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La Emboscada de El Turpial fue un ataque perpetrado por la guerrilla liberal de los Llanos Orientales, el 12 de julio de 1952 contra una columna del Ejército Nacional de Colombia que se movilizaba por el sector de El Turpial, en el municipio de Puerto López, Meta. Tras el ataque, realizado por aproximadamente 150 guerrilleros, 96 soldados murieron. Ha sido la mayor perdida en combate del Ejército en la lucha contra los grupos irregulares que actúan en Colombia.[2]

Emboscada de El Turpial
La Violencia
Fecha 12 de julio de 1952
Lugar El Turpial, Puerto López, departamento de Meta, Colombia
Conflicto Emboscada de la guerrilla liberal a un convoy militar.
Resultado Victoria de la guerrilla.
Beligerantes
Bandera de Colombia Fuerzas Militares de Colombia
Flag of the Colombian Army.svg Ejército de Colombia
Single Color Flag - BF0000.svg Fuerzas Armadas Revolucionarias de los Llanos Orientales
Comandantes
Bandera de Colombia Roberto Urdaneta Arbeláez
Bandera de Colombia General Regulo Gaitan Patiño
Single Color Flag - BF0000.svg Guadalupe Salcedo
Single Color Flag - BF0000.svg Alberto Hoyos
Unidades militares
Flag of the Colombian Army.svg Batallón de Infantería Vargas Single Color Flag - BF0000.svg Comando Riqueiro Perdomo
Fuerzas en combate
100 soldados ~150[1]
Bajas
96 soldados y 1 civil muertos 4 muertos[1]

Índice

AtaqueEditar

En junio de 1952, las cuadrillas guerrilleras de Guadalupe Salcedo habían atacado la población casanareña de Orocué. Pocos días después, una columna volante de 150 llaneros, el famoso Comando Riqueiro Perdomo, al mando de uno de los lugartenientes de Salcedo, el "Teniente" Alberto Hoyos, cruzó el río Meta e incursionó en su margen derecha, a unos 100 km de Puerto López. Transcurrieron varios días sin que las unidades guerrilleras hicieran contacto con las tropas del gobierno.

El 12 de julio de 1952, al mediodía, un convoy del Ejército Nacional que efectuaba un patrullaje de rutina sobre la margen derecha del río Meta, apareció en el sector comprendido entre Puerto López y el Manacacías. La columna había partido a la madrugada de la finca Potosí, de propiedad del expresidente Alfonso López Pumarejo, ubicada unos kilómetros adelante del alto de Menegua, que había sido tomada por el Ejército como campamento. El centenar de hombres, entre guías, oficiales y soldados, así como su bastimento de campaña, se movilizaba en unos 6 camiones.[3]

En terrenos del lugar conocido como El Turpial el camino abandonaba los bancos de la sabana y se recostaba sobre el barranco del río. En ese sitio, ocultos en una mata de monte, un grupo de 150 subversivos esperaba el paso de la tropa y habían atravesado unos troncos sobre la carretera; aunque Eduardo Franco Isaza, ex-guerrillero liberal, sostiene que los guerrilleros improvisaron la emboscada a la vista del convoy, y no tuvieron tiempo de planificar el ataque.

Sin embargo, lo cierto es que al menos los dos camiones que abrían la columna, fueron inutilizados en el primer instante de la emboscada y sus ocupantes muertos por los rebeldes, que se apoderaron de todos los pertrechos y armas. Según Franco Isaza, el resto de las tropas oficiales se concentró a distancia, alrededor de los 4 transportes que venían en retaguardia, resguardándose debajo de los automotores. Los insurgentes cubiertos por algunos tiradores y armas automáticas, avanzaron con la bayoneta calada sobre las improvisadas posiciones enemigas. Luego de una breve lucha cuerpo a cuerpo en la que cayó muerto de un tiro en la cara, el Teniente Alberto Hoyos, los subversivos destrozaron las formaciones gubernamentales, desalojando a los soldados de sus atrincheramientos. Estos en retirada trataron de refugiarse en una mata de monte. No obstante allí los esperaban ocultos otro grupo de guerrilleros: los fugitivos fueron sorprendidos por el fuego graneado de los llaneros, que les dispararon a bocajarro. La columna fue copada y aniquilada.[1]

ConsecuenciasEditar

El resultado para el Ejército fue desastroso: 2 oficiales, 12 suboficiales, 1 guía civil, y 82 soldados resultaron muertos, mientras que solo 4 uniformados salieron ilesos, escaparon e informaron de lo sucedido.[4]​Ha sido el mayor golpe dado a las tropas del gobierno desde la guerra de los mil días, superando incluso las acciones de las FARC en los años noventa.[5][6]

Véase tambiénEditar

ReferenciasEditar