La Violencia

Guerras civiles en Colombia entre 1928 y 1958

La Violencia es la denominación del período histórico en Colombia, entre 1925 a 1958 (Según la fuente) en el cual se presentaron confrontaciones armadas entre partidarios del Partido Liberal y el Partido Conservador que sin haberse declarado una guerra civil, se caracterizó por ser extremadamente violento con asesinatos, agresiones, persecuciones, destrucción de la propiedad privada y terrorismo por la afiliación política.[1][2]​ El conflicto de la Violencia llegó a acentuarse con el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán, hecho ocurrido el 9 de abril de 1948. Su muerte activó una fuerte revuelta que tiene por nombre el Bogotazo[3]​. En este período varios personajes y grupos de ambos bandos enfrentados, como "Los Chulavitas" sus primeros miembros eran originarios de Boyacá, y los "Pájaros" del Valle del Cauca, afines al Partido Conservador, se hicieron famosos por sus acciones atroces,[4][5]​ y los liberales conocidos como "Los Cachiporros". El conflicto causó entre 113.000 y 300.000 muertos[6]​ y la migración forzosa de más de dos millones de personas, equivalente a casi una quinta parte de la población total de Colombia, de aproximadamente 11 millones de habitantes.[7]

La Violencia
Parte de Guerras civiles de Colombia
Bogotazo.jpg
Tranvía en llamas frente al Capitolio Nacional durante el Bogotazo
Fecha Entre 1925 ó 1930 hasta 1958. (Varía según la fuente)
Lugar

ColombiaFlag of Colombia.svg Colombia

Resultado Sin vencedor
Consecuencias
Beligerantes
Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg
Conservadores
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg
Liberales


Partido Comunista Colombiano 3.jpg
Partido Comunista Colombiano

  • Grupos de Autodefensas Campesinas (Independientes)
Comandantes
Bandera de Colombia Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Mariano Ospina Pérez
Bandera de Colombia Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Laureano Gómez Castro

Bandera de Colombia Gustavo Rojas Pinilla
Bandera de Colombia Junta Militar


Frente Nacional
Bandera de Colombia Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Alberto Lleras Camargo
Bandera de Colombia Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Guillermo Leon Valencia


Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg León María Lozano 
Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Jair Giraldo 
Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Efraín González Téllez 
Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Alcides García 
Bandera del Partido Conservador Colombiano.svg Enrique Figueroa 
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Guadalupe Salcedo
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Dumar Aljure 
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Gerardo Loaiza 
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Saúl Fajardo
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Eduardo Franco Isaza 
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svgJuan de Jesús Franco 

Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Jacinto Cruz Usma  
Bandera del Partido Liberal Colombiano.svg Teófilo Rojas Varón  


Partido Comunista Colombiano 3.jpgJuan de la Cruz Varela

Partido Comunista Colombiano 3.jpg Jacobo Prías Álape
Partido Comunista Colombiano 3.jpgManuel Marulanda
Partido Comunista Colombiano 3.jpg Ciro Trujillo Castaño 
Partido Comunista Colombiano 3.jpgAlfonso Castañeda 
Bajas
1300 soldados y 800 policías muertos (1950-1960)
3000 - 5000 paramilitares conservadores muertos
15.000 rebeldes muertos (1948-1958)

170.000 civiles asesinados (1947-1960)

CronologíaEditar

Algunos historiadores sitúan éste conflicto entre (1930 y 1957), en 1930 se daba por terminada la "hegemonía conservadora" y en 1957 tomó el poder la Junta Militar de gobierno de transición entre el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla y el Frente Nacional.

Otros prefieren afirmar que éste conflicto inició en 1946 por el retiro de Alfonso López Pumarejo de su segundo mandato de la presidencia de la República, debido a la presión política de varios sectores liberales su mal desempeño en materias económicas y por supuesta corrupción. López Pumarejo, fue sucedido por Alberto Lleras Camargo,y en las elecciones de junio de 1946,ganó el Partido Conservador[8]​, y habían ocurrido eventos, reacciones y cambios violentos.

Para otros historiadores, el periodo denominado como "La Violencia" empezó mucho antes, desde el año 1925 las protestas sociales comenzaron a fortalecerse y el sector popular iba por más, a finales del año 1930 cuando se termina la denominada "hegemonía conservadora" por el inicio del gobierno liberal de Enrique Olaya Herrera, con los espectáculos de violencia protagonizados por liberales en el sur del departamento de Santander y al norte de Boyacá, en quienes existía el deseo de revancha y venganza por tantos años de dominio conservador desde 1886.[9]

