Angelología

parte de la teología que estudia los ángeles
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La Asunción de María, de Francesco Botticini. En la cúpula de la parte superior de la imagen se pueden apreciar las tres jerarquías propuestas por Pseudo Dionisio Areopagita.
Icono griego de la representación de la jerarquía angélica

La angelología cristiana es la parte de la teología sistemática que estudia las características, oficios y alcances de los ángeles. Los ángeles son seres espirituales creados por Dios y se establece la diferencia entre ángeles buenos y ángeles malvados o demonios. Aunque la Biblia menciona repetidas veces la actividad de ángeles y demonios, no explica lo que son. Solo da por sentado su existencia y actividad. Lo cierto es que son seres creados, por lo tanto no deben recibir adoración. Es en la Edad Media cuando la angelología comienza a tomar forma de la mano de Dionisio el Aeropagita y Gregorio el Grande.

Ángeles Del hebreo mal’ak מַלְאָ֔ךְ (1 (R 19:2 WTT) y griego angelos 2)ἄγγελος (Mt 24:36 BYZ) , que significa mensajero, lo cual puede entenderse en la Biblia como un mensajero a veces humano y otras celestial, llevando a confusión si se habla de una persona o de un ser espiritual.

La creencia indica que los ángeles son servidores de Dios y los ángeles caídos son servidores de Satanás, ya que son los que decidieron seguir a Lucifer en su caída tras rebelarse.

HistoriaEditar

En la Biblia no aparece mucha información sobre el tema, ya que el foco es la salvación y conocer a Cristo por lo tanto se nombran a los ángeles de Dios y su actuar, no a Dios de los ángeles obrando. En las culturas paganas se adoraban ángeles, comienzan a ser mensajeros entre Dios y los hombres desde que estaban en cuevas, luego los pueblo asirios y griegos le añadieron alas a semidioses como Hermes o Eros el dios del amor apasionado, los romanos inventaron a Cupido dios del amor erótico, Platón en el 347 a.C. habló de ángeles guardianes que nos protegían (Horton, 1994). En los escritos hebreos sólo se da nombre a dos ángeles; Gabriel que iluminó el entendimiento de Daniel (Daniel 9:21-27) y el arcángel Miguel protector de Israel (Daniel 12:1). Fuera del canon en el libro de Enoc, se dice que los ángeles asistieron a la entrega de la ley mosaica. En el nuevo testamento los fariseos creían que los ángeles nos comunican con la voluntad de Dios (hechos 23:9), mientras que los saduceos no creían en ángeles ni espíritus (hechos 23:8). Ireneo (130-195 d.C.) mostró jerarquías entre ángeles, Orígenes (182-250 d.C.) creía que si un ángel puede ser caído un demonio puede convertirse, Jerónimo (347-420 d.C.) pensaba que al nacer a cada persona se le entregaba un ángel guardián, Dionisio en el (500 d.C.) dijo que un ángel es imagen de Dios, Gregorio Magno (540-600 d.C.) dijo que los ángeles tenían poder sobre cuerpos celestiales, mientras que Pedro Lombardo (1100-1160 d.C.) pensaba que un ángel podía cuidar a mucha gente.

NaturalezaEditar

Los ángeles no son corpóreos, no tienen cuerpo como el ser humano. Se dice que son espíritus, con juicio moral y alta inteligencia “El que hace los vientos (espíritus, ángeles) sus mensajeros y a las llamas de fuego sus ministros” Salmos 104:4 ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación? También en Lc. 24:37-39, Jesús dijo:” Porque un espíritu no tiene ni carne ni hueso, como veis que yo tengo” Pero esto no significa que no son criaturas individuales verdaderas, tanto finitas como espaciales. Sin embargo se encuentra en una relación más libre con el tiempo y el espacio que el hombre. Muchos pueden estar presentes al mismo tiempo en un espacio limitado. Ahora bien ellos no son omnipresentes, cada uno está en un lugar a la vez como menciona la biblia “Y le preguntó Jesús diciendo: ¿Cómo te llamas? Y él dijo Legión, porque muchos demonios han entrado en él (Lc. 8:30).

Los ángeles son una compañía y no una raza, ellos fueron creados todos a la misma vez y no hay propagación entre ellos; no mueren por lo tanto no hay un incremento o decrecimiento en su número (Lc. 24:34-36).

