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El Cerrato

(Redirigido desde «El Cerrato palentino»)
La comarca del Cerrato en la provincia de Palencia.

El Cerrato es una comarca natural española que comprende espacios de las provincias de Palencia, Burgos y Valladolid, aunque la parte más extensa corresponde a Palencia. Con una extensión de 1534 km², casi 25 000 habitantes y a una altitud media de 783 msnm, la comarca contiene 37 villas, un lugar y la ciudad de Dueñas, título que le fue concedido por Alfonso XIII en 1928. Sus capitales a lo largo de la historia han sido Castroverde de Cerrato, Palenzuela y desde finales del siglo XV, Baltanás, municipio de mayor extensión.

Índice

EtimologíaEditar

Unas fuentes dicen que el nombre viene del latín cirratus, que dio al romance zerrato, con el significado de "tierras onduladas dominadas por cerros o cerrales". Otras fuentes dicen que viene del latín serrare, en el sentido de zona cerrada, vallada o acordonada.[1]

HistoriaEditar

 
Palenzuela a los pies de la cuesta

La historia del Cerrato es en buena medida la historia general de España, de sus asentamientos prehistóricos, romanos y visigodos y de la Reconquista en la Edad Media, cuyo centro más importante dentro de esta comarca fue Palenzuela, la Pallantia celtíbera que se opuso y presentó resistencia a los romanos. Por esta zona hubo asentamientos neolíticos y de la Edad del Bronce. En la Edad del Hierro hubo un castro que posiblemente fue el que dio lugar a la población prerromana citada por el historiador Estrabón como capital de los vacceos. Todo el territorio mantuvo luchas continuas contra los romanos, especialmente contra los generales Lúculo (151 a.C.), Lépido (137 a.C.) y Calpurnio Pisón (135 a.C.). Durante las guerras sertorianas Pompeyo sitió la ciudad sin mejores resultados hasta que finalmente en otro intento consiguió arrasarla. Los supervivientes no ocuparon nunca más el lugar. En el siglo I los romanos fundaron Pallantia que con el tiempo sería Palencia.[2]

Después de Palenzuela tomó el protagonismo Baltanás como cabeza o capitalidad de la Merindad del Cerrato, por voluntad y nombramiento de los Reyes Católicos. En el siglo XV Baltanás estuvo implicada junto con Palenzuela y Hornillos de Cerrato en la sublevación del Almirante de Castilla contra el rey Juan II y Álvaro de Luna. Este municipio ofrece el Museo del Cerrato ubicado en el antiguo palacio-hospital de Santo Tomás de Villanueva entre cuyas paredes puede estudiarse fácilmente la historia del Cerrato con sus personajes más relevantes.[3]

Geografía físicaEditar

El Cerrato se formó durante millones de años por sucesivos episodios de sedimentación de la cuenca del río Duero y por los consecuentes desmantelamientos erosivos. Se formaron páramos calcáreos (que aguantaron bien la erosión) que a veces pueden superar los 900 m de altitud frente a los 720 m en que se hallan los valles. Entre los páramos y los valles de erosión se encuentra la zona media o cuesta que queda bien delimitada de dicho páramo por lo que se llama el cerral. En este nivel se asienta gran parte de las poblaciones.[4]

 
Páramos calcáreos

Sus agentes erosivos son los ríos y los arroyos que van formando las vaguadas o cárcavas cuando el río consigue atravesar una capa de materiales calcáreos y accede después a los niveles menos resistentes que se encuentran debajo, como son las margas, arcillas y yeso. Si estas cárcavas se amplían lateralmente por la acción erosiva, entonces se forman amplios valles excavados en los páramos y que descienden por las cuestas al encuentro de otros valles.[5]​ Las laderas orientadas al norte suelen ser de pendientes más suaves y también más frías por estar menos soleadas. Están menos erosionadas y son más productivas para el laboreo. El paisaje rural está dominado por la agricultura mecanizada con cultivos de secano y regadíos a orillas de los ríos (Pisuerga y Carrión). El subsuelo presenta unos índices geotérmicos (de temperatura media) que hacen aprovechables sus aguas para la producción de energía geotérmica[6]​ y baños termales. Además, las aguas sulfatadas sódicas de Baños de Cerrato tienen propiedades descongestionantes y purgantes, lo que las hace utilizables como bebida embotellada.[7]​ Los buenos efectos de las aguas sulfurosas sódicas están reconocidos desde hace tiempo. Así, el rey visigodo Recesvinto mandó a construir el templo de San Juan de Baños para agradecer que las aguas mineromedicinales le hubieran curado una litiasis.[8]

El relieve está constituido por una serie de mesas o plataformas llamados páramos calcáreos de extensión variable y separados unos de otros por valles. Los accidentes del relieve se conocen con los siguientes nombres: valles, páramos, laderas, cerros, lomas, cotarros y barrancos. Las alturas oscilan entre los 931 msnm en Greda (Cevico Navero) y aproximadamente 722 msnm en Baños de Cerrato (Venta de Baños). Las laderas orientadas al norte suelen ser de pendientes más suaves y también más frías por estar menos soleadas. Están menos erosionadas y son más productivas para el laboreo.[9]Clima templado-frío continental con estación seca.