Igualmente, algunos autores sitúan este periodo hasta 1953, cuando el General Gustavo Rojas Pinilla tomó el poder tras el golpe de estado y ofreció el final de la guerra. Pero fue en 1958, cuando realmente se puso fin al conflicto con el acuerdo bipartidista denominado "Frente Nacional" acordado en el Pacto de Sitges, se considera por otros historiadores, que el final del periodo se produjo realmente hasta después de 1966, cuando aún persistieron algunos eventos violentos asociados a la violencia bipartidista.[10]​ Al final del conflicto, por medio de las amnistías, más de diez mil guerrilleros liberales dejaron las armas.[5][10]

HistoriaEditar

Antecedentes y causasEditar

Los sectores populares después de varias décadas fueron integrándose por segmentos y grupos que luego encontraron alternativas con los partidos políticos, sin embargo también habían influído corrientes ideológicas y eventos provenientes del extranjero, eso contribuyó a que el enfrentamiento con sectores populares, fuera una situación más compleja para funcionarios públicos, surgieron los sindicatos, organizaciones para apoyo campesino, trabajadores y campesinos que llegaron a comprender que si querían justicia o que fueran atendidos sus derechos por un Estado que debía protegerlos, no podían lograrlo solos y por eso surgieron esas entidades que posteriormente se acercaron a los partidos políticos.

Se trata de un conflicto interno en Colombia cuyos principales factores que más influyeron en su origen fueron la codicia del poder por la política, las tierras y el gran descontento de sectores populares en la sociedad colombiana que no podía ser favorecido con una administración con funcionarios que no conocían las leyes y que preferían creer que debían atender a quien tuviera más poder o dinero, Colombia desde 1919 había pasado por una bonanza económica, época que llegó a su fin, desde 1928 campesinos que habían salido del sector rural a trabajar en fábricas, construcciones, vías férreas, muchos perdieron su trabajo y tuvieron que regresar, pero avivatos con fuertes influencias se apoderaron ilegalmente de tierras donde esos campesinos laboraban, además que hubo abusos contra el sector laboral colombiano, campesinos y trabajadores eran rechazados, engañados, maltratados o masacrados por instituciones gubernamentales influidas por avivatos con poder, y la mejor forma de hacerlo era siendo miembro de un partido político, las dos corrientes políticas más fuertes llegaron a enfrentarse de una manera abierta y pública, en discursos, radio y prensa, llegaron a lanzarse fuertes amenazas, sino ganarían elecciones "harían invivible el país", "recurrirán a la guerra civil" o incluso atentarían contra partidos contrarios y los actos violentos surgieron.

La República ConservadoraEditar

Desde el año 1886 se mantenía en el gobierno el partido conservador, el cual había llegado a tener un alto poder e influencia sobre las instituciones gubernamentales, el clientelismo o el trámite de influencias no era un problema para el máximo gobernante de la época, en su lugar las mayores preocupaciones eran la protección de intereses de clases altas y del partido político. En éste período se encuentra factores como una alta corrupción en la administración gubernamental, desatención de sectores populares, se utilizaban las fuerzas armadas y policía contra civiles ante una protesta civil, gran parte de los funcionarios públicos no conocían las leyes o incluso los sobornos en juzgados era una conducta frecuente y una gran parte de la población población de sectores rurales era analfabeta, algo que fue muy aprovechado por mafias y delincuencia Para el año 1930 este ciclo llegó a su fin debido a las votaciones que dieron por ganador al candidato liberal Enrique Olaya Herrera.

La mayor parte de las tierras en Colombia eran propiedad del Estado, y había impostores o usurpadores de tierras que afirmaban tenían documentos (falsos o que nunca existieron) como darle soporte y afirmar que baldíos eran de su propiedad, pero se habían aprovechado de la ingenuidad, negligencia, corrupción u omisión de las instituciones gubernamentales para quedarse con territorios que no le pertenecían, además hubo casos donde si alguien tenía una pequeña propiedad rodeado por enormes baldíos, se atribuían derechos sobre esas tierras sin dueño, lastimosamente tambien se presentaron avivatos atribuyéndose ser propietarios (sin ninguna documentación), sólo había que tener una buena influencia sobre funcionarios públicos y reclamar tierras que nadie había reclamado como propias, incluso llegó a ocurrir situaciones en que muchos de estos avivatos llegaron a ver como un botín atractivo, tierras ya trabajadas por colonos o indígenas que los habitaban, el fraude era hacerles saber que estaban en una propiedad privada y que no podrían quedarse o si quedarían hacerlo tendrían que pagar un contrato de arrendamiento con el supuesto propietario, firmar ese contrato servía como prueba para adjudicarle propiedad a quien las reclamaba.[11]​ Este tipo de casos condujo a protestas de campesinos por tierras que ellos ya habían mejorado por años y el Estado no les protegía o no les daba amparo por sus derechos.