Por otra parte los ángeles no deben ser adorados, aunque se menciones que si lo fueron en algunas oportunidades “Cambiaron la verdad acerca de Dios por una mentira. Y así rindieron culto y sirvieron a las cosas que Dios creó pero no al Creador mismo, ¡quien es digno de eterna alabanza! Amén” (Rm 1:25).

ClasificaciónEditar

Hay otros tipos específicos de seres celestiales que se mencionan en la Biblia. Sea que pensemos que son tipos especiales de «ángeles» (en un sentido amplio del término), o que pensemos que son seres celestiales distintos de los ángeles, son seres espirituales creados que sirven y adoran a Dios.

SerafínEditar

Los serafines grupo de seres celestiales, se mencionan sólo en Isaías 6:2-7, en donde continuamente adoran al Señor y claman el uno al otro: «Santo, santo, santo es el Señor Todopoderoso; toda la tierra está llena de su gloria» (Is 6: 3).. Se los representa con tres pares de alas: con dos cubrían sus rostros, con dos cubrían sus pies y con dos volaban. Se cubren para protegerse del intenso resplandor que emite Dios.

Los serafines son mencionados en Isaías 6:1–7:/

1 En el año que murió el rey Ozías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas henchían el templo.

2 Y encima de él estaban serafines: cada uno tenía seis alas; con dos cubrían sus rostros, y con dos cubrían sus pies, y con dos volaban. 3 Y el uno al otro daba voces, diciendo: Santo, santo, santo, Yavé de los ejércitos: toda la tierra está llena de su gloria. 4 Y los quiciales de las puestas se estremecieron con la voz del que clamaba, y la casa se hinchió de humo. 5 Entonces dije: Ay de mí! que soy muerto; que siendo hombre inmundo de labios, y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Yahvé de los ejércitos. 6 Y voló hacia mí uno de los serafines, teniendo en su mano un carbón encendido, tomado del altar con unas tenazas:

7 Y tocando con él sobre mi boca, dijo: He aquí que esto tocó tus labios, y es quitada tu culpa, y limpio tu pecado.

QuerubínEditar

Los querubines A los querubines se les dio la tarea de guardar la entrada del huerto del Edén (Gn 3:24), y frecuentemente se dice que Dios mismo tiene su trono entre querubines, o que viaja montado en querubines (Sal 18: 10; Ez 10: 1-22). Sobre el arca del pacto en el Antiguo Testamento había dos figuras de oro de querubines con alas extendidas sobre el arca, y allí Dios prometió ir a morar entre su pueblo: «Yo me reuniré allí contigo en medio de los dos querubines que están sobre el arca del pacto. Desde la parte superior del propiciatorio te daré todas las instrucciones que habrás de comunicarles a los israelitas» (Éx 25: 22; vv. 18-21)


Los querubines son mencionados en Génesis 3:24 y Ezequiel 10:17–21.

Echó, pues, fuera al hombre, y puso al oriente del huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos lados, para guardar el camino del árbol de la vida. Génesis 3:24 RVR1960

"Cuando se paraban ellos, se paraban ellas, y cuando ellos se alzaban, se alzaban con ellos; porque el espíritu de los seres vivientes estaba en ellas. Entonces la gloria de Dios se elevó de encima del umbral de la casa, y se puso sobre los querubines. Y alzando los querubines sus alas, se levantaron de la tierra delante de mis ojos; cuando ellos salieron, también las ruedas se alzaron al lado de ellos; y se pararon a la entrada de la puerta oriental de la casa de Dios, y la gloria del Dios de Israel estaba por encima sobre ellos. Estos eran los mismos seres vivientes que vi debajo del Dios de Israel junto al río Quebar; y conocí que eran querubines. Cada uno tenía cuatro caras y cada uno cuatro alas, y figuras de manos de hombre debajo de sus alas". Ezequiel 10:17-21 RVR1960

TronosEditar

Ezequiel y Apocalipsis mencionan a otra clase de seres celestiales conocidos como «Tronos» alrededor del trono de Dios (Ez 1:5-14; Ap 4:6-8).Con su apariencia de león, buey, hombre y águila, son los representantes más poderosos de varias criaturas de Dios (bestias salvajes, animales domesticados, seres humanos y aves), y adoran continuamente a Dios: “y día y noche repetían sin cesar: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era y qué es y que ha de venir” (Ap. 4:8).

