Diferencia entre revisiones de «Santiago Sobrequés»

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* «La época del patriciado urbano» (1957), en ''Historia social y económica de España y América'', dirigida por J. Vicens Vives.
* ''Hispania:historia política y cultural de España''. Primera reedición. (1985)
 
Hoy en día, la gran mayoría de personas hemos experimentado una situación similar en algún momento, donde hemos dejado o nos han dejado. Independientemente de cuánto ha durado, el fin de una relación es siempre algo doloroso. No es una situación fácil de digerir por la gran cantidad de contradictorias y dolorosas emociones que llegamos a sentir, y saber cómo superar una ruptura de pareja conlleva tiempo, pero también es una oportunidad para conocerse mejor a uno mismo.
 
Es aún más doloroso si nos hemos convencido de la promesa del amor romántico y eterno para toda la vida; el dolor será mayor porque se magnifica la sensación de fracaso.
 
Así que cuando experimentamos y avanzamos por las diferentes etapas del desamor ¿qué podemos hacer? Podemos encerrarnos a llorar, ver un maratón de series de televisión, culpar o comer un montón de helado para rebajar el moratón de las penas… Pero si realmente queremos salir de ahí, veamos por dónde podemos empezar.
 
Inicialmente la ruptura de una relación tiene similitudes a una fase de duelo, porque en realidad es la muerte de una historia. Puede llegar a causar un gran dolor y un enorme vacío, pero pretender negarlo tan solo alargará el proceso de sanación.
 
No podemos negar el dolor ni evitarlo, sino aceptarlo y abrazarlo, pero sin quedarnos ahí. Se necesita un tiempo para calmar las aguas, pasar ese proceso, pero lo antes posible debemos dejar de lamentarnos, desdramatizar, celebrar lo vivido y seguir adelante.
 
Acepta la situación porque renegar de ella tan solo causa más tensión y dolor. Lo que no aceptamos nos hace esclavos, mientras que la aceptación es el camino de la superación. Aceptar es integrar, es pacificar y completar. La aceptación es el antídoto que calma nuestro corazón.
 
== Referencias ==