Abrir menú principal

Don de lenguas

supuesta facultad milagrosa de poder hablar múltiples idiomas sin tener conocimiento previo

En la teología cristiana, se llama don de lenguas a una facultad milagrosa concedida por el Espíritu Santo a una persona,[1]​ y que corresponde a la capacidad de hablar múltiples idiomas que dicha persona desconoce.

En la BibliaEditar

Los cristianos justifican la existencia de este don amparados en la Biblia. Según ella, esta facultad es transmitida mediante el Espíritu Santo.[2]​ La primera vez que se describe es en el libro Hechos de los Apóstoles, durante la fiesta judía de Pentecostés (posiblemente en el año 33), cincuenta días luego de la muerte de Jesús de Nazaret.[3]

Pablo de Tarso, en su Primera epístola a los corintios, escribió que el don de lenguas servía de «señal (...) a los incrédulos», es decir, a los no cristianos.[4]​ También allí intentó normar el procedimiento de hablar distintas lenguas.[5]​ Mientras que algunas denominaciones cristianas creen en el don de lenguas en la actualidad,[6]​ otras, basadas en dicha primera epístola de Pablo, consideran que dicho don cesó tras la muerte de los apóstoles en el siglo I.[7]

Según los Testigos de JehováEditar

Para los Testigos de Jehová, el Don de lenguas fue una realidad en el siglo I de manera provisional en los apóstoles[8]​ para promover el cristianismo después de la ascensión de Jesucristo al cielo , después de ello tal habilidad cesó.[9]

Según los Testigos de Jehová, el fenómeno del Don de lenguas es influencia de una supuesta entidad demoníaca, según admitieron en conjunto la Sociedad Fountain y el Concilio Evangélico de la Iglesia de Inglaterra.

Siguiendo datos de la JW.com, de los 5 000 000 de estadounidenses adultos que afirman hablar en lenguas, el 33% dicen no creer en el diablo ni que este influya en otros. Según JW los convertidos al nuevo culto la experiencia de hablar en lenguas no procede de Dios.[10]

En la cienciaEditar

Para la ciencia esta supuesta facultad se le conoce como glosolalia, sinónimo de seudolenguaje, que según los lingüistas, es la vocalización fluida de sílabas sin significado comprensible alguno, y que tales sonidos se consideran un lenguaje divino para el creyente. La glosolalia se considera un trastorno del habla, por el que el sujeto se expresa con un léxico propio, imaginario e incomprensible, formado mediante la adjudicación de nuevos sentidos a las palabras y a través de una serie de automatismos fónicos con la convicción de estar empleando un lenguaje nuevo.[11]

Sin previo conocimiento no puede haber aprendizaje, sí existe mayor o menor facilidad para la adquisición de idiomas según esté presente. Sin embargo, se han documentado casos donde después de un trauma o accidente una persona adquiere un idioma de forma esporádica, este fenómeno se le conoce síndrome del idioma extranjero [12]​ cuyas causas son desconocidas, pero no sobrenaturales.[13]

En menor medida esta habilidad de hablar en lenguas no adquiridas es frecuente en sueños, algunos científicos dicen que el idioma que oímos cuando soñamos no es más que una mezcla de conceptos e ideas que están representadas en sonidos y los interpretamos como un idioma. Soñar en un idioma que no es nuestra lengua materna tiene varias interpretaciones, que van desde lo esotérico hasta lo científico y paranormal. Mientras dormimos no podemos adquirir un nuevo idioma (como oír frases en un idioma foráneo) , pero sí reforzar lo aprendido.[14]

En la cultura popularEditar

El don de lenguas es explotado como recurso literario en el universo de la literatura fantástica, si bien atribuyéndose más habitualmente a una habilidad mágica del usuario que a un don divino. Novelas como Artemis Fowl o Eragon muestran personajes que poseen el don de lenguas. Igualmente, autores para público más adulto, como Kresley Cole, Anne Rice o Lena Valenti, han caracterizado a sus personajes como poseedores de este don.

ReferenciasEditar

  1. «Audiencia General». La Santa Sede. 9 de marzo de 1994. Consultado el 11 de abril de 2017. «3. Como nos ha dicho san Pablo y nos ha repetido el Concilio, esos carismas son fruto de la libre elección y generosidad del Espíritu Santo (...) el Espíritu distribuye a cada uno sus dones «según su voluntad».». 
  2. Hechos 1
  3. Hechos 2
  4. 1Corintios 14:22
  5. 1Corintios 14
  6. Amparados en citas como Marcos 16:17,28
  7. 1Corintios 13:8; véase también Gálatas 5:22-23
  8. «Hechos 8». 
  9. «Corintios 13». 
  10. «hablar en lenguas hoy... ¿proviene de Dios?». 
  11. «que es glosolalia». 
  12. «síndrome del idioma extranjero». 
  13. «¿Por qué la gente se despierta del coma hablando otro idioma?». 
  14. «¿Puedes aprender idiomas mientras duermes?». 

Enlaces externosEditar