ArcángelesEditar

Los arcángeles reciben, usualmente, una tarea de importancia para la humanidad. Por este motivo no hay diferencias físicas en ángeles y arcángeles, la diferencia radica en el rol asignado por Dios.[1]

La Biblia menciona tres por su nombre: Miguel Arcángel (en el libro de Daniel, Judas y en el Apocalipsis), Rafael Arcángel (en el libro de Tobías) y Gabriel Arcángel (en el libro de Daniel y en el evangelio según San Lucas).

Carácter Obra: Dar alabanzas y adoración: El principal de los ministerios que tienen los ángeles buenos es aquel de alabar y ofrecer incesante adoración a Dios, porque Él es Digno (Is 6:3), También está traer la ley de Dios a su pueblo (Hech 7:53), Ejecutar los juicios de Dios sobre sus enemigos (Hech 12:23). Juntar a los elegidos en la segunda venida (Mt 24:30-31), Asistir en el día del Juicio (Mt 13:49-50).

II Satanás

Origen Si los ángeles malvados o demonios tienen un líder, ese es Satanás. Pero, ¿de dónde aparece Satanás? La idea de Satanás con cuernos y pezuñas no es bíblica, se remonta a las antiguas mitologías paganas y al arte del medioevo en donde era representado como un monstruo con alas de murciélago y terrible apariencia. También Dante, en La Divina Comedia, representa a Satanás como un monstruo gigante de alas y de tres caras, prisionero en el noveno círculo del infierno. Pero la Biblia identifica a Satanás como un ángel creado por Dios. Por lo tanto fue creado bueno ya que Gn 1:31 dice que Dios miró su obra era muy buena. Pero, en Gn 3:1-5 encontramos a Satanás tentando a Eva a través de una serpiente. En algún punto entre Gn. 1:31 y 3:1-5 Satanás se pervirtió y se reveló ante Dios. Las escrituras no indican abiertamente ni el cuándo ni el por qué Satanás se revela, pero hay un pasaje en Isaías 14 en la que el profeta describe la caída del rey de Babilonia y que se suele interpretar como un paralelismo del momento y el motivo por el cual Satanás se revela. Este pasaje dice lo siguiente:

“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte; sobre las alturas de las nubes subiré, y seré semejante al altísimo. Mas tú derribado eres hasta el Seol, a los lados del abismo”. Is 14:12-15 (RV 1960)

Aun cuando este pasaje está relacionado con el rey de Babilonia, Grudem (2007) plantea, que la descripción que Isaías hace es tan apoteósica que es poco probable que se esté refiriendo a un ser humano mortal y ven en estos versículos una clara referencia a la caída de Satanás. No era raro en la forma de hablar de los profetas hebreos pasar de descripciones de sucesos humanos a descripciones de sucesos celestiales que son paralelos a ellos y que los acontecimientos humanos los representan en forma limitada. Si esto es así, se está describiendo el pecado de Satanás como de orgullo y de intentar ser igual a Dios en posición y autoridad.

Carácter Aspectos del carácter de Satanás se pueden conocer a través de los nombres y títulos que recibe, estos son:

Satanás, es una transliteración de la palabra hebrea satán שָׂטָ֣ן (Nm 22:22 WTT) que significa “el adversario”, quien se opone principalmente es a Dios y sus propósitos, más que a los hombres. (Nm. 22:22,32; 1 S. 29:4; 2 S. 19:22).

El Diablo, este nombre se usa solo en el Nuevo Testamento y viene del griego diábolos διάβολος (Ap 20:2 BYZ) que significa calumniador (Mt. 4:1; 25:41; Ap. 12:9; 20:2, entre otros).

La Serpiente, se utiliza este nombre dado que, en el jardín del Edén, Satanás utilizó a la serpiente para engañar a Eva (Gn. 3:1; 2 Co. 11:3; Ap. 12:9).