Colombia desde 1919 a 1928 había pasado por un período de prosperidad con números a favor que no se habían visto, sin embargo se empezaron a presenta bajas de precios a nivel mundial en productos que se exportaban, para 1928 fábricas empezaron a reducir personal o cerrar, el desempleo se estaba expandiendo con rapidez y en 1929 se dio por conocida la noticia de la caída de la bolsa de Nueva York, la Gran Depresión a nivel mundial, también llegó a tocar al país, bancos internacionales no otorgaron más préstamos y obras civiles al no conseguir financiación interrumpieron labores y se dieron por terminados contratos, pero fue época para la que se vieron sindicatos y grupos organizados de campesinos que se apoyaban mutuamente ante usurpadores o avivatos, esto ocasionó que atacar a sectores populares se convirtiera en una situación más compleja. El partido conservador, buscó influir con su ideología a las Fuerzas Armada, y policía para retener su poder.

El Estado dictaba leyes que no favorecían a sectores populares, la policía había recibido autorización de atacar protestas o haciendo uso de la fuerza ante protestas, huelgas o detención de labores, el trabajo era obligatorio bajo las condiciones que se quisieran los patrones, no había consideración alguna por derechos, las condiciones era desventajoso para trabajadores en empresas privadas:

Ley 39 de 1928: “(...) delito agruparse, reunirse o asociarse bajo cualquiera denominación, para alguno o algunos de los siguientes propósitos (…) 3. Promover, estimular o sostener huelgas violatorias de las leyes que las regulan”[12]

La 'República Liberal' (1930-1946)Editar

Desde el gobierno de Enrique Olaya Herrera (1930-1934) que enfrentó la Guerra Colombo Peruana (1932 y 1934), trató de proteger la producción nacional ante la crisis económica mundial, se fundó la Caja de Crédito Agrario, se impuso el uso de la cédula de ciudadanía se discutieron temas respecto a tierras y se adjudicaron algunas tierras.

En el gobierno de Alfonso López Pumarejo se hicieron reformas a la constitución se dieron leyes para protección de derechos al trabajador, repartición de tierras (intento de reforma agraria), el sistema educativo y su ampliación, se logró la fundación de la Universidad Nacional de Colombia.

El gobierno de Eduardo Santos se permitió la participación de más sectores en el ambiente político y se iniciaron intentos por organizar el tema de tierras en resguardos indígenas, pero la corrupción, el clientelismo en las instituciones gubernamentales y una gran mayoría de seguidores en las fuerzas armadas eran problemas que aún subsistían, incluso se dieron leyes que intentaron dar solución a la situación rural en 1936, fue necesario darles marcha atrás por mala planeación y conductas imprevistas por situaciones transcurridas en el tiempo que tuvieron vigencia.

La Primera ViolenciaEditar

Desde 1928 ya se estaban presentando eventos que habían tomado fuerza, pero en historia se le conoce como La Primera Violencia a lo ocurrido en momentos en que el presidente liberal que había logrado llegar al cargo después de un largo tiempo en que el partido conservador había mantenido en sus manos la presidencia desde 1886, para 1930 el nuevo presidente al recibir su cargo se iba a enfrentar a la estructura administrativa que había dejado los caonservadores por muchos años, el presidente nombró a los nuevos gobernadores, los cuales iban a nombrar a los nuevos alcaldes, pero hubo provincias o ciudades que se negaron a entregar sus cargos,incluso apoyados por la mayoría de la población de los pueblos que gobernaban, en estas poblaciones se organizaron los grupos de resistencia conservadora llamados "bandas armadas", las “fuerzas de choque” o los “bandoleros conservadores”, sin embargo en poblaciones cercanos simpatizantes al gobierno hicieron lo mismo y surgió algo como una policía liberal, estos fueron a los pueblos rebeldes y persiguieron y desterraron a los líderes conservadores, esto ocasionó terror y muchos de los rebeldes tuvieron que irse a zonas inexploradas, selva o monte para poder salvar sus vidas, sin embargo otros con sentimientos de venganza conformaron grupos de resistencia que originarían las denominadas “bandas de malhechores”, campesinos armados a los que luego se le llamó “bandoleros”.[13]

Líderes con palabras amenazantesEditar

Líderes de partidos políticos se estaban dando a conocer por prensa o incluso en discursos términos amenazantes que incluso llegaron a presentarse en instituciones gubernamentales, entre ellas el Congreso de la República, se lanzaban advertencias o amenazas, podemos encontrar textos o fragmentos como los siguientes:

El primero de agosto de 1932 Jorge Elíecer Gaitán en un fragmento de su discurso se ven estas palabras:

"Y ya se verá, señor presidente […] si un día no muy remoto se precipita una campaña, una terrible revolución a favor de la ética, de la justicia, de la sinceridad. Vamos a ver, cuando traigamos al parlamento el nuevo proyecto de Constitución […] Porque la constitución del 86 [1886] ha hecho de Colombia algo peor que un coloniaje, y peor que una monarquía".[14]

EL 15 de septiembre de 1940 en el senado Laureano Gómez amenazaba que si López Pumarejo volvía a ocupar la presidencia, (López llegó a presidencia a pesar de todo), entre las palabras de Gómez se escucharon[15]​:

“¡Llegaremos hasta la acción intrépida y el atentado personal… y haremos invivible la República!”[16]​.Es el régimen de la amenaza (…) Guerra civil si el candidato elegido no es satisfactorio para el conservatismo. Guerra civil si no se deroga la constitución de 1936. Guerra civil si no se acaban las garantías a los trabajadores de Colombia. Guerra civil si no se deja, al fin, que el partido conservador gobierne la república a su antojo (…) La guerra civil no la van a ganar los conservadores sin hacerla. No entregamos nada a una amenaza. No por jactancia, ni por ferocidad, ni por terquedad, sino porque una república se hace invivible cuando los extorsionadores se convierten en amos”[17]

En agosto de 1947 Laureano había dicho desde España:

“Creo que la guerra civil es inevitable, quiera Dios que la ganemos nosotros...”[18]

Ya había líderes atacandose mutuamente y en forma pública por escritos en prensa, discursos y los seguidores de los partidos políticos daban preferencia a sus afirmaciones, no daban un tiempo para razonamientos o análisis, simplemente esas eran las órdenes a seguir o incluso instrucciones del partido al que pertenecían.

Fin de la 'República Liberal'Editar

Durante el gobierno de Alberto Lleras Camargo, quien reemplazó a Alfonso López Pumarejo por su renuncia en su segundo mandato de gobierno, el Partido Liberal se vio afectado por la ausencia de su líder natural, y entró en una pugna interior. Mientras tanto los conservadores, que no llegaban al gobierno en el Palacio de San Carlos desde 1930, se concentraban alrededor del presidente del directorio nacional conservador, Mariano Ospina Pérez.

El conservadora presentó una sola candidatura presidencial de Mariano Ospina Pérez, mientras el liberalismo se declaró dividido entre los seguidores de Gabriel Turbay y los de Jorge Eliécer Gaitán, con esta situación obtuvo ventajas en votos el partido conservador. Por otro lado, el Gaitanismo se instauró como una corriente nueva dentro del Liberalismo, originada en la figura de Jorge Eliécer Gaitán, el líder del extinto partido UNIR, que aunque ni marxista o radicalmente revolucionario, concentraba diversos matices del pensamiento original del Manifiesto Liberal de Ezequiel Rojas. Gaitán era popular entre las masas, y aunque Turbay no era tan carismático, para mediados de 1945, la Dirección Nacional Liberal escogió su candidatura como la oficial, dejando el Gaitanismo como una tendencia independiente. En este clima político, Mariano Ospina Pérez encabezaba un conservadurismo unido que arrasó en las elecciones presidenciales de 1946.

Gobierno de Mariano Ospina Pérez y BogotazoEditar

En el discurso de la toma de posesión, realizado en el Salón Elíptico del Capitolio Nacional, Ospina Pérez pidió comprensión a la extrema derecha conservadora, y a los sectores Gaitanistas que sellaran diferencias, y que con su voluntad él formaría un gobierno de Unidad Nacional. El gabinete fue distribuido entre ambas agrupaciones, si bien los Ministerios más importantes fueron retenidos por el Partido Conservador.

No obstante, en las áreas rurales del centro y sur del país (en las regiones andinas), pronto estallaron violentas luchas entre seguidores de uno y otro partido atizadas por la creciente participación de la Policía (denominada PoPol -Policía Política- por la oposición) en favor de las huestes conservadoras. Estas acciones dejaron 14.000 muertos ya en 1947. Sin embargo el verdadero punto de no retorno en la confrontación llegaría poco después.[19]

El 9 de abril de 1948, fue asesinado en Bogotá el jefe liberal Jorge Eliécer Gaitán, cuando en la ciudad se celebraba la IX Conferencia Panamericana que dio nacimiento a la Organización de los Estados Americanos (OEA). El crimen de Gaitán, Jefe Único del Partido Liberal , ocurrió a las 13:05 h, cuando el caudillo después de trabajar en su oficina, salía a almorzar: en la calle un hombre se le acercó, sacó un arma y le disparó. La conmoción general se transformó en una turba, que mutiló y paseó por las calles el cuerpo del magnicida, Juan Roa Sierra.

