Dinastía Fócida

La Dinastía Fócida (o también Dinastía de Nicéforo) se estableció en el Imperio Romano de Oriente cuando la emperatriz Irene de Atenas fue destronada en 802 por Nicéforo I, su ministro de finanzas, que gobernó hasta al 811. La dinastía fue breve, duró del 802 al 813; el Imperio era débil, y sus finanzas tenían muchas dificultades. Nicéforo inició una serie de reformas administrativas y fiscales y reorganizó los themas.

En esta época, el Imperio romano de Oriente mantenía guerras en sus tres fronteras, lo que hacía disminuir muy rápidamente el tesoro imperial. Como otros predecesores suyos, Nicéforo murió en la guerra contra los búlgaros del norte, en la batalla de Pliska. El Imperio también disminuía por occidente, con la coronación de Carlomagno en el año 800 por el papa León III que le dio el título de Emperador que gobierna el Imperio Romano. Nicéforo y sus sucesores tuvieron que hacer frente, además, a la expansión musulmana.

SucesoresEditar

ReferenciasEditar

  1. Jenkins, Romilly (2001). Byzantium: the imperial centuries AD 610-1071. Toronto: University of Toronto Press. p. 117. ISBN 9780802066671.