Beelzebú, otro nombre neotestamentario para Satanás, este nombre es una variación del hebreo Baal-zebub que era una deidad filistea que se traduce como “señor de las moscas” (Mt. 10:25; 12:24,27; Lc. 11:15).

El príncipe de este mundo, este título aparece en el evangelio de Juan (Jn. 12:31; 14:30; 16:11). Juan no quiere decir que todo el mundo esté gobernado por Satanás, sino que se refiere al sistema pecaminoso que domina en el mundo.

Príncipe de la potestad del aire, ὁ ἄρχων τοῦ κόσμου (Jn 12:31 BGT) esta expresión se utiliza solo en Efesios 2:2 y se refiere al estilo de vida de pecados que reinaba en ese tiempo que los efesios debían evitar. Pablo creía que el aire estaba lleno de demonios.

El maligno, el que hace maldad. Mt. 13:19; 1 Jn 2:13

Belial, este término viene del hebreo y significa “inútil”, “indigno” o “impío”, se usa como término despectivo (Dt. 13:13). En el libro de Nahum se traduce como “el malvado”, tal vez refiriéndose a algún espíritu. En el Nuevo Testamento Pablo habla de la mutua enemistad entre Cristo y Belial, que aparentemente se refiere a Satanás.

Destino

La Biblia relata que Satanás es el padre de maldad, existen dos pasajes que enseñan acera de su destino Apocalipsis 12 y 20. En Ap 12 a pesar de haber sido expulsado del cielo, se aprecia que no ha perdido acceso a el, en un tiempo futuro se indica que Satanás perderá definitivamente acceso al cielo. En cambio Apocalipsis 20, apunta a un tiempo en donde Satanás ya no podrá engañar a las naciones y será atado. “Pues ustedes son hijos de su padre, el diablo, y les encanta hacer las cosas malvadas que él hace. Él ha sido asesino desde el principio y siempre ha odiado la verdad, porque en él no hay verdad. Cuando miente, actúa de acuerdo con su naturaleza porque es mentiroso y el padre de la mentira” Jn 8:44. Durante el milenio, Ap.20.1-3 se menciona que la actividad de satanás y los demonios estará restringida, se puede apreciar que su actuación estará más restringida de la que vemos hoy. Se describe como privado completamente de toda capacidad para influir en la tierra. Al final del milenio, en el juicio final, quedará definitivamente derrotado, completándose el castigo para él y sus demonios, Ap. 20.10.


III. Espíritus malvados

Ángeles caídos En el cristianismo un ángel caído es uno que ha sido expulsado del cielo por desobedecer o rebelarse contra Dios, algunas personas creen que también se les arrancaron las alas. ¿Qué son los Ángeles caídos? ¿Quiénes fueron y cómo se llaman? Algunos de los más célebres son Lucifer (Biblia), Semyazza, Remiel o Azazel, (aparecen en el Libro_de_Enoc) aunque la lista es mucho más extensa. Todos ellos cayeron por desafiar a Dios y cometer pecados, según el libro de Enoc, de lujuria. ¿Cuáles son las fuentes que nos hablan de los ángeles caídos? La fuente principal en la cual existe un relato en torno a los ángeles caídos es el libro de Enoc una antigua obra religiosa judía, atribuida por tradición a Enoc, bisabuelo de Noé que contiene material único sobre el origen de los demonios y de los gigantes. El libro forma parte del Canon de la iglesia ortodoxa etíope, no reconocido como canónico por las demás iglesias cristianas. Estudios han estimado que las secciones más antiguas del Libro de Enoc, principalmente el “Libro de los Vigilantes”, datan de alrededor del año 300 a.C., y la última parte, el “Libro de las Parábolas”, del siglo I a.C.


Origen de los Ángeles Caídos Pertenecían al grupo celestial creado específicamente por Dios para velar por el hombre, otorgándoseles también el entendimiento y la libertad. En el libro de Enoc y en la Biblia se dice, que Dios los expulsó del cielo, y que algunos fueron arrojados al infierno, mientras que otros quedaron libres influyendo en el mundo.

¿Por qué cayeron algunos Ángeles?