Aun cuando el magnicidio no tuvo aparentemente un móvil político partidista, este crimen generó un cruento levantamiento popular en la capital, que se extendió al resto de la nación, conocido como el Bogotazo, dando inicio al periodo bélico de la historia conocido como "La Violencia". Al menos 3500 personas murieron en los combates que se extendieron por una semana. No obstante, el gobierno de Ospina Pérez logró aplastar la revuelta y el primer mandatario culminó su periodo en 1950.

Guerra civil no declaradaEditar

Si bien en un principio, Ospina Pérez accedió a establecer un gobierno de coalición, y se formó un nuevo gabinete de Unidad Nacional, el agitado periodo pre-electoral de 1949, forzó su ruptura. En las elecciones parlamentarias de junio de ese año, los liberales se alzaron con la victoria, por lo que los conservadores sintiéndose amenazados de cara a las presidenciales de 1950, desataron una intensa ola de denuncias en las que acusaban a los gobiernos de la hegemonía liberal de haber expedido 1.800.000 cédulas falsas para ganar las justas. La violencia verbal degeneró pronto en armada, cuando bandas de conservadores denominadas como "pájaros", equipados con complacencia del gobierno, al lado de algunas unidades de la policía departamental y municipal en manos de caciques conservadores, desataron una cruenta campaña de masacres y asesinatos en numerosas partes del país, sobre todo en el Valle del Cauca donde en el plazo de 3 meses perecieron más de 2000 personas.

El control del senado, le permitió al partido liberal adelantar las elecciones para noviembre de 1949, pero cuando los legisladores trataron de juzgar al presidente Ospina en el parlamento, este decidió declarar el Estado de sitio y asumir poderes dictatoriales.[20]​ En consecuencia para las elecciones presidenciales que se celebrarían el 27 de noviembre, el liberalismo alegando falta de garantías, no presentó su candidato, y con la complicidad de ciertos mandos del Ejército, promovió un paro cívico que se daría paralelo a una sublevación militar que se efectuaría dos días antes de las justas presidenciales. El golpe fue abortado a última hora y solo se levantó la guarnición de Villavicencio, mientras en Bogotá la marcha de los dirigentes liberales era tiroteada. Allí murió el hermano de Darío Echandía, el líder del liberalismo.[20]​ Esto facilitó el triunfo del Partido Conservador en cabeza de Laureano Gómez, quien continuó y profundizó la política de seguridad de su antecesor frente a la violencia partidista,[20]​ política que no contemplaba negociar con los rebeldes y claramente se orientaba hacia una verdadera guerra de exterminio contra sus contradictores políticos. Pero el mismo día de las elecciones, más de 500 guerrilleros liberales al mando de Rafael Rangel, asaltaron San Vicente de Chucuri (Santander) y dieron muerte a más de 200 personas entre civiles, paramilitares conservadores y policías. Además la rebelión del Capitán Alfredo Silva en Villavicencio había encendido la Orinoquia. Era el anuncio de una nueva fase del conflicto bipartidista.

Como efecto lógico, la política de represión a ultranza provocó la conformación de guerrillas liberales para oponerse al autoritarismo del gobierno conservador.[21]​ Pronto se levantaron en armas más de 10.000 hombres en los Llanos Orientales, occidente de Cundinamarca, sur del Tolima, Sumapaz, Magdalena Medio santandereano, sur de Córdoba y Antioquia. Además de dichas agrupaciones, en Tolima y Cundinamarca se conformaron grupos armados irregulares, ligados al Partido Comunista. Para enfrentarlos sectores afines al gobierno armaron a las contraguerrillas o guerrillas de paz, mientras el Ejército, ajeno hasta entonces al conflicto, era movilizado para enfrentar la caótica situación frente a la cual la Policía se mostraba impotente.

A partir de entonces las áreas rurales fueron aún más devastadas, debido a las campañas de pacificación en las que unidades mixtas de Ejército, Policía y paramilitares conservadores practicaban la táctica de tierra arrasada, mientras que las guerrillas respondían a su vez con creciente brutalidad y arrasaban con las zonas de predominio conservador, robando, matando y saqueando lo que encontraran. En el curso de una de las mayores campañas de contraguerrilla, efectuada en abril de 1952 en zona rural de Líbano (Tolima), alrededor de 1500 personas fueron asesinadas por las fuerzas gubernamentales.[22]​ Sin embargo, la brutalidad de la represión solo redundo en el fortalecimiento de la insurgencia, que se vio favorecida también por el hecho de que las FF.MM. no estaban preparadas para un conflicto irregular de esa magnitud. La fuerza adquirida por estos grupos, quedó de manifiesto el 12 de julio de 1952, cuando las cuadrillas del Llano al mando de Guadalupe Salcedo, emboscaron a una columna de 100 efectivos del Ejército en El Turpial (Puerto López, Meta) y dieron de baja a 96 soldados.[23][24]

