Diferencia entre revisiones de «Convención Preliminar de Paz (1828)»

 
== Génesis ==
[[El]] estancamiento de la Guerra del Brasil (''Cisplatina)'' fue causado en parte por estas circunstancias: la destrucción de gran parte de la pequeña flota argentina de Buenos Aires, la incapacidad de las fuerzas de tierra argentina de capturar las dos ciudades de la [[Banda Oriental]] que imperiales, extender sus operaciones en territorio brasileño,<ref>SCHEINA, Robert Latin America's Wars: the age of the caudillo, 1791-1899, Brassey's, 2003.</ref> las graves consecuencias económicas impuestas por el bloqueo naval brasileño a Buenos Aires,<ref>http://www.ucema.edu.ar/ceieg/arg-rree/3/3-029.htm</ref> así como la temporal falta de mano de obra para una ofensiva terrestre brasileña a gran escala contra las fuerzas argentinas que habían invadido su territorio. La ocupación de las [[Misiones Orientales]] luego de la campaña exitosa del general oriental [[Fructuoso Rivera]], una creciente presión pública en Brasil para poner fin a la guerra y el interés de los ingleses porque finalizara el conflicto, habían motivado el interés en una solución pacífica para ambas partes.
 
El presidente [[Bernardino Rivadavia]] envió a [[Manuel José García]] a [[Río de Janeiro]] con instrucciones que indicaban que debía llegarse a la paz sobre la base del reconocimiento de los derechos argentinos sobre la Banda Oriental, o bien de la independencia de la misma. García firmó la [[:s:Convención Preliminar de Paz (1827)|Convención Preliminar de Paz de 1827]] que luego fue denominado por el propio Rivadavia como "''el tratado deshonroso''", ya que en él la Argentina aceptaba que Brasil ocupara nuevamente las Misiones Orientales y la totalidad de la Provincia Oriental reconociéndolas bajo soberanía del Imperio; también se comprometía a desarmar la [[isla Martín García]], y a pagarle al Brasil una indemnización en metálico por cada presa que hubiesen hecho los buques corsarios de su servicio, a cuyos actos se los calificaba de «piratería».<ref>Castellanos, ''La Cisplatina, la Independencia y la república caudillesca'', pág. 66.</ref>