A través de algunas lecturas e interpretaciones de pasajes de Is 14. 12-15 y Ez 28.12-19, algunos ven la razón y el motivo por el cual cayó Lucifer, por otro parte, como ya dijimos, encontramos el libro de Enoc, la razón por la cual lo hicieron un grupo de ellos. Los Grigori o vigilantes Grigori, son conocidos como hijos de Elohim, un grupo asociado a un tipo de sabiduría diferente, mencionados en algunos textos apócrifos judíos. Estos también se enamoraron de las hijas de los hombres y tras hacer un pacto con ellos también se casaron y engendraron hijos con ellas. Algunos ángeles cayeron por Lujuria para mezclarse con las hijas de los hombres, mientras otros cayeron por enseñar a los hombres el arte de la guerra y de la creación de las armas, por mostrar otra serie de conocimiento que creó el desequilibrio y violencia entre los hombres. Demonios Podemos definir a los demonios de la siguiente manera: Los demonios son ángeles que pecaron contra Dios, que ahora continuamente hacen el mal en el mundo, son ángeles malignos.

El origen de los demonios Cuando Dios creó el mundo, “miró todo lo que había hecho, y consideró que era muy bueno” (Gn 1:31). Esto significa que el mundo angelical que Dios había creado no tenía ángeles malignos ni demonios en aquel momento. Pero ya en Génesis 3, encontramos que Satanás, en la forma de una serpiente, estaba tentando a Eva para que pecara (Gn 3: 1-5). Por tanto, en algún momento entre los sucesos de Génesis 1: 31 y Génesis 3: 1, tuvo que haber una rebelión en el mundo angelical que llevó a muchos ángeles a ponerse en contra de Dios y convertirse en malignos. El Nuevo Testamento habla de esto en dos lugares. Pedro nos dice que “Dios no perdonó a los ángeles cuando pecaron, sino que los arrojó al abismo, metiéndolos en tenebrosas cavernas y reservándose para el juicio” (2P 2: 4). Judas también nos dice que “los ángeles que no mantuvieron su posición de autoridad, sino que abandonaron su propia morada, los tiene perpetuamente encarcelados en oscuridad para el juicio del gran Día” Jud 6). De nuevo, se hace hincapié en el hecho de que están alejados de la gloria de la presencia de Dios y que su actividad está restringida (metafóricamente, “perpetuamente encarcelados”), pero el texto no implica para nada que su influencia ha sido eliminada del mundo ni que algunos demonios están metidos en algún lugar de castigo apartados del mundo mientras que otros tienen la posibilidad de influenciarlo. Más bien, tanto 2 P como Judas nos dicen que algunos ángeles se rebelaron contra Dios y se convirtieron en oponentes hostiles a su Palabra. El pasaje de 2 P 2: 4 simplemente significa que los ángeles impíos han sido alejados de la presencia de Dios y que están bajo alguna forma de restricción de influencia hasta el final del juicio, pero eso no les priva mientras tanto de seguir llevando a cabo sus actividades en el mundo. Parece que su pecado fue el del orgullo, el de negarse a aceptar el lugar asignado, porque ellos “no mantuvieron su posición de autoridad, sino que abandonaron su propia morada” Jud 6).

BibliografíaEditar

  • Berkhof, L. (2002). Teología Sistemática. Libros desafío: Michigan.
  • Centro mundial de traducción de la Biblia. (2005). La Biblia, la palabra de Dios para todos. Editorial: La liga Bíblica: Crete.
  • Garret, L. (2003). Teología sistemática, bíblica, histórica y evangélica. Editorial mundo hispano: Alabama.
  • Grudem, W. (2007). Teología sistemática; una introducción a la doctrina bíblica. Editorial vida: Florida.
  • Grudem, W. (2012). Teología Sistemática de Grudem: Introducción a la doctrina bíblica. Editorial vida: Florida.
  • Holman, (2014). Biblia de estudio, Reina Valera 1960. Editorial: Holman Bible Publishers: Tennessee.
  • Horton, S. (1994) Teología sistemática; una perspectiva pentecostal. Editorial Vida: Springfield.
  • Pseudo Dionisio Aeropagita (2002). Obras completas del Pseudo Dionisio Areopagita (1ª edición). Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos. p. 352. ISBN 9788479146153. 
  • AVILA VIVAR, Mario. Angelología barroca. Las series angélicas. Toledo, 2016.

ReferenciasEditar

Enlaces externosEditar