Luego en agosto de 1952, y promovida por el Partido Comunista Colombiano, se da la Conferencia Guerrillera Nacional en una vereda cercana a Viotá. A la denominada Conferencia de Boyacá o Primera Conferencia del Movimiento Popular de Liberación Nacional, asistieron guerrilleros liberales de Antioquia y Santander, y otros grupos liberales y comunistas de Cundinamarca y sur del Tolíma. Los grupos armados trataban de coordinar sus acciones hasta entonces limitadas a las áreas de influencia de cada organización. El 31 de diciembre de 1952, una gruesa columna de rebeldes trato de tomarse por asalto la base aérea de Palanquero, corazón del dispositivo militar de las Fuerzas armadas. Y si bien fue un fracaso, evidenció la creciente amenaza de la guerrilla liberal al establecimiento.[25]

El fracaso de las políticas oficiales, su impotencia para aplastar la subversión, la agudización del conflicto que derivó hacia una completa guerra civil y la desconfianza que inspiraban las actitudes personales de un Gómez proclive al fascismo, llevaron a que este perdiera buena parte del apoyo del establecimiento, y a que en junio de 1953 el Ejército colombiano secundado por la clase política tradicional, le propinara un golpe de estado. El poder fue asumido por el general Gustavo Rojas Pinilla.[26]

Dictadura de Rojas PinillaEditar

El sábado 13 de junio de 1953, el General Gustavo Rojas Pinilla tomó el poder derrocando al presidente Laureano Gómez y estableció un gobierno militar avalado por el Ejército y otros miembros de la sociedad colombiana en lo que fue conocido como el "golpe de opinión". Se puso término a la primera etapa de "La Violencia", al llegarse a una tregua con las guerrillas liberales, pero la violencia partidista dio paso a la represión dictatorial que incluyó la censura de prensa y el bloqueo a toda forma de oposición así como la persecución al protestantismo.

Inmediatamente después del golpe, Rojas Pinilla buscó un acercamiento con los líderes de las guerrillas liberales garantizándoles una amnistía parcial.[26]​ La mayoría se acogió a los términos de la misma y se desmovilizó entre agosto y octubre de 1953, desactivando la aguda situación de Violencia; la excepción fueron las cuadrillas marxistas que al mando de Jacobo Prías Alape, "Charro Negro", siguieron combatiendo en el sur de Tolima y Norte del Cauca, si bien eran bastante marginales. Sin embargo, menos de un año después, la masacre de junio de 1954 en la cual perecieron una decena de estudiantes en Bogotá abrió un nuevo periodo de guerra. El General Rojas prohibió al Partido Comunista, acusado de querer desestabilizar su gobierno, e inició una intensa persecución contra sus cuadros, cercando y hostigando sus áreas de influencia: todo culminó en la llamada Guerra de Villarrica entre noviembre de 1954 y junio de 1955.

Guerra de VillarricaEditar

Entre el 27 de marzo y el 12 de abril, las FF.MM toman más de 2000 prisioneros en campos de concentración y desplazamiento forzado de población, el 4 de abril de 1955, las FF.MM mediante volantes comunicaban a los pobladores del oriente del Tolima que su región era "zona de operaciones militares", se hizo uso de bombas de napalm y los combates contra las guerrillas y las resistencias de “Richard”, “Diamante”, “Tarzán” “Gavilán” y “Ave Negra”.[27][28]

Reconfiguración de guerrillasEditar

Producto de este choque las fuerzas comunistas debieron replegarse desde el Sumapaz tolimense hacia pequeños enclaves en la Cordillera Oriental: Alto Sumapaz cundinamarqués, El Pato, Ariari y Guayabero. El conflicto contra los grupos comunistas también se agravó en el triángulo Huila - sur de Tolima - Norte de Cauca. Por añadidura el asesinato de varios de los jefes liberales amnistiados y el incumplimiento de las promesas oficiales, contribuyó a que en breve plazo muchas de las cuadrillas subversivas liberales se rearman (excepto las llaneras) y volvieran a combatir contra el gobierno, si bien esta segunda insurgencia estaba dirigida claramente contra el Estado y no tenía ya móviles partidistas. En todo caso fue mucho más limitada y se concentró en el sur del Tolima, el Magdalena Medio y las regiones cafeteras (Viejo Caldas, Valle del Cauca y norte del Tolima), zonas que además se vieron sometidas a la violencia terrorista de los denominados “Pájaros”, que estaban al servicio de los terratenientes conservadores.

