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Guerra otomana-wahhabi

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La Guerra Otomano-Wahhabi, también conocida como la Guerra Otomano-Saudí o la Guerra Otomano-Salafi, en la que lucharon el Eyalato de Egipto, bajo el reinado de Mehmet Alí (nominalmente bajo el control del Imperio otomano) y el ejército del Emirato de Diriyah, el primer estado Saudí, resultando en la destrucción de este.

Guerra Otomano-Saudí
Fecha 1811-1818
Lugar Arabia
Casus belli Conquista Saudí de La Meca en 1802 del Imperio otomano.
Resultado Victoria decisiva otomana
Destrucción del Emirato de Diriyah (Primer Estado Saudita)
Beligerantes
Flag of the First Saudi State.svg Emirato de Diriyah
Casim
Ottoman flag.svg Imperio otomano
Flag of the Ottoman Empire (also used in Egypt).svg Eyalato de Egipto
Fuerzas en combate
20,000 50,000
Bajas
11,000 muertos
3,000 heridos
2,000 muertos
1,000 heridos
50 capturados

TrasfondoEditar

El Wahhabismo fue un movimiento fundamentalista dentro del Islam, fundado por Muhammad ibn Abd-al-Wahhab, quién, con Muhammad bin Saud, lanzó la campaña para reformar el Islam y consolidar su poder en Arabia desde su base de poder en Diriyah. Llevaría a la creación del Emirato de Diriyah, y su aplastamiento eventual por el Jedive egipcio Mehmet Alí, del Imperio otomano.

En 1802 el saqueo de Karbala dejó 5.000 muertos y el desvalijo de la Mezquita Imam Husayn y, por 1805, los Wahhabis controlaban La Meca y Medina.[1]​ Los Wahhabis atacaron las caravanas de negocio de los otomanos, así afectando a sus finanzas.[2]​ El Emir saudí denunció el sultán otomano y cuestionó la validez de su reclamo de ser el Califato y protector de los santuarios de Hiyaz.[3]​ El Imperio otomano, sospechosos del ambicioso Mehmet Alí, lo ordenó a pelear contra los Wahhabis, porque la derrota de cualquiera de los dos se beneficiaría a ello.[2]

CampañasEditar

 
Cuadro de Abdullah bin Saud, ejecutado después de perder la guerra.

Mehmet Alí recibió sus órdenes a aplastar el estado saudí tan temprano como el diciembre de 1807 por Sultán Mustafá IV. Sin embargo, problemas internos dentro de Egipto lo impidió dar toda su atención a los Wahhabis. Así fue hasta 1811 cuando por fin los egipcios capturaron de nuevo a las ciudades sagradas.[3]

Sin embargo, llevaría hasta septiembre de 1818 para que acabara definitivamente el estado con el rendimiento de sus líderes. Ibrahim bajá, hijo de Mehmet Alí, se puso jefe de la campaña en 1817. Por su diplomacia hábil y regalos pródigos fue capaz de ganar el apoyo de las tribus árabes volátiles, avanzándose hasta Arabia Central para ocupar las ciudades de Unaizah y Buraidá. La gran mayoría de las tribus principales se juntaron con él y se marcharon a la capital saudí en Diriyah, aunque la ruta estaba plagada de ataques de los Wahhabis. En abril de 1818 se llegaron a Diriyah y en septiembre los Wahhabis se rindieron, parcialmente llevando tanto tiempo debido al ejército mal capacitado de Ibrahim. En junio de 1819 Diriyah fue destruido y guarniciones de tropas egipcias se desplegaron en las ciudades principales. Se lo mandó al jefe del estado saudí, Abdullah bin Saud, a Estambul por ser ejecutado.[3]

RepercusionesEditar

La mayoría de los líderes saudíes se encontraron con un buen tratamiento pero los otomanos se pusieron muchos más duros con los líderes religiosos que habían inspirado al wahhabismo, ejecutando a Sulayman ibn Abd Allah y otros notables religiosos y pensando que ellos representaron un peligro mucho más alto por sus creencias religiosas inflexibles e intransigentes y así representaban una amenaza más grande que los líderes políticos. También se resintieron las creencias del wahhabismo.[3]

ReferenciasEditar

  1. Bowen, Wayne H. (2008). The History of Saudi Arabia. Westport, CN: Greenwood Press. p. 153. ISBN 978-0313340123. OCLC 166388162. 
  2. a b Marsot, Afaf Lutfi Al-Sayyid. A History of Egypt From the Islamic Conquest to the Present. New York: Cambridge UP, 2007.
  3. a b c d Elizabeth Sirriyeh, Salafies, "Unbelievers and the Problems of Exclusivism". Bulletin (British Society for Middle Eastern Studies, Vol. 16, No. 2. (1989), pp. 123-132. (Text online at JSTOR)