FitogeografíaEditar

 
Encina centenaria

En cuanto a la vegetación, el bosque autóctono es de tipo mediterráneo, de encina y carrasca, adaptado al clima y al suelo. En medio de la sequedad de la comarca pueden verse bosques a las orillas de los ríos y de los riachuelos. Allí crecen árboles como el chopo común, el sauce blanco y el olmo común o negrillo, aunque este último va desapareciendo poco a poco por la enfermedad de la grafiosis. Los pastos de la cuesta se han aprovechado para el pastoreo desde tiempos remotos, pero últimamente ha sido tan intenso el apacentamiento que ha dejado el suelo desnudo y expuesto a la erosión por lo que los ingenieros de montes vieron la necesidad de recurrir a la plantación de pinares.[9]

El paisaje rural está dominado por la agricultura mecanizada con cultivos de secano y regadíos a orillas de los ríos. La cuenca más importante de esta comarca es la del río Pisuerga que además recibe las aguas del río Carrión. Hay otras corrientes importantes pero de menor caudal y también hay que contar con dos corrientes más, que son el Canal de Villalaco (canal de Alfonso XIII) y el Canal de Castilla.[10]

ZoogeografíaEditar

En los páramos se encuentran liebres (Leporidae), conejos (Oryctolagus cuniculus), perdices (Phasianidae) y tórtolas (Columbina).

Destaca la presencia de martinete común (Nycticorax nycticorax), nutria (Lutra lutra), desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), asociados a los cauces fluviales, mientras que en la zona de páramo, aparece avutarda común (Otis tarda), sisón común (Tetrax tetrax) y aguilucho cenizo (Circus pygargus), especies recogidas en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas (Real Decreto 439/1990, de 30 de marzo).[11]

 
Monte del Cerrato y población a los pies

PaleogeografíaEditar

El Cerrato se formó durante millones de años por sucesivos episodios de sedimentación de la cuenca del río Duero y por los consecuentes desmantelamientos erosivos. Se formaron páramos calcáreos (que aguantaron bien la erosión) que a veces pueden superar los 900 m de altitud frente a los 720 m en que se hallan los valles. Entre los páramos y los valles de erosión se encuentra la zona media o cuesta que queda bien delimitada de dicho páramo por lo que se llama el cerral. En este nivel se asienta gran parte de las poblaciones.[1]

EdafologíaEditar

El subsuelo cerrateño presenta unos índices geotérmicos (de temperatura media) que hacen aprovechables sus aguas para la producción de energía geotérmica.

 
Río Pisuerga a su paso por Astudillo

HidrografíaEditar

Los ríos que atraviesan el Cerrato son:[10]

Límites de la comarcaEditar

Red Natura 2000Editar

En la comarca se encuentran los espacios incluidos en la Red Natura 2000: ZEPA ES0000220 «Riberas del Pisuerga», LIC ES4120082 «Riberas del río Pisuerga y afluentes», LIC ES4120071 «Riberas del río Arlanza y afluentes», LIC ES4120072 «Riberas del río Arlanzón y afluentes», LIC ES4140053 «Montes del Cerrato» y LIC ES4140129 «Montes Torozos y Páramo de Torquemada-Astudillo». Otros espacios con distinto grado de protección presentes son la IBA n.º 42 «Río Pisuerga en Dueñas» e IBA n.º 044 «Páramos del Cerrato».

MunicipiosEditar

ReferenciasEditar

  1. a b Alcalde Crespo, 1997, p. 11.
  2. Alcalde Crespo, 1997, p. 65.
  3. Alcalde Crespo, 1997, p. 35.
  4. Alcalde Crespo, 1997, p. 12-13.
  5. Alcalde Crespo, 1997, p. 13.
  6. «Guía de las energías renovables en Castilla y León/ 7». Madrid, IDAE, 1995
  7. Molto, Lucía. «Tipos de aguas minero-medicinales en yacimientos arqueológicos de la Península Ibérica,» en Espacio, tiempo, forma, Serie II, Historia Antigua, f. V, 1992, p. 214
  8. Rosa, María del Carmen de la; Mosso, M. Ángeles. «Historia de las aguas mineromedicinales en España», en Observatorio mediomabiental, n. 7, 2004, p. 120
  9. a b Alcalde Crespo, 1997, p. 19.
  10. a b Alcalde Crespo, 1997, p. 13 y 14.
  11. Alcalde Crespo, 1997, p. 23.

BibliografíaEditar

  • Alcalde Crespo, Gonzalo. El Cerrato palentino. Palencia: Cálamo, 1997
  • Vallejo del Busto, Manuel. El Cerrato Castellano. Diputación Provincial de Palencia, 1987. ISBN 9788450563474
  • Ramos de Castro, Guadalupe (1991). Palenzuela. Iglesia de San Juan. Palencia: Diputación de Palencia. ISBN 84-86844-59-2. 

Enlaces externosEditar