En todo caso la dirigencia tradicional del estamento bipartidista, preocupada por la veleidades populistas de Rojas Pinilla -quien además pretendía extender su mandato por 4 años más- promovió apoyada en las clases populares opuestas al régimen militar, un paro nacional en mayo de 1957. Sin el apoyo incondicional del Ejército, que le retiró su beneplácito en el último momento, el Teniente General tuvo que renunciar a la presidencia el 10 de mayo. El poder fue asumido entonces por una Junta Militar de transición mientras se reanudaba el sistema político democrático tradicional colombiano. Se calcula que aproximadamente 175.000 personas fueron asesinadas,[29]​ y más de dos millones de colombianos debieron huir del campo hacia las ciudades durante La Violencia.[26]

El Frente NacionalEditar

En 1957 para poner fin a la "Violencia" el Partido Liberal y el Partido Conservador formaron una coalición llamada el Frente Nacional. Mediante este acuerdo los dos partidos acordaban alternarse en el ejercicio del poder apoyando a un único candidato presidencial y se dividían todos los cargos oficiales por igual. De esta manera se logró estabilidad política por 16 años. Una oposición no esperada se llevó a cabo por aquellos partidos que no habían sido involucrados en el acuerdo, como la Alianza Nacional Popular organizado por el depuesto general Gustavo Rojas Pinilla.

Pronto el descontento de los campesinos, que habían visto defraudadas sus esperanzas en el acuerdo bipartidista de 1958, fue asumido en parte por los denominados “Bandoleros” y del otro por los proyectos políticos revolucionarios emergentes o comunistas, que empezaron a proliferar basándose en la experiencia cubana.

En efecto, la paz no vino acompañada por reformas de fondo en el sector agrícola o la reparación a los millones de víctimas despojadas en La Violencia, lo que provocó que el conflicto por la tierra siguiera latente. Las tensiones producto del surgimiento de nuevos movimientos sociales, tampoco hallaron un marco de respuesta adecuada desde el poder, ejercido por el pacto bipartidista del Frente Nacional. Esto a la larga se convirtió en el caldo de cultivo para un nuevo conflicto armado. Los temores propios de la Guerra Fría, y la idea de que la revolución cubana se acabaría extendiendo por todo el continente, hicieron el resto. En efecto, desde Estados Unidos se promocionó la denominada Doctrina de Seguridad Nacional, un concepto utilizado para definir ciertas acciones de la política exterior estadounidense tendientes a que las fuerzas armadas de los países latinoamericanos modificaran su misión para dedicarse con exclusividad a garantizar el orden interno, con el fin de combatir aquellas ideologías, organizaciones o movimientos que, dentro de cada país, pudieran favorecer o apoyar al comunismo en el contexto del enfrentamiento ideológico con la URSS. El entrenamiento brindado a los distintos ejércitos latinoamericanos en tácticas de contrainsurgencia en la Escuela de las Américas en Panamá, es uno de los episodios ilustrativos de este fenómeno.[30][31][32][33]

ConsecuenciasEditar

Repúblicas independientes y bandolerismoEditar

La caída del General Gustavo Rojas Pinilla en mayo de 1957 y la llegada al poder del Frente Nacional en agosto de 1958, acrecentaron las esperanzas de paz. Muchas de las cuadrillas liberales que quedaban activas se desarmaron y pactaron con la administración de Lleras Camargo en virtud de un plan de rehabilitación, pero a su vez otras bandas de combatientes, que tenían el patrocinio soterrado de algunos terratenientes que buscaban proteger sus territorios, se constituyeron en los famosos bandoleros, que devastaron buena parte del centro del país entre finales de la década de los 50 y principios de los 60. Habiendo perdido para las élites su carácter político, pues los dos partidos habían pactado la paz, en lo sucesivo fueron considerados simples criminales comunes, bandoleros desadaptados a la vida civil.

El otro factor de violencia en ese periodo, las denominadas Autodefensas Campesinas, adscritas al Partido Comunista y replegadas a 4 pequeños enclaves -dos en la Cordillera Central, Marquetalia y Riochiquito; dos en la Cordillera Oriental, El Pato y Guayabero-, optaron por cesar sus acciones militares (entre finales de 1957 y principios de 1960) sin entregar sus armas pues desconfiaban de las intenciones del gobierno, logrando de esta manera una tensa paz. Pero a corto plazo el conflicto se reactivó en el sur de Tolima, donde los antiguos guerrilleros liberales y terratenientes locales, empezaron a hostigar a los comunistas, dando muerte a cabecillas amnistiados o que se hallaban inactivos.

Una de las consecuencias del conflicto interpartidista en Colombia fue el recrudecimiento de la delincuencia y del bandolerismo especialmente en zonas rurales. Algunos personajes y líderes de las guerrillas liberales o de los grupos armados conservadores, como Efraín González Téllez alias "Siete colores", Jacinto Cruz Usma alias "Sangrenegra" o Teófilo Rojas Varón alias "Chispas", no respetaron o se acogieron a las treguas y amnistías convirtiéndose en bandoleros célebres que protagonizaron episodios sangrientos en la historia de Colombia hasta ser abatidos por la policía o el ejército.

