Guerra de los lombardos

La Guerra de los lombardos (1228-1242) fue una guerra civil en los Reinos de Jerusalén y Chipre entre los "Lombardos" (también llamados imperialistas), que representaban al Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico Federico II Hohenstaufen, llamados así porque gran parte de ellos pertenecían a Lombardía, y la nobleza autóctona, liderada por la Familia Ibelín, y posteriormente por la Familia Montfort. La guerra fue provocada por Federico II al intentar tomar el control de la regencia de su joven hijo, Conrado II de Jerusalén. Federico y Conrado pertenecían a la Dinastía Hohenstaufen.

Guerra de los lombardos
Parte de Estado cruzado
Fecha 1228 - 1243
Lugar Reino de Chipre, Reino de Jerusalén
Resultado Victoria de la facción anti-imperial de los barones locales
Beligerantes
Armoiries Chypre.svg Reino de Chipre
Armoiries de Jérusalem.svg Facción anti-imperial en el Reino de Jerusalén
Armoiries Gênes.svg República de Génova
Cross of the Knights Templar.svg Caballeros Templarios
C o a Innocenzo III.svg Papado
Holy Roman Empire Arms-single head.svg Sacro Imperio Romano Germánico,
Armoiries de Jérusalem.svg Facción pro-imperial en el Reino de Jerusalén
Armoiries Bohémond VI d'Antioche.svg Principado de Antioquía y Condado de Trípoli
Flag of the Republic of Pisa.svg República de Pisa
Cross of the Knights Hospitaller.svg Caballeros Hospitalarios
Den tyske ordens skjold.svg Caballeros Teutónicos
Comandantes
Juan de Ibelín
Balián de Beirut
Juan de Jaffa
Balduino de Ibelín
Guido de Ibelín
Gutierre III de Cesarea
Juan de Cesarea
Balián de Sidón
Odón de Montbéliard
Felipe de Montfort
Ricardo Filangieri
Aimerico Barlais
Tomás I de Aquino
Lotario Filangieri

Federico II había sido Rey de Jerusalén (y reclamaba también la soberanía sobre Chipre), gracias a su matrimonio con Yolanda de Jerusalén, hasta la muerte de ésta en 1228. Ese mismo año llegó primero hasta Chipre, donde se enemistó con la nobleza, y luego a Jerusalén, donde permaneció hasta 1229, teniendo que marcharse en circunstancias humillantes después de haber provocado una reacción anti-imperialista en el pueblo. En 1231 envió a su Mariscal Ricardo Filangieri a Tierra Santa. Al intento de imponer su autoridad se opuso Juan de Ibelín, el Viejo Señor de Beirut, que había sido regente hasta la llegada de Federico II. Cuando Juan murió en 1236, la guerra fue retomada por su hijo Balián de Ibelín, Señor de Beirut. En 1239 Felipe de Montfort asumió el liderazgo de la oposición.

Aunque la jerarquía eclesiástica y los Caballeros Templarios apoyaban a la nobleza, los Caballeros Teutónicos y los Caballeros Hospitalarios apoyaban a Filangieri. En general, los derechos del emperador como regente fueron reconocidos, pero en la práctica se le negó el poder basándose en las Assizes de Jerusalén y en la Haute Cour de Jerusalén. Su sede se encontraba en Tiro y contó con la lealtad de Bohemundo V, Príncipe de Antioquía y Conde de Tripolí. También tenía el control sobre la Ciudad Santa de Jerusalén, recuperada después de un tratado de Federico II con los Sarracenos. Mientras que la Familia Ibelín controlara la oposición, Filangieri también podría contar con el apoyo de sus enemigos. Las ciudades italianas también estaban divididas entre las dos facciones: Pisa apoyaba a Filangieri, y Génova a los Ibelín. Los Ibelín controlaban Beirut, Arsuf, y Cesarea, así como la antigua capital, Acre. En 1231 los ciudadanos de Acre formaron una comuna medieval con su sede en la Iglesia de San Andrés, para tratar de unificar su oposición a Filangieri. En 1232 Juan de Ibelín fue elegido como Alcalde.

La primera gran batalla de la guerra tuvo lugar en Casal Imbert en mayo de 1232. Filangieri derrotó a los Ibelín, sin embargo, en junio fue tal su derrota en la Batalla de Agridi en Chipre que en un año perdió toda la isla. En 1241 los nobles ofrecieron el Bailío Acre a Simón de Montfort, Conde de Leicester, primo de Felipe de Montfort, y familiar a través del matrimonio, tanto de los Hohenstaufen como de los Plantagenet. Nunca aceptó el cargo. En 1242 o 1243 Conrado II de Jerusalén declaró su mayoría de edad, aunque el 5 de junio fue declarada regente Alicia de Champaña, viuda del Rey Hugo I de Chipre e hija de Isabel de Jerusalén, por la Haute Cour de Jerusalén debido a la ausencia del rey. Alicia rápidamente comenzó a gobernar como si fuera reina, haciendo caso omiso de Conrado, que se encontraba en Italia, y ordenó que Filangieri fuera arrestado. Después de un largo asedio, los Ibelín tomaron Tiro el 7 o el 10 de julio, con la ayuda de las tropas de Alicia, que llegaron el 15 de junio, y los Ibelín se declararon ganadores de facto de la guerra.

FuentesEditar

La principal fuente de la Guerra es Las Guerras de Federico II Contra los Ibelín de Felipe de Novara, que se muestra muy partidista de los Ibelín. Felipe fue un personaje activo y nos describe unos hechos de los que fue testigo ocular. En los años 1240 fue generosamente recompensado con dinero y tierras por Alicia. Su Guerras inicialmente es verdadera pero están contenidas en una recopilación posterior llamada Las Gestas de los Chipriotas, y es difícil determinar si el autor de la recopilación no modificó algunos detalles interpretándolos. Su relato, escrito al mismo tiempo que sucedían los acontecimientos, sólo cubre los años 1228 a 1233, 1236, y 1241 a 1242. La última parte que escribió fue de 1242 a 1247, añadiendo interpolaciones hasta posteriores a 1258. Es Felipe el que da el nombre de "Longuebars" (Lombardos) a los imperialistas.

El Bailío Veneciano Marsilio Zorzi, que llegó a Acre poco antes de la elección de Alicia como regente, escribió un informe de las condiciones y de los recientes acontecimientos en el Levante para sus maestros en Venecia. Se conserva un manuscrito de 1246 y en el Liber Albus del siglo XIV, que es menos preciso, aunque más contemporáneo comparado con los de Felipe.

Ricardo de San Germano presenta algunos detalles en lo que respecta a los inicios del reinado de Conrado y al final de la regencia de Federico que no están en otros sitios.. Según él, Tomaso de Aquino, Conde de Acerra, viajó a Tierra Santa en junio de 1242 para un asunto relacionado con la toma de poder de Conrado y ser elegido representante real en el Este. También menciona que Ramón VII de Tolosa se reunió con el Emperador en Melfi en septiembre de 1242 interviniendo en nombre de los derrotados partidarios de Filangieri.

ReferenciasEditar

  • Peter Jackson (1986). "The End of Hohenstaufen Rule in Syria". Historical Research, 59:139, pp. 20–36.
  • David Jacoby (1986). "The Kingdom of Jerusalem and the Collapse of Hohenstaufen Power in the Levant". Dumbarton Oaks Papers, 40:83–101.
  • Christopher Marshall (1992). "Warfare in the Latin East, 1192–1291". Cambridge: Cambridge University Press.
  • Christopher Tyerman (2006). "God's War: A New History of the Crusades". Longdon: Pengiun Books.