargo, dicen que los progresistas encajan en ciertos criterios.» 
  2. Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española (2014). «progresista». Diccionario de la lengua española (23.ª edición). Madrid: Espasa. ISBN 978-84-670-4189-7. 
  3. «progresismo». Gran Diccionario de la Lengua Española. Barcelona: Larousse Editorial. 2016. ISBN 978-84-15411-25-3. Consultado el 3 de enero de 2018. «Doctrina política y social que defiende las ideas avanzadas, en especial aquellas que propugnan el estado del bienestar, el desarrollo cultural, la defensa de los derechos civiles y un cierto reparto de la riqueza.» 
  4. «izquierda». Gran Diccionario de la Lengua Española. Barcelona: Larousse Editorial. 2016. ISBN 978-84-15411-25-3. Consultado el 5 de enero de 2018. «Tendencia política orientada a conseguir mejoras sociales para las clases populares, de ideología socialista, marxista o progresista». 
  5. Dal Maso, Juan (24 de junio de 2018). «“La izquierda no debe ni puede confundirse con el progresismo”». La Izquierda Diario. Consultado el 5 de enero de 2019. 
  6. Por qué esa intolerancia de los progresistas hacia opiniones distintas. Publicado el 16 de marzo de 2018. Consultado el 20 de enero de 2019.
  7. ¿Qué es hoy ser progre?. Publicado el 6 de junio de 2010. Consultado el 20 de enero de 2019.
  8. Moderados, progresistas y liberales del siglo XIX Blog Historia política y social contemporánea de España, consultado el 17 de octubre de 2013.
  9. Progresistas-liberal.
  10. So what exactly is 'progressive' in politics? (en inglés)
  11. http://institutoprogresista.org/el-instituto/

Enlaces externosEditar