En respuesta a la difícil encrucijada y al acoso de las autoridades, se celebró en el mes de junio de 1961 y en el más riguroso secreto el IX Congreso del Partido Comunista, que aprobó por primera vez la tesis de combinar todas las formas de lucha. Meses más tarde, el senador conservador Álvaro Gómez Hurtado, comenzó a denunciar ante el Congreso de la República, la existencia de unas llamadas repúblicas independientes en el interior de Colombia: Marquetalia, El Pato, Sumapaz, Riochiquito, la región del Ariari y la intendencia del Vichada, (esta última debido a los intentos del Movimiento Obrero Estudiantil y Campesino (MOEC) de crear en la zona un foco guerrillero); zonas que según él se hallaban por fuera de la soberanía nacional y bajo el control de los comunistas instruidos desde Moscú. En una intervención ante el parlamento efectuada el 25 de octubre de 1961 señaló:

"...Hay en este país una serie de repúblicas independientes que no reconocen la soberanía del Estado Colombiano, donde el Ejército Colombiano no puede entrar, donde se le dice que su presencia es nefanda, que ahuyenta al pueblo, o a los habitantes... Hay la República Independiente de Sumapaz. Hay la República Independiente de Planadas, la de Río chiquito, la de este bandolero que se llama Richard y ahora, tenemos el nacimiento de...la República Independiente de Vichada”.
Alvaro Gomez Hurtado.

Posterior Conflicto armado interno en ColombiaEditar

El 11 de enero de 1960 fue asesinado en las calles de Gaitania (Tolima) uno de los principales líderes comunista de la región; Jacobo Prías Álape, alias Charro Negro. Después de este suceso, la lucha contra el gobierno se reactivó en los territorios de las Autodefensas Campesinas en el sur del Tolima, que estaban al mando de Manuel Marulanda Vélez, alias "Tirofijo", superó esa etapa y bajo ideología comunista fundó, junto a Ciro Trujillo Castaño, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).[34][35]

En efecto, la llegada a la presidencia del conservador, Guillermo León Valencia en agosto de 1962, será el inicio de un esfuerzo masivo por alcanzar la "pacificación" total del territorio nacional, y cerrar así de una vez por todas el capítulo de la violencia política. En tres años los principales cabecillas del Bandolerismo (Efraín González Téllez alias "Siete Colores", Jacinto Cruz Usma alias “Sangre Negra”, William Aranguren alias “Desquite”, Teófilo Rojas Varón alias “Chispas”) fueron dados de baja tras una ardua cacería, y las llamadas "repúblicas independientes" fueron recuperadas después de sendos operativos realizados por el Ejército; el más conocido la Operación Soberanía contra la "República de Marquetalia". La guerra contra estos territorios dio paso a un nuevo conflicto armado.

La Violencia en la cultura popular colombianaEditar

La violencia produjo una gran cantidad de obras artísticas como pinturas, novelas, canciones, representaciones teatrales, entre muchas otras manifestaciones que perduran y caracterizan este periodo de la historia colombiana, a los estudiosos de este periodo se les denomina 'violentólogos'.[36]

BibliografíaEditar

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  • Fals Borda, Orlando. Umaña Luna, Eduardo. Guzmán Campos, Germán. La Violencia en Colombia (1962) Bogotá: Tercer Mundo.
  • Henderson, James D. (1984) Cuando Colombia se desangró: una historia de la Violencia en metrópoli y provincia.ISBN 9788489209312
  • Oquist, Paul H. (1978). Violencia, conflicto y política en Colombia.[37]
  • Sánchez, Gonzalo. Meertens, Donny.(1983) Bandoleros, gamonales y campesinos: el caso de la violencia en Colombia. El Áncora Editores, Bogotá. ISBN 84-8920-9-19-4
  • Galvis, Silvia. Donadío, Alberto. (2002) El Jefe Supremo: Rojas Pinilla en La Violencia y en el poder.ISBN 9789589697993

ReferenciasEditar

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  8. Pécaut, Daniel. Crónica de cuatro décadas de política Colombiana. Colección Vitral. Editorial Norma, 2006. ISBN 958-049-551-3, 9789580495512
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  10. a b Henderson, James D. La modernización en Colombia: Los años de Laureano Gómez, 1889-1965. Colección Clío. Editorial Universidad de Antioquia, 2006. ISBN 958-655-965-3, 9789586559652
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  37. Oquist, Paul H. (1978). Violencia, conflicto y política en Colombia. Instituto de Estudios Colombianos. Consultado el 13 de mayo de 2020. 

Véase tambiénEditar

Enlaces externosEditar

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